viernes, 24 de marzo de 2017

MI ALMA TIENE PRISA...



 Columna publicada originalmente el domingo 19 de febrero de 2017 en los diarios La Voz y 2001

Desde el 24 de septiembre del 2014 hasta el pasado viernes 17 de febrero de 2017 ejercí la Secretaría Ejecutiva de la Mesa de la Unidad Democrática. No soy yo quien deba hacer una evaluación o “balance” de mi desempeño al frente de esa responsabilidad.  Eso le corresponde al país, a la sociedad democrática en lucha, a todo el pueblo venezolano.  Yo dejo, con aciertos y errores, un testimonio de lucha por Venezuela y de militante amor por mi prójimo. El saldo está allí, para el escrutinio y debate.

Quiero agradecer sí las numerosísimas y conmovedoras expresiones de solidaridad y afecto que he recibido, en la calle y en las redes sociales.  Con el corazón en la mano, ¡Gracias!  Y a los que me han dicho con cierta angustia “no nos dejes” les recuerdo: He estado junto a ustedes, compartiendo angustias y construyendo esperanzas, mucho antes de haber estado en la MUD.  Y junto a ustedes seguiré cada paso del camino que viene, cada madrugada, en el barrio y en la urbanización, donde haga falta. Como siempre.

A mi lo que me toca es rendir cuentas, lo cual haré en fecha próxima: ¿Cómo se logró a finales del 2014 soldar la fractura que entonces amenazaba la existencia misma de la Unidad Democrática? ¿Cómo se hizo en el 2015 para vencer la enorme maquinaria ventajista del régimen y el inmenso escepticismo de amplios sectores de la oposición y, a pesar de esos obstáculos, obtener la más importante victoria que hayamos podido cosechar en estos 18 años de lucha, demostrando con hechos que SI SE PUEDE? ¿Qué pasó en el 2016, porque se dilapidó en expectativas fallidas el inmenso capital político acumulado? ¿Puede esta reestructuración del 2017 fortalecer la Unidad, tanto de propósitos como de esfuerzos, para conducir al pueblo democrático a retomar el camino de victorias?  A estas y otras preguntas intentaremos construir respuestas, respuestas para avanzar, y lo haremos en breve plazo, al concluir las consultas que debo hacer con el hermoso equipo de gente talentosa y trabajadora que me acompañó en este reto.

Por lo pronto, quiero compartir con ustedes un texto que describe de manera asombrosamente exacta como me siento en estos momentos.  “Mi alma tiene prisa” es un “poema-golosinas” escrito por Mario de Andrade, un poeta, ensayista y musicólogo brasileño que nació en 1893 y murió en Sao Paulo en 1945.  Sin embargo, al leer sus versos, pareciera que el poeta hubiera estado sentado al lado mío, en esas “reuniones interminables”,  o en la tarimas llenas de “egos inflados”, o lidiando con quienes se consideran “electos antes de la hora”, añorando el poeta como yo volver al trabajo social, al lado de esa “gente a quienes los golpes duros de la vida le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma…”.  El alma de Mario de Andrade tenía prisa.  La mía también:

“Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…

Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.

No tolero a manipuladores y oportunistas.

Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…

Sin muchos dulces en el paquete…

Quiero vivir al lado de gente humana, ...muy humana.

Que sepa reír de sus errores.

Que no se envanezca con sus triunfos.

Que no se considere electa antes de la hora.

Que no huya de sus responsabilidades.

Que defienda la dignidad humana.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…

Gente a quienes los golpes duros de la vida, le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma.

Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…

Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia…”

Ahora más que nunca… ¡Palante!

Unidad Democrática amplía su estructura a la sociedad civil y tendrá vocería rotativa

 
El viernes 17 de febrero de 2017 me correspondió anunciar los acuerdos consensuales para la reestructiuración de la Mesa de la Unidad Democrática.  La página web de la MUD, www.unidadvenezuela.org, reseñó ese anuncio de la siguiente manera:  
 
El hasta hoy secretario ejecutivo de la Unidad Democrática, Jesús Chuo Torrealba, anunció la reestructuración de la alianza opositora, que abarca la inclusión de la sociedad civil, la creación de tres equipos de apoyo, uno de coordinación y establece que la vocería rotará entre los partidos políticos.
 
Durante la rueda de prensa que ofreció con dirigentes de las distintas organizaciones políticas que integran la Unidad, Torrealba precisó que la nueva estructura tendrá como el más amplio organismo de consulta al Congreso de la Sociedad Democrática, que estará conformado por organizaciones políticas, movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales.
 
“La MUD como tal estará integrada por todas las organizaciones políticas de lucha democrática que tengan representación parlamentaria principal. Esos serán los integrantes de la MUD en esencia. Va a haber un organismo de dirección político-operativo que estará integrado por nueve organizaciones: Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Voluntad Popular, Primero Justicia, La Causa R, Movimiento Progresista de Venezuela, Avanzada Progresista, Vente Venezuela y Alianza Bravo Pueblo”, explicó.
 
Sobre la vocería dijo que estará a cargo de las organizaciones políticas de manera rotativa. “En virtud de los temas que surjan y las contingencias que se produzcan las organizaciones políticas van a asumir en primera persona la vocería política de la alianza”, ratificó. 
 
Otro de los cambios es que se crearon tres equipos de apoyo para las áreas técnica, política y social. El primero está coordinado por Roberto Picón, el segundo por Ángel Oropeza y el tercero por Alfredo Padilla y Tinedo Guía. A su vez estos equipos estarán bajo la coordinación operativa general de José Luis Cartaya.
 
El equipo social también contará con la participación  de Gabriela Torrijos, Yajaira Forero, Miguel Quiroz, Víctor Márquez y Francisco Canache.
 
Torrealba destacó que, tal como lo ha venido señalando desde octubre del año pasado, el objetivo de la reestructuración es fortalecer la unidad de propósito, que no es otro que lograr por la vía pacífica un cambio de gobierno, así como fortalecer los partidos políticos y la alianza entre el liderazgo político y la sociedad civil organizada.
 
También anunció que las organizaciones que integran la Unidad Democrática ratificaron de manera expresa los acuerdos de 2015 en relación a las formas de selección de sus candidatos, por lo que las elecciones primarias serán la norma para esa escogencia y el consenso la excepción.
 
Alternativa de poder
 
Jesús Torrealba aseguró que Venezuela está en una crisis extremadamente profunda, y puso como ejemplo los resultados dados a conocer hoy de la encuesta de Condiciones de Vida del Venezolano que señala, entre otros temas que la pobreza en el país se ubicó en 82% y la extrema en 55%.
 “En Venezuela hay la necesidad urgente no solamente de una mejor oposición sino de una alternativa de poder, para eso era absolutamente necesario que se reestructurara la Unidad Democrática… Además dijimos que era indispensable que la reestructuración no fuera simplemente un cambio facial, cosmético, sino de fondo”, recordó.
 
Agregó que afortunadamente, después de semanas de debate, puede anunciar que la Unidad Democrática avanza en la construcción de una hoja de ruta consensual y que tiene  como objetivo el logro del cambio de gobierno en Venezuela. “La búsqueda de un gobierno de Unidad que en nuestro país aplique un proyecto de reconstrucción nacional consensuado”, destacó.
 

ES OFICIAL: MADURO DESTRUYÓ AL “GRAN POLO PATRIÓTICO”


 Columna publicada originalmente el domingo 12 de febrero de 2017 en los diarios La Voz y 2001

Además de destruir al país y agredir a la oposición, el daño que Nicolás Maduro le ha hecho al propio chavismo es inmenso:  Maduro convirtió lo que alguna vez fue un gran movimiento popular en algo que hoy a los chavistas de los barrios lo que genera es rabia, asco, vergüenza propia y pena ajena;  Maduro condujo al chavismo a su más grande derrota de todos los tiempos, el 6 de diciembre del 2015.  Tras esa derrota, Maduro siguió aislando al gobierno hasta lograr que ocho de cada diez venezolanos lo repudiara.  Ahora, para que no quede ninguna duda, los operadores electorales del madurismo en el Consejo Nacional Electoral se encaminan a culminar su labor de destrucción: Maduro va a disolver al Gran Polo Patriótico, al ilegalizar a la casi totalidad de los partidos que lo componen.

En efecto, el 5 de enero de 2016 -mientras el país y el mundo seguían con atención la instalación de la nueva Asamblea Nacional- la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia aprobó la tristemente célebre sentencia 001 que termina resolviendo lo siguiente:

“1.- El voto referencial respecto al uno por ciento de los votos emitidos a que se refiere en concreto el Parágrafo único del artículo 25 de la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones, es el voto lista….
2.- Hay renovación automática de un partido político, cuando el partido político haya obtenido el uno por ciento (1%) de los votos válidos emitidos…. 
3.- Cuando un Partido Político Nacional no presente su tarjeta electoral en una elección nacional, ese grupo político carecerá de identidad….
4.- En la República Bolivariana de Venezuela está prohibida la doble militancia por lo que un Partido Político no puede sumar su nómina de inscritos a la de otro Partido Político sin perder su existencia.
5.- …se ordena al Consejo Nacional Electoral para que, en el lapso de sesenta (60) días siguientes a la publicación del presente fallo, regule la verificación de la nómina de inscritos de cada partido político…”.

Esa es la sentencia del TSJ sobre la cual el CNE emite tardíamente unas normas para la relegitimación de partidos políticos, normas que luego son nuevamente transformadas en un adefesio normativo más restrictivo aun, anunciado al país la noche del pasado miércoles 8 de febrero.  Como el país y el mundo ya conocen el rechazo firme de la Unidad Democrática a estas normas, veamos ahora como respondió el chavismo crítico, también agredido por este salvajismo antidemocrático:

Javier Biardeau, conocido intelectual chavista y profesor de Estudios Latinoamericanos en la Escuela de Sociología de la UCV, expuso en las redes sociales que “ser el máximo y último intérprete de la Constitución y velar por su uniforme interpretación y aplicación no califica al TSJ para hacer LEGISLACIÓN. El debate sobre la ‘doble militancia’ debe hacerse en la AN, en una nueva ley de partidos, no es correcto que TSJ LEGISLE sobre la materia.  La ‘doble militancia’ no debe ser regulada por el TSJ (extralimitación) sino por los estatutos de las asociaciones con fines políticos. No es correcto que sentencias para aclarar leyes y uniformar interpretación terminen LEGISLANDO, violando reserva legal-AN. Si yo cambio protocolo electoral de acuerdo a cada elección entonces estamos en el ‘como vaya viniendo vamos viendo’.... Eudomar interpreta….”

Sobre cuándo debe hacerse la relegitimación de partidos, Biardeau también es contundente: “Renovación de nómina de partidos de acuerdo a art. 25 de la Ley debe hacerse en el curso del año en que comience cada periodo constitucional.  Exigirle a los partidos que renueven su nomina en el año 2016-2017 es contrario al espíritu y letra del art. 25 de la Ley. La renovación de la nomina de los partidos debió hacerse en el año 2013 tomando como referencia los resultados de votaciones del año 2012”. 

A propósito del tema si es el llamado “voto lista” el que debe tomarse como referencia para la legalidad de los partidos, el chavista Biardeau es aun más contundente al desenmascarar al binomio TSJ-CNE: “Reforma a ley de partidos de 2010 copia exactamente, en su artículo 25, el art. 26 de la ley de partidos de 1965: ‘Los partidos políticos nacionales, renovarán en el curso del año en que comience CADA PERÍODO CONSTITUCIONAL su nómina de inscritos’.  El art 25 no habla de "voto lista" porque en 1965 no había elecciones regionales, se utilizaba base de referencia de Elección Presidencial. Si sentencia dice ahora ‘voto lista’ está legislando, violando el principio de reserva legal del parlamento. Eso lo debe resolver es la AN…”

El objetivo anti-democrático y anti-revolucionario de toda esta mascarada del madurismo es evidente para los chavistas como Biardeau: “La ilegalización de los ‘aliados’ del PSUV es la sentencia de muerte del legado de Chávez sobre el proyecto del Gran Polo Patriótico. Construir un escenario electoral donde compita un ‘partido dominante’ y una oposición funcional a ese partido es una farsa democrática. ¿Para qué el ‘Gran Polo Patriótico’ si proscribes de hecho con argucias con apariencia legal a tus propios ‘aliados’?”.  Denuncia este vocero del chavismo crítico que más allá de las triquiñuelas electorales se esconde una visión reaccionaria de la vida y del poder: “Aunque les duela: ¡Vulnerar el más elemental derecho al voto es el principio del fin de las libertades políticas modernas! Lo que la historia informa sobre los populismos históricos es que las movilizaciones anti-oligárquicas quedaron encuadradas y cooptadas.  Cualquier democracia está en jaque si regresan los fraudes al Estado de Derecho y la conculcación del voto popular”.
Para Ramsés Reyes, del partido chavista Corrientes Revolucionarias Venezolanas, el panorama es más sencillo pero no menos repudiable: “Esto constituye un golpe a la democracia y al Polo Patriótico, y desde este momento el GPP desaparece, porque los partidos nos declaramos en desacato y pasamos a la clandestinidad”. Reyes destacó que el Polo Patriótico hizo falta para que Nicolás Maduro ganara las elecciones presidenciales, aportando un millón 500 mil votos; y con el cociente de los partidos del Polo salieron 26 diputados a la Asamblea Nacional. Afirmó que “sin la participación del GPP en el Parlamento no hubiesen 57 diputados sino apenas ‘veintipíco’ legisladores, es por ello que se le hace un llamado al Ejecutivo Nacional y al alto mando de la revolución a que reflexionen sobre las locuras que realiza el CNE, que pretende con un zarpazo desaparecer los partidos del Polo”.
A estas protestas se unen las declaraciones de voceros del PCV, del PPT y de Redes. De los 59 partidos que asistieron a la “reunión informativa” realizada en el CNE el pasado jueves 9, los 59 manifestaron estar en contra de estas normas de relegitimación. 
Maduro lo volvió a lograr: ¡Unió al país… en su contra! ¡Los que queremos Democracia y Constitución somos amplia mayoría! ¡Palante!

REESTRUCTURACIÓN DE LA MUD: ¿CUÁNDO, CÓMO, POR QUÉ Y PARA QUÉ?


 Columna publicada originalmente el domingo 5 de febrero de 2017 en los diarios La Voz y 2001

Desde finales de 2016 el país ha visto y leído diversos planteamientos que hemos hecho sobre la necesidad de reestructurar la Mesa de la Unidad Democrática. En varias ocasiones señalamos que “el año 2016 no debía terminar sin presentar al país una MUD reestructurada en sus propósitos y organización”, luego dijimos que era importante que tales anuncios se hicieran “a más tardar el 4 de Enero”, toda vez que el 5 teníamos el compromiso constitucional de instalar la nueva directiva de la Asamblea Nacional, y finalmente planteamos que “el 23 de Enero, fecha muy importante para los demócratas venezolanos, podría ser un marco adecuado para anunciar al país las nuevas propuestas y la nueva organización de la alianza democrática”. 

¿PARA CUÁNDO? ¡PARA AYER!

Por diversas razones, en ninguno de esos momentos se pudieron hacer estos anuncios.  Por eso considero positivo el que por fin en los últimos días otros dirigentes de algunos partidos de la Unidad Democrática hayan planteado públicamente no sólo la necesidad de la reestructuración del frente opositor, sino incluso que tal reestructuración sea urgente.  Empieza entonces el procesamiento de este tema con un acuerdo importante:  El “cuándo” de la reestructuración de la Unidad es AHORA, no “dentro de unas semanas”, no “dentro de unos meses”, sino AHORA. En realidad, debió ser mucho antes.  Así lo determina la velocidad feroz de la crisis política que el país enfrenta, y el dolor inmenso que la crisis económica y social le esta haciendo pasar a nuestro pueblo.

¿POR QUÉ? ¡PORQUE ESTAMOS EN CRISIS DE CRECIMIENTO!

Determinado el “cuándo” de la reestructuración, para que la misma sea exitosa es fundamental ubicar su “porque”, y en esto hay que ser claros:  A la alianza democrática hay que reestructurarla porque esta en crisis. Y la crisis que enfrenta la Unidad Democrática -no desde enero de 2017 sino desde enero de 2016- es una crisis de crecimiento ¡Estamos en crisis porque el 6 de diciembre ganamos ampliamente la Asamblea Nacional! ¡Estamos en crisis porque tras ganar en diciembre 2015 la AN con el 56 % de los votos, ya en enero todas las encuestas revelaban que el 80% de los venezolanos estaba a favor de un cambio de gobierno! ¡Estamos en crisis porque en 2016 tuvimos el más grande apoyo internacional que nunca había tenido la lucha democrática del pueblo venezolano en estos 18 años! Esos éxitos generaron un enorme capital político, que la oposición venezolana a lo largo de 2016 no supo administrar en forma unitaria y eficiente. Entonces, la Unidad hoy debe reestructurarse para colocarse a la altura de las nuevas demandas que son consecuencia de sus propios logros, y para estar en capacidad de dar respuesta al agravamiento de la crisis que padece el país.

¿CÓMO? ¡ABORDANDO EL FONDO DEL PROBLEMA!

Tener ubicado el “porqué” de la reestructuración facilita la definición y concreción del “cómo” de la misma:  El cambio que esta planteado no es un asunto “cosmético”,  “facial”,  sino de fondo. Para ser “oposición” basta con estar en desacuerdo con el régimen, y manifestarlo con palabras y conductas.  Pero para ser opción de poder es fundamental  tener una idea clara de que hacer con ese poder (un Proyecto-País); Es preciso también tener claro como va a ser el gobierno que tendrá la responsabilidad de aplicar de manera exitosa y sostenible ese Proyecto de Reconstrucción Nacional (Gobierno de Unidad Nacional); Es indispensable igualmente tener claridad en cual es el camino para llegar a ese necesario Gobierno de Unidad Nacional (la Ruta Electoral, la única posible y deseable en el contexto de la estrategia constitucional, pacífica y democrática que caracteriza a la MUD), y finalmente, ante el hecho de que esa Ruta Electoral esta bloqueada por el régimen desde el pasado 20 de Octubre cuando negaron el Referendo Revocatorio, es crucial tener un consenso claro sobre cual es el diseño táctico que logrará, combinando presión de calle con negociación política, el rescate del hoy secuestrado derecho constitucional al voto.

¿PARA QUÉ? ¡PARA SALIR DE ESTA PESADILLA DE UNA VEZ!

Una reestructuración como esta, que no se limite al diseño de un organigrama, a la redacción de un “reglamento” o al cambio de unas caras, sino que apunte a dotar a la sociedad democrática venezolana de lo que ha carecido hasta ahora, de una ESTRATEGIA DE PODER, puede ser la respuesta cierta, de fondo, a la sociedad democrática venezolana que demanda de los partidos políticos opositores y de la MUD como alianza el reconocimiento de los errores cometidos en el 2016, y la corrección de los mismos. Igualmente, una reestructuración de esta naturaleza puede contribuir sustancialmente a la resolución de los problemas de competencia que de manera lógica y natural surgen entre partidos y liderazgos ante la posibilidad de llegar al poder:  Si existe un Proyecto-País asumido, debatido y adecuadamente consensuado ; Si por otro lado existe también un concepto claro de Gobierno de Unidad Nacional, en el que todos los sectores se vean incluidos y participando, entonces pierde dramatismo y peso el tema candidatural, tan natural como potencialmente disgregador.

Dicho de otra manera: Si estamos claros en como va a ser el Gobierno de Unidad Nacional y cual es el Proyecto País que va a aplicar, el que ese gobierno lo presida Leopoldo López, Henrique Capriles, Henry Ramos, Henry Falcón o cualquier otro dirigente opositor pasa a ser un tema importante pero no conflictivo, resoluble con el probado mecanismo de las primarias.  Aliviada esa tensión natural, podremos tener a todo nuestro liderazgo compitiendo legítimamente por demostrar quien es mas eficiente en el desarrollo y expansión de la estrategia común, lo cual redundará en un fortalecimiento de esos liderazgos y del conjunto unitario. ¡Como debe ser!

SIEMPRE EN LUCHA, DESDE EL ESPACIO QUE SEA

Finalmente, dos precisiones adicionales sobre el tema. En primer lugar, el carácter necesariamente público de este debate es una consecuencia de los logros alcanzados:  Si la MUD fuese una alianza intrascendente de organizaciones fantasmales, su reorganización sería un “asunto interno”. Pero como la oposición es opción de poder si y solo sí está unida, su reestructuración es un tema del más alto interés nacional y por ello debe ser debatido con responsabilidad y, sobre todo, con madurez. En segundo lugar: La MUD es una alianza de partidos, por lo que los únicos rostros inamovibles en la misma son los de los dirigentes de los partidos. Todos los demás factores, el Secretario Ejecutivo de la alianza incluido, somos recursos al servicio de la Unidad, que estaremos allí mientras allí seamos útiles, listos para seguir contribuyendo con la lucha del pueblo democrático desde cualquier otro espacio, como siempre lo hemos hecho. ¡Palante!   

¿MATARSE POR FLOJERA?


 Columna publicada originalmente el domingo 29 de enero de 2017 en los diarios La Voz y 2001

En lugares con alto nivel de vida, como los países escandinavos, el suicidio es un problema de salud pública que ha merecido el desarrollo de intensos programas de prevención.  En lugares como Haití, por el contrario, la acelerada sucesión de tragedias (terremotos, huracanes, epidemias, dictaduras sangrientas sucedidas por gobiernos inestables) hace que seres humanos en la miseria se coloquen en trance de perder la vida por desesperación. Uno y otro motivo son lamentables, terribles. Pero ni en un extremo ni en el otro nadie se ha planteado la insólita posibilidad que enfrentamos los venezolanos:  La de, literalmente, matarse por flojera…

EL RÉGIMEN EMPUJA LA VIOLENCIA PORQUE NO PARE UNA IDEA…

¡Si, por flojera!  Un excelente ejemplo es lo que hace (y sobre todo lo que deja de hacer) el régimen presidido en Venezuela por Maduro.  La situación que confronta ese proyecto político es dramática y trágica, pero no es ni original ni inédita: Han tenido una estadía en el poder exageradamente larga,  a lo largo de la cual se produjo la bonanza petrolera más prolongada y alta de nuestra historia, y durante la misma el gobierno controló de manera omnímoda todas las palancas del poder, sin contrapeso alguno.  Por esas razones durante estos 17 años el viejo problema de la corrupción se transformó en saqueo masivo, las violaciones de derechos humanos se volvieron moneda frecuente y el abuso de poder se convirtió en parte del paisaje. 

Cuando termina la bonanza petrolera que permitía ocultar toda la ineptitud, y cuando fallece el caudillo cuyo liderazgo carismático convertía en entretenido espectáculo televisivo todo el abuso, el régimen sabe que su fin se acerca. Y aunque después del 6D del 2015 es evidente que está derrotado políticamente y con un apoyo popular francamente minoritario, el régimen cuenta aun con suficientes instrumentos para HACER POLÍTICA y, de esa manera, promover una transición en paz donde ellos puedan obtener amplias garantías de respeto a sus derechos constitucionales.  Controlan en efecto lo que queda de la economía (el menguado ingreso petrolero), controlan la violencia legal e ilegal (los cuerpos de seguridad del Estado y los paramilitares oficialistas mal llamados “colectivos”) y controlan toda la burocracia (con lo que se aseguran que no le pase a Maduro lo que le ocurrió a Dilma en Brasil o a Nixon en EEUU), poder más que suficiente para promover un diseño en el que lo inevitable (la pérdida del poder) signifique para ellos un revés, y no el exterminio o el colapso final. 

Todo eso es verdad, pero hay un detalle:  Para plantearse eso como objetivo y estrategia el régimen tendría que HACER POLÍTICA, y para eso hace falta tenacidad y talento.  En vez de ello la claque gobernante lo que tiene es prepotencia y flojera.  Por eso en vez de hacer política prefiere reprimir.  Esa es la razón por la que el régimen en vez de cumplir los compromisos contraídos en la Mesa de Diálogo prefiere destruir ese proceso con su incumplimiento y termina creando un “Comando Antigolpe”.  Esa es la única explicación real: Ineptitud y, en el fondo, flojera.

OPOSICIÓN: RADICALISMO CIUDADANO Y FLOJERA DIRIGENTE

En el caso de la oposición los motivos son distintos pero los resultados son similares:  Tras 17 años de agresiones, vejámenes y escarnio, hay mucha justa rabia contenida, mucho legítimo dolor acumulado.  Aunque el deterioro del país ha afectado a todos los venezolanos, no todos han sentido la pérdida de la calidad de vida con la misma brusquedad:  Para los que siempre han sido pobres se ha agravado lo ya conocido, pero para la clase media la pérdida de su capacidad de consumo, tanto de bienes culturales como de alimentos, es una ofensa de data mas reciente, que genera una indignación fresca y vehemente.  Por cierto, una parte de ese mismo sector social (es decir: una minoría de esa minoría), es la que tiene acceso mas frecuente a los medios de comunicación convencionales y sobre todo a las redes sociales, por lo que su opinión pasa por ser la “opinión pública”. 

Y esa “opinión pública” expresa a través de esos mecanismos su dolor, su justificada indignación, con honesto sentido de urgencia: Son los que quieren “salir de esto ya, como sea”; los que desean “que pase de una vez lo que tenga que pasar, porque nada puede ser peor que esto”;  Los que sostienen que cualquier intento de construir una solución pacífica a este drama es “puro bla bla”, que se explica sólo por la presunta “falta de bolas” de la dirigencia política.  Cuando los resultados electorales y las encuestas revelan que una determinante mayoría del pueblo venezolano quiere una solución pacífica a la crisis e incluso que para lograr construir esa solución pacífica hay que dialogar, entonces parte de esos ciudadanos lanzan en twitter expresiones como estas: “Claro, por eso es que se merecen lo que tienen”… “por eso es que no vamos a salir nunca de esta vaina” o, incluso, el ofensivo “este es un pueblo de cobardes”…

UNA CONFRONTACIÓN TAN PELIGROSA COMO EVITABLE

Ese sector de la población tiene un dolor y una rabia justas y legítimas.  Pero para lograr un cambio en positivo y sostenible necesita sumarse a otros sectores de la población para ser mayoría amplia. Y es allí donde se hace necesaria la existencia de una dirigencia que HAGA POLITICA de manera profesional y eficiente, una política que logre articular la radical indignación de los sectores medios con esa determinación serena (que algunos por desconocimiento confunden con resignación) de los mayoritarios sectores populares, para con esa mayoría construir una solución pacífica en vez de promover un desenlace “como sea”.

Si se hace el trabajo, si esa dirigencia HACE POLÍTICA, con talento, con dirección colectiva, anteponiendo el bien común a los intereses individuales y a las agendas particulares, se obtienen victorias como la del 2015, lograda porque ganamos en Altamira y en Catia, en Guaparo y en Miguel Peña, en Puerto Ordaz y en San Félix, en la urbanización y en el barrio.  Pero si se impone la flojera dirigencial, el legítimo sentido de urgencia de la clase media desesperada termina generando en sectores de la clase política opositora un radicalismo hueco y estridente, que fija plazos que no puede cumplir y decreta “soluciones” que no puede concretar, generando entusiasmos pasajeros que luego se transforman en decepciones duraderas.

Es de esa manera como la flojera de importantes sectores de la clase política tanto gubernamental como opositora puede llevarnos a una confrontación tan peligrosa como evitable. La alternativa es dar orientación política a la calle social hasta lograr desbloquear la ruta electoral con la movilización pacífica, para lograr así un Gobierno de Unidad Nacional capaz de instrumentar un Proyecto de Reconstrucción Nacional que sea respaldado no sólo por los “radicales” de la oposición, sino por la determinante mayoría de la ciudadanía.  Porque, por cierto, esa fue la promesa por la que votaron los venezolanos en 2015:  ¡La Venezuela Unida! ¡Palante!

23 NOTAS SOBRE EL 23 DE ENERO



 Columna publicada originalmente el domingo 22 de enero de 2017 en los diarios La Voz y 2001

1)   El 23 de Enero los venezolanos conmemoramos el aniversario del derrocamiento de la penúltima dictadura que sufrió nuestro país. 

2)   Si bien la dictadura del 48 al 58 sale bien parada al ser comparada con el período histórico 1999-2017, sin embargo no resiste la comparación con los primeros 20 años del experimento democrático 1958-1998. 

3)   En efecto, durante la primera mitad de esas cuatro décadas de democracia, la expansión con calidad de la matrícula educativa y en particular de la matrícula universitaria, la expansión de la cobertura y fortalecimiento de la calidad de la salud pública y el impulso al aparato productivo nacional bajo la política de sustitución de importaciones (todo ello soportado y financiado por una política petrolera nacionalista que entre sus logros tiene la creación de la OPEP) le dio a Venezuela el perfil de país moderno y progresista que se transformó en imán para ciudadanos de todo el mundo.

4)   Los siguientes 20 años de democracia no tuvieron, sin embargo, la misma fortuna:  La bonanza de los precios petroleros de 1973 (el precio del barril subió de 4 a 12 dólares americanos) intoxicó al Estado y a la sociedad venezolana con la falsa creencia de que vivir eternamente de la renta petrolera era posible y deseable.  

5)   Esa abundancia no sólo afectó la cultura del trabajo, sino también los resortes éticos de la sociedad.  Diez años después, el 18 de febrero de 1983, llegaría el Viernes Negro a despertarnos de esa falsa ilusión.

6)   Pero aunque el estremecimiento del Viernes Negro fue brusco, el despertar no fue repentino.  Moroso, el país se resistía a abandonar los delirios de grandeza:  Tras las dificultades vividas durante los gobiernos de Herrera y Lusinchi, una Venezuela nostálgica de la bonanza elige en 1988 a Carlos Andrés Pérez para un segundo mandato. 

7)   Pero Pérez jamás aclaró que su plan real no era repetir el dispendio dadivoso de su primer gobierno, sino precisamente lo contrario:  disciplinar el gasto, reducir el proteccionismo, promover la competitividad…

8)   Pretender esos cambios sobreestimando la fuerza de su prestigio político y la racionalidad técnica de su gabinete, no esforzarse en construir los consensos necesarios ni en la sociedad, ni en la clase política y ni siquiera en su propio partido, tuvo muy alto precio para CAP II y para todo el país.  

9)   El descontento se hizo fecha histórica, y el 27 de febrero de 1989 el país presenció y sangró en “El Caracazo”.

10) El “Gran Viraje” que pretendió CAP naufragó en el descontento social que a su vez abrió las puertas a los viejos rencores políticos que, disfrazados de “notables”, impulsaron la inestabilidad y le hicieron la cama al golpismo. 

11) Nuevamente en Febrero, esta vez en 1992, una oscura conjura estrelló contra las puertas del Palacio Blanco un tanque de guerra, mientras comandos armados ametrallaban la vieja Casona donde se albergaban la esposa y las hijas del Presidente de la República. “Quijotada” llamaría, años después, a esa madrugada de traición y sangre su principal beneficiario.

12) Las élites de aquel tiempo, tan ciegas como las de la ahora, no vieron las evidentes señales que planteaban el conocido dilema: “Cambio o caos”. 

13)Tras el Viernes Negro en Febrero de 1983, tras el Caracazo en Febrero de 1989 y la intentona de Golpe de Estado en Febrero de 1992, las élites no supieron, no pudieron o no quisieron hacer los cambios que hubieran salvado a la democracia.  

14) …Y así fue como el golpista fracasado de 1992 se transformó en presidente electo en 1998. El dilema “cambio o caos” se zanjó por el caos.

15) La misma clase media que había votado “para castigar a AD y Copei” se horrorizó con el proyecto educativo conque Chávez pretendía adoctrinar a sus hijos.  “Con mis hijos no te metas” fue la consigna con que esa clase media inició su incursión en política, que ha resultado más larga y exigente de lo que muchos suponían por allá, a principios de los años 2000

16) De la ingenuidad del 2000 a los sucesos terribles del 2002, del Revocatorio en el 2004 a la suicida abstención del 2005, muchos fueron los errores cometidos hasta que por fin en el 2006 la lucha del pueblo venezolano por la libertad dejo los atajos de la desesperación y retomó la senda electoral.  

17)En 2007 ganamos el Referendo Constitucional; En 2008 ganamos las más importantes alcaldías y gobernaciones; En 2010 el no-chavismo ganó el voto popular en las parlamentarias; En 2012 subimos 30% la votación en las presidenciales frente a Chávez; En 2013 prácticamente empatamos 50-50, si no ganamos, frente a Maduro; En 2015 arrasamos con las dos terceras partes de la AN en las Parlamentarias.  

18) Tras todos estos logros del tantas veces despreciado “gradualismo”  llegamos al 23 de Enero de 2017, luego de pasar todo el 2016 sufriendo los efectos de una recaída en el inmediatismo, en la que algunos ofrecieron resultados “en seis meses”, promoviendo la activación de mecanismos que suponían “convocar elecciones en 30 días”.  Alguien incluso llegó a decir “si no salimos de esto en 2016, en 2017 no cuenten conmigo”.  Se suponía que eso era “radical”. 

19) Pero lo verdaderamente radical es el hambre del pueblo, la inseguridad atroz que asesina a un venezolano cada 18 minutos, el dolor que traspasa a los niños que mueren por falta de medicinas, la rabia que inunda a los ciudadanos que comen en los basureros. 

20)  Frente a ese drama ya el Gobierno definió su política:  la confrontación absurda, el “Comando AntiGolpe”, El Assaimi Vicepresidente… 

21) La política de los demócratas no es hacerle el juego a la violencia politiquera del gobierno, sino asumir “LA CALLE” ¡La calle de verdad! ¡La que lloró a sus mineros en Tumeremo! ¡La que hizo correr al déspota en Villa Rosa! ¡La que en diciembre explotó en El Callao y Ciudad Bolívar, en Guasdualito y Valera! ¡La que denunció la OLP en Barlovento! ¡La que protestó en Cariaco! ¡La que por millones aplaudió a Monseñor López Acosta ante la Divina Pastora! 

22)Esa calle con pueblo es la CALLE SOCIAL que –con dirección unitaria- puede conquistar la RUTA ELECTORAL para lograr un GOBIERNO DE UNIDAD NACIONAL capaz de hacer realidad un consensuado PROYECTO PAÍS.

23)Ese es, en 2017, el llamado “Espíritu del 23 de Enero”:  Ni la mascarada militarista que utiliza a los mártires del pasado para tapar la corrupción del presente, ni el falso radicalismo que sólo encubre la impaciencia de las agendas particulares.  El “Espíritu del 23 de Enero” es la unidad del pueblo, la UNIDAD DE PUEBLO CON PUEBLO, exigiendo hoy en la calle lo que mañana lograremos con los votos: ¡Nuestro derecho a vivir en libertad! ¡Palante!

"DESTRANCAR" EL PAÍS...



 Columna publicada originalmente el domingo 15 de enero de 2017 en los diarios La Voz y 2001

Aquí no sólo “esta trancado el juego”.  En la Venezuela del año 2017 lo que esta trancada es la vida.  No solo en el funcionamiento económico sino en el ejercicio de los valores que hacen humana la existencia.  Hace una generación (es decir, 25 años atrás, con el país ya sumido en crisis…) para los venezolanos seguía siendo verdad que el estudio y el trabajo eran los caminos mas seguros para la prosperidad y la elevación sostenible de la calidad de vida.  Los atajos del hampa y de la corrupción siempre han estado allí, al alcance, pero antes tenían altos costos: la muerte o la cárcel, para el hampa; El desprecio público y la alta posibilidad de caer en desgracia cuando la alternabilidad democrática determinara el cambio de gobierno, para el corrupto. Por eso, hombres y mujeres humildes se partían el espinazo trabajando para que al menos uno de sus hijos se graduara en la universidad, porque eso significaba para toda la familia la manera segura de dar el salto hacia arriba, hacia la clase media...

ESA ÚNICA ABUNDANCIA, LA DE LA IMPUNIDAD…

Hoy desgraciadamente ya eso no es así.  Los costos del crimen y la corrupción desaparecieron. Quienes transitan los torcidos caminos del hampa ya no temen nada.  De hecho, son los dueños de las calles.  Cuando por casualidad se enfrentan un malandro y un policía quien teme es el policía, porque muy probablemente el malandro esta mejor armado y porque, si por gracia de Dios el policía vence al malandro y lo detiene, no es escasa la posibilidad de que el malviviente sea “rescatado” de la cárcel por un “colectivo”, o que la comisaría sea atacada con tiros y granadas, o -más insólito aun- que los superiores del policía lo reprendan y hasta lo destituyan por haberse atrevido a detener al “camarada” hampón, que todo eso ha ocurrido ya, y en forma reiterada…

EL CORRUPTO: DE “RAYA” A “ENCHUFE”…

Para el corrupto también los costos desaparecieron. Como el desgobierno se cree eterno la corrupción también se lo cree, es decir, al renegar de la alternabilidad democrática el corrupto no teme quedar expuesto cuando cambie el gobierno… ¡Porque en su retorcida mente cree de verdad que el régimen no va a cambiar nunca! Es de eso de lo que hablan cuando dicen que “el proceso es irreversible” o que “la oposición no volverá nunca al poder”. Ellos no están hablando de  “sostener la revolución”, ni de “defender las conquistas del pueblo”.  Están hablando es de conservar sus lujos y sus privilegios, y de extender la impunidad de sus turbios negocios.  Y ante la institucionalizada prepotencia del corrupto se reblandece la condena social de sus desafueros:  Lo que muchos antes consideraban “una raya”, ahora lo consideran una “oportunidad”.  Y eso lo hacen desde el falso empresario que quiere transformarse en testaferro de un “pesado”, hasta la humilde muchacha que sueña con  convertirse en novia de un “pran”…

DEL PAÍS HAMBREADO A LA VENEZUELA DEMOCRÁTICA…

Por eso insistimos: Aquí el “juego trancado” más importante no es entre el PSUV y la MUD, entre el gobierno y la oposición, entre el “desacato” decretado por el Tribunal Supremo de Justicia y el “abandono del cargo” decretado por la Asamblea Nacional…  Aquí en realidad lo que hay que destrancar urgentemente es el cortocircuito entre el hambre del pueblo y el arroz a Bs. 6.500 y el azúcar a 8.500 el kilogramo, entre el niño enfermo y la falta de medicinas, entre la familia que apostó y aun apuesta al estudio y al trabajo como vía para la superación, y la realidad amarga de que una “dama de compañía” o un “bachaquero bien conectado” tengan más ingresos que un médico con dos postgrados en un hospital público o un profesor universitario con rango académico de titular.  El juego que hay que destrancar es el cortocircuito entre la Venezuela Democrática que queremos ser (con democracia económica, social  y política),  y la Venezuela hambreada y con miedo, ésta en que los individuos no aspiran siquiera a ser ciudadanos porque ya es una verdadera hazaña ser apenas sobrevivientes. 

DE LOS EXTREMOS AL CENTRO…

Destrancar al país no será posible haciendo lo mismo que se hizo para trancarlo.  El régimen no logrará, con la mera fuerza de la burocracia y de las armas, mantener un poder que no tiene ya la legitimidad de la aprobación popular.  La sociedad democrática no logrará, con la sola fuerza de su amplia mayoría, desplazar del poder a una cúpula armada hasta los dientes, que usa a las instituciones como barricada y que tiene aun el apoyo de veinte de cada cien venezolanos.  Unos y otros tenemos que asumir que hay que desarrollar conductas nuevas si queremos conseguir resultados distintos.  No es el momento, entonces, de “radicalizarse”, es decir, de profundizar las actitudes que nos trajeron hasta el callejón sin salida.  Es el tiempo de la amplitud, amplitud de mentes y de conductas, para construir soluciones pensando no en las posiciones de las puntas del conflicto sino en el interés del pueblo que sufre el conflicto y sus causas.

NUEVAS CONDUCTAS PARA LOGRAR RESULTADOS DISTINTOS…

El régimen tendrá así que entender que lo que más le conviene no es improvisar un reactivo “Comando Antigolpe” sino crear un propositivo “Comando para la Transición”, para concertar con el restante 80% del país un proceso de cambio pacífico en que las garantías constitucionales sean respetadas a TODOS los actores en CUALQUIER escenario futuro;  La Unidad Democrática tendrá que asumir que no basta con promover “mecanismos” para “salir del gobierno y hacer elecciones en 30 días”, sino que para que haya cambio de verdad es INDISPENSABLE que el país sepa para donde es ese cambio y cual será la situación, en esa Venezuela del cambio, de TODOS los venezolanos (incluidos quienes hoy son gobierno y mañana serán oposición). Y para lograr eso, además de promover “mecanismos” hay también que proponerle a los venezolanos un Proyecto-País y un Gobierno de Unidad Nacional que sume a todos, que incorpore a todos, que sólo deje afuera a aquellos pocos para quienes la violencia es un dogma… y un negocio.

NI SUMISIÓN NI REVANCHA: ¡CAMBIO EN PAZ!

Los que queremos a Venezuela somos mayoría.  No la Venezuela de la sumisión, la del “Comando Antigolpe” y de los “CLAP”, la del silencio logrado por el miedo y por el hambre; Tampoco la Venezuela de la revancha, la de los irresponsables que desde un teclado ubicado a veces muy lejos llaman a otros a dejar su sangre sobre el asfalto.  Aunque unos y otros intenten callarla o usurparla, la Venezuela que quiere y exige cambio pacífico, cambio para bien, la Venezuela que exige soluciones y no “desenlaces”, es ampliamente mayoritaria.  A esa Venezuela nos debemos. Por esa Venezuela seguiremos luchando, siempre, toda la vida.  ¡Palante!