domingo, 10 de noviembre de 2013
¡SAQUEOS NO, CAMBIO SI! (Las "medidas" de Maduro, o la creación de zozobra como estrategia de control político...)
En la mañana de ayer sábado 9 de noviembre las redes sociales amanecieron inundadas con imágenes del presunto saqueo y efectivos destrozos perpetrados el día viernes contra la sucursal en Valencia de la cadena de venta de electrodomésticos “Daka”. Menos difusión tuvo lo ocurrido en La Candelaria, Caracas, cuando tras una visita del INDEPABIS un grupo (pequeño, en verdad) de activistas oficialistas se concentraron frente a la conocida tienda de electrodomésticos “Pablo Electrónica”, reclamando a gritos su “expropiación”. Y mucha menos atención pública tuvo la versión que circuló en la red social Twitter sobre una situación irregular que habria tenido lugar en la sucursal ubicada en la UD4 de Caricuao de una red de supermercados populares.
EL GOBERNO NO DISPENSA SOLUCIONES, PERO SI REPARTE CULPAS
Todo esto ocurrió tras los anuncios formulados por el señor Nicolás Maduro Moros, presidente proclamado por el Consejo Nacional Electoral, en una alocución transmitida la tarde del viernes en radio y TV desde el Barrio “El Esfuerzo” en Puerto La Cruz, Anzoátegui, convenientemente lejos de los acontecimientos. Tiene razón el señor Maduro al decir que el venía advirtiendo sobre la adopción de medidas de esta naturaleza. La “ofensiva” gubernamental contra el sector comercio estaba anunciada, y en realidad era esperable: El Banco Central de Venezuela certifica que desde 1950 no había tenido Venezuela un mes de octubre con inflación intermensual tan alta; faltando aun el “pico” estacional de noviembre y diciembre, ya el acumulado anual de la inflación en Venezuela es casi 48% (la más alta del mundo), y la inflación anualizada (de octubre de 2012 a octubre 2013) en el sector alimentos, que es la que con más saña golpea el bolsillo y el estómago de los más pobres, alcanza 70%.
Estos números significan hambre, precariedad, privaciones para el pueblo. Sobre todo si a esta situación de altos precios añadimos la realidad de la escasez. Es decir, si la inflación aun deja al pueblo algún dinero para comprar los productos esenciales de la canasta básica, encontrarlos en los vacíos aparadores de los comercios es una hazaña adicional. Y si se encuentran, al final de un duro peregrinar por toda la ciudad y de horas de colas frente al establecimiento donde presuntamente está el producto buscado, aun hay que pasar por la humillación de ser marcado como ganado y tratado como delincuente para lograr el “privilegio socialista” de adquirir dos paquetes de harina de maíz, una bolsa de leche en polvo o cuatro rollos de papel higiénico...
Durante meses la propaganda de Maduro negó que hubiera escasez y carestía. Dijeron que lo que había eran “compras nerviosas” estimuladas por una supuesta “guerra psicológica”. Colocado contra la pared por la realidad y por el propio Banco Central, el gobierno admite finalmente que si hay inflación y desabastecimiento, pero intenta ahora “fabricar” un culpable para no asumir su responsabilidad. Como ya arrasaron, a punta de expropiaciones e invasiones, con la producción agrícola y pecuaria venezolana, y como ya exterminaron a la mitad de las industrias que existían en nuestro país en 1998, ahora los burócratas emprenden “la guerra” contra lo que queda: El comercio. Creen que estimulando la violencia, el enfrentamiento de pueblo contra pueblo, de consumidores contra comerciantes, escurrirán el bulto y no pagarán su inmensa culpa como responsables directos de este inmenso fracaso: Haber gobernado durante casi 15 años un país con inmensos recursos, y que ahora a sus habitantes no nos alcance el dinero ni encontremos que comprar.
“BARRIO VIEJO-BARRIO DERRUMBADO PARTE 2”
No es en el área económica la única en que las medidas oficiales están generando violencia en contra de los sectores populares. La “exhumación” por parte de Maduro Moros del Plan “Barrio Nuevo Barrio Tricolor” constituye para los habitantes de los barrios populares no una “oferta” sino, en realidad, un peligro. Ese programa, anunciado con bombos y platillos por el Presidente Chávez a principios del 2009, fue abrupta y silenciosamente sacado de escena en enero de 2011, una vez que el mismo gobierno pudo constatar que buena parte de las zonas de barrio que se cayeron bajo el impacto de la vaguada de septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2010 fueron justamente aquellas que habían sido intervenidas por “Barrio Nuevo-Barrio Tricolor”. Desde aquí lo advertimos, sin que los burócratas oyeran: Pintar los ranchos no aminora el riesgo, y construir fachadas, como en esa oportunidad también se hizo, añadía peso a terrenos que ya no lo aguantaban.
Para los habitantes de los sectores populares el saldo del plan “Barrio Nuevo Barrio Tricolor” tras los aguaceros del último cuatrimestre de 2010 fue de derrumbes y dolor. En cambio, para los publicistas del gobierno el asunto se redujo a crear un nuevo slogan, que en breve tiempo surgió: “Gran Misión Vivienda Venezuela”, un plan que en vez de pretender “urbanizar los ranchos” terminó propiciando la “ranchificación” de la ciudad. Ahora, cuando a un mes de las elecciones municipales del 2013, el señor Maduro Moros saca de la tumba aquel fracasado Plan y pone al frente del mismo a un también fracasado gerente (el Sr. Ángel Rodríguez, fugaz ministro de energía eléctrica que solo duró una semana en el cargo), desde los sectores populares exigimos al Gobierno Nacional que explique en detalle de qué manera fueron subsanados los errores (si es que lo hicieron) que obligaron al gobierno a paralizar ese plan a principios de 2011. Porque para el gobierno lo que está en juego es, quizá, como hacer campaña electoral con materiales de construcción a falta de razones y argumentos. Pero para el pueblo es la vida lo que está en riesgo.
BATERIAS ANTIAÉREAS EN LOS BARRIOS, DESPRECIO A LA VIDA…
Lo que si no es sólo un “peligro”, sino una directa y concreta amenaza para la seguridad y la vida de los habitantes de los sectores populares, es el anuncio oficial de emplazar “baterías antiaéreas” en el corazón de los barrios. Además de la necedad estratégica que implica revelar a hipotéticos enemigos el lugar donde serían emplazados estos importantes elementos de defensa, destaca en esa peregrina declaración oficial la inmensa irresponsabilidad de convertir en blancos militares a zonas densamente pobladas. Nuestros barrios necesitan de todo: obras de ingeniería que aseguren la estabilidad de sus terrenos; construcción o renovación de sus redes de cloacas, aguas blancas y tendido eléctrico; construcción de la vialidad (interna, perimetral, y de conexión con los centros urbanos de empleo y servicios), entre muchísimas otras cosas. Pero si hay algo que NO NECESITAN nuestros sectores populares es el emplazamiento de instalaciones que conviertan a nuestros barrios en “blancos militares” y a sus habitantes en escudos humanos.
¡SAQUEOS NO, CAMBIO SI!
Como bien lo revela la captura de pantalla que está sobre estas líneas, quienes "critican a Nicolás" no somos sólo quienes resistimos al proyecto autoritario desde hace 14 años. En realidad los pobres de Venezuela (opositores, independientes y hasta muchísimos chavistas) ya aprendimos que los remedios que el gobierno aplica suelen ser peores que las enfermedades que pretenden curar. Los trabajadores que aplaudieron la estatización de los Hipermercados “Éxito” son los mismos trabajadores de los Mercados Bicentenario que hoy protestan en las calles la violación de sus derechos laborales y constitucionales. Los trabajadores que ayer celebraron la estatización de SIDOR o de las cementeras son los mismos que hoy denuncian que las mafias enchufadas controlan el mercado negro de la cabilla y el cemento.
A partir de esa experiencia, le costará a gobierno encontrar ahora quien le acompañe en su guerra contra el comercio pues, oportunistas aparte, el pueblo sabe que cada comerciante legítimo que saquen del mercado será sustituido por un especulador con impunidad garantizada por sus conexiones con las mafias rojas.
Los saqueadores NO SON LA MAYORIA DEL PUEBLO VENEZOLANO, no lo resumen ni lo expresan. Los saqueadores son una minoría cobarde, que actúa porque se sabe impune y apoyada, que se "pasa los datos" a través de la redes sociales (se hacen llamar "#tropa") cada vez que el discurso del poder hace expreso el permiso para las tropelías, y que llega en camionetotas doble cabina para transportar cómodamente lo robado. Pero que nadie se equivoque: LA INMENSA MAYORIA DEL PUEBLO VENEZOLANO (incluyendo a los que decían "mi Comandante tiene buen corazón, pero esta mal rodeado") LO QUE QUIERE ES SALIR DE ESTA ZOZOBRA, DE ESTA VIOLENCIA, DE ESTA SINVERGUENZURA HECHA GOBIERNO.
El pueblo no quiere más demagogia ni irresponsabilidad. Lo que queremos es cambio. No un cambio que dure cinco minutos, sino aquel que permita reconstruir un país de valores, principios, cultura del trabajo, respeto y progreso. Cambio democrático, dentro de la Ley y la Constitución. Y a ese cambio no lo para nadie.
¡Palante!
domingo, 3 de noviembre de 2013
CON MI "MASBURRITO" SABANERO VOY CAMINO DE BELEN (aguinaldo de navidad en precariedad, adelantada por decreto...)
El pasado viernes 1 de noviembre el Sr. Nicolás Maduro Moros, presidente proclamado por el CNE, informó que su Despacho había decidido “adelantar la Navidad” en beneficio, obviamente, de la “suprema felicidad del pueblo” y también para dificultar las “oscuras actividades” de quienes quieran generar “alboroto”, habida cuenta de las dificultades por las que estaría pasando la población en virtud de la supuesta “guerra económica” que contra su gobierno habrian declarado, quienes mas iban a ser, la “oligarquía” y “el imperio mesmo”.
El centro de tal adelanto serían unas “ferias navideñas socialistas” que se realizarán "en toda Venezuela" desde el 1 de noviembre hasta el 15 de diciembre, en las que el gobierno venderá juguetes y alimentos de tradicional consumo masivo durante la temporada navideña “a precios justos”.
LA ECONOMÍA VISTA (Y SUFRIDA) DESDE EL BARRIO
Hasta allí, todo va bien. Es lógico que un gobierno procure optimizar la distribución de bienes de consumo masivo en una temporada en la que un mayor consumo estacional dispara conductas especulativas. Lo “anormal” no está en los anuncios, sino en la realidad: En esta Navidad 2013 los venezolanos estamos peregrinando de mercado en mercado, de abasto en abasto, de bodega en bodega, buscando no los aliños navideños, sino la leche, el aceite, el azúcar, lo más elemental. Hoy la gente se agolpa no para conseguir las verdes hojas para envolver las hallacas, sino para conseguir algún rollo de papel higiénico. Esta Navidad (la numero 15 que Venezuela intenta celebrar bajo el signo de los gobiernos que se iniciaron en 1999, y la segunda con Nicolás Maduro ocupando, de la manera que sea, la silla presidencial) será una Navidad bajo el signo de la precariedad...
Como en las naciones que han padecido guerras o inmensas desgracias como terremotos o inundaciones, la Navidad venezolana del 2013 intentará abrirse paso entre el desabastecimiento en el mercado formal y bajo la hegemonía del mercado negro (porque los productos de que se consiguen, se consiguen, pero a qué precio…). Es a una Navidad así a la que tempranamente nos invita el señor Maduro Moros, una Navidad en la que no escasearán los juguetes más promocionados, sino TODOS los juguetes, porque al gobierno no le dio la gana de dar a tiempo los dólares a los importadores, que te puedo decir…
¿CUÁNDO EMPEZÓ LA “GUERRA ECONÓMICA” CONTRA EL PUEBLO?
También en ese aspecto no debe llamar a asombro las declaraciones del Sr. Maduro Moros, al señalar que tanta precariedad en la Navidad venezolana solo puede explicarse como resultado de una “guerra económica” contra el pueblo venezolano. En eso tiene razón. Lo que en sus declaraciones no es demasiado creíble es cuando señala quienes habrían desatado esa “guerra” contra el pueblo. En efecto, cuando Maduro dice que detrás de la “guerra económica esta el Imperio Norteamericano” olvida que, muy por el contrario, tal “imperio” es en realidad su principal socio comercial. De hecho, es el único que le paga en efectivo el petróleo que hacia allá exportamos: el gobierno ruso nos paga con cachivaches militares y helicópteros que se caen; el gobierno chino no nos paga porque le vendimos a futuro hasta el alma; el gobierno cubano nos paga invadiéndonos, el gobierno argentino nos paga con bonos-basura de su invendible deuda externa, el gobierno dominicano nos paga con caraotas y los gobiernos boliviano y nicaragüense, en el colmo de la chulería, sencillamente no nos pagan de ninguna manera. Así, Estados Unidos está detrás no detrás de la “Guerra Económica”, sino en realidad es el soporte casi único de la sobrevivencia económica del maduro-cabellismo...
Culpar a “la burguesía” de la guerra económica también es una temeridad, pues lo que queda de la burguesía tradicional venezolana está en manos del gobierno desde hace mucho tiempo, en virtud del control de cambio. El oficialismo tiene una garra muy poderosa, llamada “el cadivismo”, y con eso asfixia a quien quiere y deja vivir a quien le conviene. La realidad de los hechos, es que la “guerra económica” contra el pueblo empezó cuando Hugo Chávez embistió contra la autonomía del Banco Central de Venezuela.
DEL “MILLARDITO” A LA INFLACIÓN MAS ALTA DEL MUNDO
Efectivamente, con el cuento de que le dieran “un millardito de las reservas internacionales para ayudar a los pobres productores del campo” comenzó Hugo Chávez, a principios de los años 2000, esta guerra económica contra el pueblo. En ese entonces, el Dr. Maza Zavala explicó que el BCV no podía actuar de acuerdo a las necesidades o caprichos de gobierno alguno, pues su responsabilidad era garantizar que la política económica y monetaria respondiera a los intereses del país y no de un presidente en particular...
Pero el gobierno logró su propósito, colocó al Banco Central como un ente subalterno, supeditado a sus caprichos, y hoy tenemos el país que tenemos: los productores del campo están más quebrados que nunca, y el BCV intenta desesperadamente “recoger la liquidez” que ellos mismos lanzaron a la calle, dinero emitido sin respaldo, mucha plata que tiene poco que comprar. Por eso es que hoy un paquete de pañales desechables cuesta lo que antes costaba un vehículo. Es la autopista a la hiperinflación, la única construida en estos 15 años...
EL DIA DE TODOS LOS SANTOS, APALEARON A SANTOS
Pero volvamos a la Navidad madurista, la “Navidad temprana”: El mismo día viernes 1ro, cuando Maduro hace el singular anuncio, en una “feria navideña” en Los Proceres se produce un tumulto cuando, luego de horas de cola, por fin llegó el pernil de cochino a los puestos de venta. La gente irritada y desesperada tumbó las barricadas, escena que fue captada por el lente de Jorge Santos, fotógrafo del diario 2001. De inmediato ocho militares rodearon a Santos, le cayeron a golpes, le robaron la cámara y lo pusieron preso, junto a otras dos reporteras del mismo medio de comunicación. El Día de Todos los Santos fue celebrado por el gobierno entrándole a golpes a Jorge Santos. A una Navidad así nos invita “tempranamente” Maduro Moros.
Hay que decirlo con claridad: Este gobierno podrá “adelantar” la Navidad por decreto. Es más, puede adelantar el Carnaval, la Semana Santa y el Día de la Madre del año que viene, si les da la gana. Pero de la revolcada que les va a dar el pueblo el 8 de Diciembre en las elecciones municipales no los salva nadie.
Ese día el Rey quedará desnudo. Será evidente que este gobierno, culpable de la crisis económica y del desastre de la inseguridad, además es abrumadoramente minoritario. Y se abrirán en consecuencia las puertas en nuestro querido país para el cambio de verdad en democracia y libertad.
¡Palante!
domingo, 27 de octubre de 2013
SER FELICES SIN PERMISO NI MINISTERIO...
“Te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso”
Mario Benedetti
Los que tienen la edad necesaria recuerdan las caras de campesinos en la Rusia de Stalin, encaramados trabajosamente en tractores inservibles, realizando penosas tareas en campos agrestes, mientras sus rostros exhibían sonrisas beatíficas en imágenes que parecían cuadros al óleo, expresiones del más puro y mediocre “realismo socialista”; o las de los “médicos descalzos” chinos, precursores de nuestros actuales “médicos integrales comunitarios”, muchachas y muchachos que -tras recibir una inducción elemental, superficial, insuficiente- eran lanzados a los campos de la China profunda a curar enfermedades que terminaban acabando con las propias vidas de esos curanderos “socialistas”, tan huérfanos de conocimientos como de medicinas. Ellos también aparecían en revistas de propaganda del régimen maoísta exhibiendo sonrisas que en el capitalismo hubieran utilizado para un comercial de dentífrico; O las de los “macheteros” cubanos que participaron en la famosa “zafra de los 10 millones”, sudorosos pero sobre todo sonrientes, como si doblar la espalda bajo el sol inclemente de los cañaverales antillanos fuera una sesión de bailoterapia y no una durísima práctica que sacaba lágrimas al experto y sangre al novato…
“SE VEN LAS CARAS, VAYA, PERO NUNCA EL CORAZÓN…”
Esas tres situaciones históricas tienen en común dos dimensiones. Por un lado, las tres fueron sonados fracasos del comunismo: Ni la Unión Soviética fue capaz de producir los alimentos necesarios para sobrevivir, porque la dictadura económica del Partido Comunista privilegiaba el gasto militar por encima del esfuerzo productivo (¿les “suena” familiar?); Ni la China Comunista pudo resolver sus masivos problemas de salud pública “improvisando” profesionales (¿les “suena” también?) y por último la “zafra de los 10 millones”, esfuerzo en que el voluntarismo irresponsable de Fidel Castro hizo concentrar todos los recursos y esfuerzos de esa sociedad, no sólo no llego a la meta, sino que desmanteló todas las demás áreas de la vida económica de la isla para satisfacer el capricho del Caudillo (insisto, ¿les “suena”?), para desgracia de ese pueblo.
La otra dimensión que le es común a estas tres desgracias que el comunismo perpetró contra esos pueblos en nombre de la “suprema felicidad colectiva” es precisamente eso, la “cara de felicidad” que estaban obligados a poner rusos, chinos y cubanos mientras veían como sus respectivos países se hundían en la locura y el atraso, mientras presenciaban como sus propias familias se hundían en la pobreza, la enfermedad y la muerte. Regímenes totalitarios al fin, allí la sonrisa era obligatoria, la “felicidad” un asunto de Estado, de compulsión burocratica, de directiva ministerial. No sonreír cuando el gobierno quería era correr el peligro de que el régimen te considerara parte del “enemigo interno” (una vez más, ¿Les “suena” familiar?), con todas las consecuencias que eso podía conllevar: persecución, enjuiciamiento, prisión, muerte… como suele ocurrir, pues, en esas sociedades donde la administración de justicia no es un poder independiente y donde jueces y fiscales reciben “órdenes” de mandatarios convertidos en mandones.
LA FELICIDAD COMO DERECHO, NO COMO “OBLIGACIÓN”
En la Venezuela que esta semana conoció, entre pitos y rechiflas, la creación de un “Vice Ministerio para la Suprema Felicidad del Pueblo”, vive una compatriota llamada Alicia Rengifo. Ella sobrevive en San Vicente, cerca de Las Maravillas, Municipio Buroz del Estado Miranda, Barlovento. A ella le mataron un hijo y un hermano, y denuncia que sus asesinos son una banda de delincuentes que recibió un crédito del gobierno nacional, concretamente del oficialista “Movimiento Por la Paz y la Vida”. Alicia dice que su familia y el pueblo completo están aterrorizados, porque (tras los delincuentes haber recibido el dinero del gobierno) ahora éstos tienen un armamento moderno, más poderoso y letal, con el que asesinan civiles y con el que incluso han tiroteado policías “que no pueden hacer nada porque el viceministro” (no el de la Felicidad, aclaramos, sino el del Interior y Justicia, José Vicente Rangel Avalos) “habria presuntamente autorizado a la banda supuestamente pacíficada a ser ellos los garantes del orden en el sector Las Maravillas, y por eso la policía de verdad no puede entrar allí…”.
A horas apenas de hacer sido anunciada la creación del “Vice Ministerio de la Suprema Felicidad del Pueblo”, otra mujer venezolana, Emily Camargo, supo lo que esa expresión significaba. Junto a su familia y otras 149 familias más de diversas localidades del Estado Vargas tomaron la madrugada del viernes 25 de octubre una edificación construida por la Gran Misión Vivienda Venezuela en Tanaguarena. Protestaban de esa manera por el hecho de que tales viviendas vienen siendo asignadas en proporción importante a familias que provienen de otras partas del país, mientras en Vargas hay personas en condición de damnificadas literalmente desde la tragedia de 1999. Esa madrugada el gobierno estrenó en Tanaguarena un novedoso instrumento para dispensar “suprema felicidad” al pueblo: Bates de beisbol. No se confundan, no fue que donaron implementos deportivos para apaciguar la protesta. Lo que pasó en esa madrugada que Emily no olvidara jamás fue que, para desalojarlos de la edificación, la policía de este gobierno “humanista” y “socialista” le entró a batazos a mujeres, ancianos y niños, lanzaron a damas por las escaleras y a una muchacha que pretendió grabar en video con su teléfono celular el atropello le destrozaron el aparato, la golpearon y vejaron. Al menos, ese es el testimonio que Emily dio en vivo a través de la radio, con voz trémula en la que había asombro, sí, pero no miedo…
POR UN PAIS DE REALIDADES, NO DE CONSIGNAS
Los venezolanos queremos una Venezuela en la que millones de mujeres como Alicia Rengifo y Emily Camargo no tengan que sobrevivir en medio del terror. Un país donde el Estado esté al servicio de la gente, y no al revés. Donde la felicidad sea una realidad y no una consigna.
Los venezolanos queremos un país en el que podamos ser felices sin permiso ni ministerio. Y lo vamos a lograr.
¡Palante!
domingo, 20 de octubre de 2013
GOBIERNO DIO A UN SOLO "BOLI-PILOTO" EL DOBLE DE LO QUE NECESITAN TODAS LAS ESCUELAS TECNICAS DE LOS BARRIOS...
La mala, muy mala noticia, es que en breve plazo esos 1300 docentes podrían quedar sin trabajo, esas 173 talleres-escuelas podrían cerrar y (lo más trágico de todo) esos 95 mil niños y jóvenes de nuestros barrios podrían quedar sin educación, todo ello debido a que el Gobierno Nacional les adeuda desde el año 2009 unos miserables 190 millones de bolívares, que la APEP requiere con urgencia para cancelar los pasivos laborales de trabajadores, los compromisos con el IVSS y el FAOV, además de las liquidaciones pendientes que datan desde hace tres años.
Y lo que convierte toda esta información es una burla sangrienta al pueblo es que, mientras frente a la sede del Ministerio de Educación protestaban el pasado jueves 17 los docentes y trabajadores de estas escuelas técnicas populares, por otro lado la Ministra del Deporte admitía que el Estado había dado millones de dólares a unos supuestos atletas, pilotos de autos y motocicletas, que para solicitar tales divisas falsificaban informes, adulteraban records, hacían montajes de informaciones sobre supuestas hazañas deportivas que jamás existieron y llegaron hasta a presentar trofeos falsos, tan falsos como la firma de esa misma funcionaria en las aprobaciones de tales recursos.
Pese a lo grave de la denuncia, la Ministra Benítez se negó a precisar montos, y también se negó a decir los nombres de los implicados en tales actividades dolosas “porque los respetaba como atletas”, como insólitamente afirmó. Pero por lo menos informó que en apenas uno de los casos, la cantidad de dólares asignada con estos soportes fraudulentos a uno de estos “pilotos” que “tenían las conexiones necesarias” llegaba a la cantidad de 66 millones de dólares.
Rogamos al lector que relea los datos: A uno sólo de los “pilotos enchufados” le dieron 66 millones de dólares. Hagamos una operación matemática sencilla: Multipliquemos esos 66 millones de dólares por el cambio oficial del dólar CADIVI a Bs. 6,30. Obtendremos que sólo ese “boli-piloto” recibió del gobierno madurista 415 millones 800 mil bolívares. Dicho en otras palabras: Sólo uno de estos “atletas” de la corrupción habría recibido MAS DEL DOBLE de los que necesitan para seguir teniendo acceso a una educación de calidad 95 mil niños y jóvenes venezolanos que logran, gracias a las Escuelas Técnicas Populares de la APEP, escapar hoy a las garras de la violencia y el vicio en las calles recibiendo la formación que les permitirá mañana protegerse también de las fauces del desempleo.
Esto no es “casualidad”. ¡Esto se llama corrupción!: En efecto, cuando el Estado ha tenido muchísimo dinero producto de la más alta y larga bonanza de los precios internacionales del petróleo; Cuando ese dinero ha sido manejado de manera absolutamente discrecional y arbitraria por un funcionariado de muy diverso rango y nivel; Cuando los controles institucionales a los administradores de los recursos públicos son reducidos a su mínima expresión (como en el caso de la Contraloría General de La República, que ni Contralor designado legalmente tiene y que funciona con el mismo presupuesto de hace una década), y cuando los controles sociales (la denuncia pública, la protesta ciudadana, la prensa libre) son considerados “enemigo interno”, cuando ocurre todo eso, entonces la corrupción gana.
Porque hay que recalcarlo una y otra vez: La corrupción no es un asunto de “anécdotas”: Que si un contratista mafioso en Bolívar, que si un alcalde ladrón en Valencia, que si unos burócratas traviesos en el Fondo Chino… No. Esas son estampitas de la corrupción, barajitas de un álbum. El álbum completo es lo que nos interesa. La corrupción como sistema en que nos han metido durante estos 14 años en que han querido hacer aparecer como “normal” que la sociedad esté invadida por el Estado, que el Estado esté colonizado por el Gobierno, que el gobierno sea el botín de un partido y que ese partido sea manejado con despótica discrecionalidad, antes por un caudillo y ahora por una cúpula.
La corrupción sistémica es la que pretende que veamos como “algo normal” que un alto funcionario haga campaña electoral en cadena de radio y TV; o ver como “algo normal” que las marchas y mítines del partido de gobierno se realicen pasando lista con la nómina pública y movilizando a esos modernos “siervos de la gleba” en autobuses de las empresas del Estado; o ver como “algo normal” que la campaña de los candidatos a alcaldes del partido consista en actos de Estado como inauguración de obras o regalando electrodomésticos chinos en operativos oficiales. La corrupción sistémica es la que hace posible la corrupción anecdótica. Por eso, decir que se combate las anécdotas de la corrupción mientras se intenta reforzar al sistema corrupto es el segundo mayor acto de corrupción e hipocresía.
Decimos que es el “segundo” porque el primer gran acto de corrupción e hipocresía es cuando la burocracia coloca sus intereses y caprichos antes que las necesidades del pueblo. Como cuando se aprueban obras no para el bienestar de la gente sino para pagarle anticipos a contratistas; Como cuando se compran medicinas y alimentos y se dejan que se venzan o se pudran, porque lo importante no es que lleguen a la gente sino que los intermediarios corruptos cobren sus comisiones. O, como referimos al principio de esta columna, cuando el Estado le niega 190 millones de bolívares a casi cien mil niños de las escuelas técnicas populares de la APEP, pero corre a darle en dólares el equivalente de 416 millones de bolívares a un solo “boli-piloto” para que haga una fortuna en el mercado negro.
Para derrotar a esa burocracia corrupta que antepone sus ambiciones, complicidades y caprichos a las necesidades de la gente, el pueblo no necesita “habilitante”, sino lucha diaria y voto firme. Y de ambas cosas hay bastante.
¡Palante!
domingo, 13 de octubre de 2013
RAZONES "TELÚRICAS" PARA UN NUEVO GOBIERNO
La que acaba de transcurrir fue una “semana sísmica” desde el punto de vista político, económico y social: el Banco Central de Venezuela confirma que tenemos la inflación más alta del mundo, el vicepresidente Arreaza anuncia una nueva y ruinosa devaluación de la moneda, aparece en Gaceta Oficial la creación de una especie de “órgano superior de censura” y en efecto, al día siguiente, aun sin tener los “poderes extraordinarios” que ha solicitado a la Asamblea Nacional, el Sr. Maduro Moros pidió “cárcel” (así, sin proceso judicial de por medio, sólo porque a él “le parece”) para los dueños y directivos de un periódico porque no le gustó un titular. Además de todos esos “temblores” económicos y políticos, para colmo el viernes en la noche tuvimos un terremoto de verdad, que se sintió con fuerza en todo el oriente del país.
Quizá sea prudente entonces referirnos a este último evento, y analizar cómo se conecta con los anteriores. Porque claro que hay conexión (y desafortunada, por cierto) entre la desgracia puntual que puede implicar un terremoto y la también desgraciada circunstancia institucional que para un país significa padecer gobiernos ineptos.
RECETAS PARA EL DESASTRE
La verdad es que no existen las llamadas “desgracias naturales”. Existen AMENAZAS NATURALES que, al combinarse con una debilidad socialmente producida, detonan una desgracia o tragedia. Un terremoto, un huracán, son amenazas naturales. Pero para que la tragedia se produzca ese necesario que ese huracán o ese terremoto afecte una zona de urbanismo desordenado, con viviendas en alto riesgo, construidas además sin respetar ninguna regla que las hagan sismo-resistente. Si esto además ocurre en una ciudad o un país sin refugios para contingencias, sin vías de comunicación en buen estado de operatividad, sin hospitales bien dotados, sin la población entrenada en el diseño y ejecución de planes de evacuación y sin cuerpos profesionales bien equipados y entrenados para apoyar a la población, entonces tenemos la receta perfecta para un desastre.
VULNERABILIDAD CRECIENTE ANTE EL RIESGO
Venezuela es un país tropical. Afortunadamente estamos fuera de la ruta tradicional de los huracanes caribeños, pero en estos tiempos de agudo cambio climático hasta eso puede variar. El norte de Venezuela es parte del límite entre las placas tectónicas Caribe y Amazónica, llamada también de América del Sur. La zona de contacto de estas dos placas tectónicas ha generado un sistema de fallas principales activas, denominado sistema de fallas Oca-Ancón-Boconó-San Sebastián-El Pilar. Además de este sistema de fallas principales también existen fallas secundarias activas, entre las que se encuentran Valera, La Victoria, Tacagua-El Ávila y Urica, lo cual indica que buena parte del país, sobre todo su zona norte, es de alta sismicidad. Por ello en nuestro país para los gobiernos (nacional, regionales, municipales) el RIESGO HIDRAULICO y el no menos importante RIESGO GEOLÓGICO deberían ser preocupaciones constantes, a la hora de tomar decisiones sobre poblamiento y actividad económica.
En esa fundamental dirección no sólo no hemos avanzado. En realidad, hemos retrocedido de manera preocupante. Antes, el Estado venezolano establecía normas (sobre construcción, sobre urbanismo, sobre zonificación, etc), pero no siempre tomaba las medidas para hacerlas cumplir. El desorden resultante de la violación de tales normas incrementaba la vulnerabilidad de las comunidades y, al presentarse una amenaza natural, ocurría el desastre. Así lo atestiguan el terremoto de Cariaco de 1997 y el deslave de Vargas de 1999, para mencionar solo dos terribles ejemplos.
Ahora la situación es mucho peor. El cierre de fuentes de trabajo en el interior del país, por la invasión o expropiación de fincas y haciendas, o por el cierre o expropiación de empresas e industrias, determinó en los últimos 14 años una reactivación del éxodo del campo a la ciudad. Pero en la ciudad la movilidad social se detuvo, como consecuencia de una crisis económica que empezó hace 30 años con el Viernes Negro y que con el tiempo no ha hecho más que agravarse.
Así que los que estábamos en el barrio continuamos en él, ahora colapsado por los ríos de compatriotas que han llegado empujados por la crisis y atraídos por la propaganda oficial que habla de un supuesto “buen vivir”. Todo eso ha incrementado el caos urbano, el desorden, el deterioro de la vialidad y demás servicios básicos, es decir, lo que ha crecido no es el “buen vivir” sino la vulnerabilidad y el riesgo.
POLÍTICA SOCIAL QUE AGRAVA LOS MALES DE LA POLÍTICA ECONÓMICA
Esta realidad, resultado de las políticas económicas impuestas por el Estado, se ve agravada por lo que el mismo Estado hace en materia de políticas sociales: Programas como “Barrio Nuevo Barrio Tricolor” han procurado no solventar la vulnerabilidad y el riesgo sino maquillarlo, con pinturita y arreglo de fachadas. Otros, como el de “Sustitución de Rancho por Casa” ofrece respuesta a necesidades puntuales pero obvia el tema del riesgo y la vulnerabilidad, que afecta a todo el barrio. Otros programas, como el de las “Casas de Alimentación” y diversos tipos de becas o subsidios directos, siendo como son necesarios sin embargo están orientados no a solventar la miseria sino a “hacerla vivible”, contribuyendo a que nuestros hermanos que viven en situación de riesgo crean que es “soportable” seguir viviendo así.
La más grande de las irresponsabilidades se encuentra, sin embargo, en el área de las políticas oficiales de vivienda. La llamada Gran Misión Vivienda Venezuela ha procurado construir casas en espacios que ya tuvieran servicios públicos, para abaratar el costo global de la intervención, haciendo caso omiso de que esas redes de servicios (con un promedio de antigüedad de medio siglo) ya estaban colapsadas con la demanda original. De allí vino la peregrina idea de que “dentro de Caracas cabe otra Caracas”, procediendo entonces el gobierno a expropiar estacionamientos y solares para construir edificios de viviendas sin dotarlas de más vialidad ni más acometidas de servicios básicos como energía eléctrica, agua potable o vigilancia policial, precarizando más aun el tejido urbano.
Para colmo, como el ingrediente politiquero siempre impactó de manera determinante este tipo de programas, para que la entrega de estas “obras” coincidiera con tal o cual campaña electoral, muchas veces se sacrificó la calidad en aras de cumplir con las presiones electoreras. Esto se ha visto corroborado por las denuncias de numerosas comunidades que han reportado en viviendas y urbanizaciones recién inauguradas la presencia de fallas, grietas y hasta colapso de elementos estructurales como paredes o techos, todo eso por cierto sin que se haya producido aun ningún evento sísmico.
"PROGRESO" ES DETENER EL RETROCESO, Y COMENZAN A AVANZAR...
Dicho de manera simple y clara: Antes, el Estado no hacia cumplir con eficiencia las normas de prevención, tanto en urbanismos como en construcciones. Ahora, el Estado es el primero que las viola. Ese es el tamaño monstruoso del retroceso que ha experimentado Venezuela en materia de gerencia de riesgo y administración de desastres. Por eso es que además de las razones sociales, económicas y políticas para desear un cambio, es importante destacar que en materia de protección civil también hay importantes razones para buscar ese cambio.
Son, por así decirlo, razones “telúricas” que tiene el pueblo venezolano para desear, buscar y lograr un nuevo gobierno.
Son, por así decirlo, razones “telúricas” que tiene el pueblo venezolano para desear, buscar y lograr un nuevo gobierno.
¡Palante!
sábado, 5 de octubre de 2013
¡CON ISMAEL GARCÍA AL RESCATE DE CARACAS!
Voy a votar por Ismael García para alcalde del Municipio Libertador porque encarna la posibilidad cierta, real, de romper la horrenda racha de pésimos gobiernos municipales que -con Freddy Bernal primero y con Jorge Rodríguez después- han conducido a Caracas al más profundo sótano de la infelicidad urbana.
CIUDAD, CIUDADANÍA Y TOTALITARISMO
La salvajada cometida contra Caracas no es casual. En el petro-estado venezolano, el aislado habitante de un caserío está en manos del gobierno: recibirá semilla, fertilizantes y plaguicidas sólo si al gobierno le da la gana, y sólo al gobierno podrá vender su cosecha si llega a tener alguna, pues la ausencia de vías de penetración le imposibilita sacar él mismo sus productos hasta los centros de consumo.
En los pueblos y ciudades esta dependencia de las personas frente al petro-estado se expresa de manera más elástica, dando margen aun a la rebeldía, la disidencia, la autonomía. En efecto, revise Ud. el mapa de lo que queda del país tras la entrega que este gobierno hizo del Esequibo, y compárelo con los resultados electorales: Verá como el proyecto totalitario ha perdido SIEMPRE en las grandes ciudades, y también como del 2007 para acá la victoria tricolor se ha empezado a producir también en las ciudades medianas y aun en los poblados intermedios. Ese odio de los proyectos totalitarios contra la ciudad como espacio de existencia y no sólo de “sobrevivencia” es quizá la explicación más profunda del ensañamiento oficialista contra el Municipio Libertador de Caracas.
RAZONES “PRIMARIAS”, EGOS SECUNDARIOS
Ese es el tamaño del reto. Caracas Libertador es el municipio con la demanda social insatisfecha más amplia y profunda de todo el país. Es el espacio municipal con la problemática urbana más compleja (sólo el 20% de los barrios venezolanos están en cerros, pero ese porcentaje es igual al 100% de los barrios caraqueños). Caracas es además la sede de los “poderes nacionales, es el nervio político del país.
No es, pues, el poder caraqueño un asunto localista, meramente “parroquial”. No. Para la Alternativa Democrática ganar Caracas es un problema nacional. Es una señal afortunada entonces que en primarias abiertas haya sido escogido por el pueblo opositor caraqueño Ismael García como candidato a Alcalde del Municipio Libertador, un dirigente nacional de esta Alternativa Democrática que es ambas cosas (“alternativa” y “democrática”) precisamente porque ha logrado incorporar figuras y sectores que antes estuvieron en la órbita oficialista. Y si queremos ganar, hay que seguir haciéndolo…
LA LISTA MAISANTA Y OTROS FAVORES A CHAVEZ…
La estatura de Ismael como dirigente está probada. Cuando aún formaba parte del oficialismo, y A PESAR de que en esa corriente se suele humillar a los “aliados”, la importancia de Ismael como dirigente se impuso e hizo que Chávez lo nombrara en el llamado Comando Maisanta en una posición de alta responsabilidad, de cara al Referendo Revocatorio de 2004. Se equivocan, por cierto, quienes para intentar “rayar” a Ismael dicen que era el “jefe” del Comando Maisanta. El jefe de tal comando siempre fue el propio Chávez, revisen documentos y hemerotecas.
Se equivocan también quienes para intentar desacreditar a García le achacan responsabilidad en la elaboración de la llamada “Lista Maisanta”. Tal lista, como la anterior “Lista Tascón”, fueron responsabilidad absoluta de Chávez, quien -como lo reconoció muchas veces- ordenó elaborarlas para la persecución y el apartheid. Rompe Ismael con el oficialismo en 2007 y forma parte de la mayoría democrática que logra la victoria en el Referendo Constitucional de ese año, transformándose desde entonces y hasta las elecciones parlamentarias del 2010 en la única voz disidente que con valor y fortaleza se ejerció en una Asamblea Nacional que la suicida abstención del 2005 había permitido que fuera unicolor.
UNA CANDIDATURA PARA GANAR, NO “PARA HACER CARRERA”
Este dirigente político de talla nacional, exitoso electoralmente como lo demostró estando en el chavismo en 2004 y también estando en la oposición en 2007, es también un conocedor profundo del ámbito municipalista: fue electo alcalde de La Victoria en 1992, y no por casualidad fue reelecto para el cargo en 1995. La atención directa a las comunidades no le es, pues, extraña.
Yo votaré por Ismael para alcalde del Municipio Libertador porque es un dirigente que “da el ancho” de la crisis que en Caracas enfrentamos. La suya es una candidatura para ganar, no para “hacer carrera”, para “posicionarse como dirigente político”. Ismael ya lo es, desde hace tiempo. Ismael también puede garantizar a la ciudad que tras su triunfo habrá gobernabilidad. Ismael tiene equipo. Independientes como Ángel Rangel, José Guerra, Ángel Oropeza, Kiko Bautista y quien esto escribe, entre muchos otros, le apoyamos, junto a los equipos parroquiales, municipales, profesionales y técnicos de los diversos factores que integran la Unidad Democrática. Porque se trata de ganar para gobernar, para gobernar bien. Ismael tiene como, con qué y con quien hacerlo.
VOTAR Y SEGUIR LUCHANDO
El Radar de los Barrios, como asociación civil y como proyecto comunicacional y educativo al servicio del pueblo, no tiene color partidista. La posición política y electoral de sus integrantes la decide cada quien de acuerdo con su conciencia. Este artículo es simplemente la respuesta a la pregunta que me han hecho muchísimas personas sobre mi posición electoral en el municipio donde nací y donde vivo. Y así contesto: Yo votaré por Ismael García porque es el mejor candidato, lo que es garantía de triunfo, y porque lo apoya la Unidad, lo que es garantía de buen gobierno.
Tras su segura victoria, no queremos “puestos”, no los aceptaríamos, no es esa nuestra vocación ni nuestro propósito. Ayudaremos al Alcalde Ismael García de la única manera que queremos y sabemos: Denunciando desde la calle lo que está mal, y apoyando lo que sea positivo. Es tan profunda la actual destrucción física y moral de Caracas, que más que una “gestión de gobierno” el Municipio Libertador lo que requiere urgentemente es una OPERACIÓN DE RESCATE. En eso estaremos, desde las esquinas, callejones y escaleras de los barrios de Caracas. Allí están nuestras “oficinas”.
¡Palante!
domingo, 29 de septiembre de 2013
"THE WALKING DEAD" SAQUEAN EN LA AUTOPISTA....
Un camión choca contra las defensas de la autopista Francisco Fajardo en la mañana del viernes 27 de Septiembre en Caracas, Venezuela. El chofer agoniza entre los hierros retorcidos de la cabina mientras el camión es literalmente cubierto por individuos que en vez de socorrer al mal herido se dedican a saquear la carga, carne procesada proveniente de Colombia -un tesoro en este país en el que los productores agropecuarios fueron invadidos, expropiados, obligados a quebrar, y ahora no se produce casi nada-. El macabro espectáculo es contenido cuando al fin llega la fuerza pública y logra mantener a raya a los saqueadores. Como en un capítulo de The Walking Dead, estos se van retirando, ansiosos, frenéticos, dejando atrás la horrenda escena de muerte y pillaje…
NO SON “HECHOS AISLADOS”
No es, desgraciadamente, una anécdota aislada, un “lamentable hecho fortuito”, como suelen decir los burócratas: El 24-5-2013 un camión cava cargado de carne se volcó en la avenida intercomunal Jorge Rodríguez, sentido Barcelona-Puerto La Cruz, a la altura de Molorca en Puerto La Cruz. El saqueo dejo un saldo de media carga desvalijada y seis detenidos.
38 días antes ocurrió algo similar pero en Carabobo, en el municipio Naguanagua, el 16 de abril de 2013. En ambas entidades había precedentes de desmanes como estos: Exactamente en el mismo punto del estado Anzoategui, pero el 10-12-2011, se había producido un accidente que involucró a un camión cargado de carne, con él mismo resultado. Otro 24 de mayo, pero de 2012, nuevamente el escenario del pillaje se trasladó al centro del país: una gandola cargada con carne accidentada en la Variante Bárbula de la Autopista Regional del Centro, vía San Diego, fue totalmente saqueada ante la mirada impotente de las “fuerzas del orden”. Y estos son sólo solo algunos ejemplos de las cosas que ocurren cuando la escasez y la penuria se unen a la absoluta falta de escrúpulos y a la quiebra de los más elementales valores y principios de humanidad y convivencia.
TAMBIEN HAY VIOLENCIA “DE A PIE”
Porque ejemplos lacerantes sobran, de otras situaciones en las que el blanco de la violencia ha sido no un vehículo accidentado, sino directamente un ser humano: el pasado jueves 26 de septiembre, un día antes del ataque de los muertos vivientes en la autopista Francisco Fajardo de Caracas, en el Automercado Unicasa de El Tigre, estado Anzoategui, el joven José Ramírez recibió dos puñaladas cuando hacía cola desde las 3 de la madrugada para comprar pollo regulado;
A principio de esta misma semana, el lunes 23 de septiembre, la disputa de dos mujeres, hermanas además, por un paquete de harina de maíz precocida, terminó en la muerte de un bebé y casi en la muerte de la madre, en la población de San Mateo, estado Aragua: Una de las mujeres le propinó a la otra, que tenía ya seis meses embarazada, una patada en el vientre. Trasladada de emergencia al hospital José María Benítez de La Victoria, le fue practicada urgentemente una cesárea. El bebé nació respirando, pero expiró a los pocos minutos, víctima del golpe.
¿ADONDE PERMITIREMOS QUE LLEGUE ESTO?
¿En que nos estamos convirtiendo como pueblo? ¿A qué extremos podrá conducirnos esta mezcla horrenda, este mortífero coctel de precariedad económica, quiebra masiva de valores, violencia impune y pésimos ejemplos vertidos precisamente desde la cúpula del poder (no sólo desde el poder político, por cierto…). Es cierto: Da mucha indignación que se roben el dinero de todos. Genera angustia y molestia ver como las carreteras están en el suelo, como los puentes se caen, como las ciudades sucumben en medio de la basura y el agua de las cloacas rotas. Todo ese puede y debe generar que nos preocupemos… y que nos ocupemos!
Pero todo eso se recupera: el trabajo, el estudio y el aprovechamiento sostenible de los recursos de este hermoso país hacen posible que recuperemos la riqueza derrochada, y la sustraída. Reconstruiremos las carreteras y puentes, ingenieros, arquitectos, técnicos y obreros venezolanos construirán viviendas, calles y avenidas. Es perfectamente posible reconstruir las redes de cloacas, desagües y alcantarillado, y tener un sistema de disposición de desechos sólidos que nos permita entender que vivir entre la ñoña no sólo no es normal, sino que tenemos derecho humano a vivir con salud, higiene y belleza.
PARA RECUPERAR LO HUMANO, HAY QUE SER HUMANO…
Pero para todo eso es necesario que seamos seres humanos. Que seamos personas. Que seamos un pueblo viviendo a partir de algunos principios básicos de humanidad, solidaridad y convivencia, y no una horda de zombies persiguiendo al último lote de papel tualé llegado al último Mercado Bicentenario. Más grave que cualquier daño hecho a la economía o a la infraestructura del país es devastador el daño que se le ha hecho al alma, a la esencia en progreso del venezolano. Aquí se ha trabajado desde el poder para destruir lo poco o mucho que hemos avanzado en la construcción de cultura del trabajo, de disciplina social, de ciudadanía. Aquí le echaron pierna con entusiasmo digno de mejor causa a sustituir lo afirmativo venezolano por el resentimiento social y el odio político.
No se trata de comparar la “cuarta” con la “quinta”. La República de Venezuela es una sola, para lo bueno y para lo malo. De lo que se trata es de identificar donde nos han hecho más daño, como país, como pueblo, para subsanarlo, corregirlo y poder seguir adelante, en la construcción de un mejor presente y un mañana distinto. Y ese daño principal nos lo han hecho en la humanidad. “La Patria es el hombre”, cantó Alí Primera. Hoy la Patria también es un chofer que agoniza, mientras sus compatriotas saquean el camión que conducía. El “hombre nuevo” que nos vendieron tiene exacerbados los peores defectos del “hombre viejo”, y ninguna de sus virtudes. Practica la rapiña con su prójimo, aplaude lo que no entiende y vitorea a quien lo condena a la miseria material y espiritual.
Nosotros los venezolanos somos mejores, mucho mejores que eso. Y podemos crecer aun mucho más, y mucho mejor. Con el favor de Dios y el esfuerzo de todos lo probaremos.
¡Palante!
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