domingo, 3 de septiembre de 2017

¿DÓNDE ESTAMOS?

 
Esa es la pregunta que en los últimos siete días me hicieron los pescadores de  Margarita y Coche, los agricultores de Carayaca y El Junko, los trabajadores varguenses del puerto y de la aduana marítima, los vecinos del Foro de San Antonio de Los Altos y los activistas del Radar de los Barrios: “Ajá, Chúo… ¿En donde estamos?” 

A todos respondí que primero era necesario definir “¿Quienes somos?”, y la respuesta a esa interrogante es tajante: ¡Somos la mayoría! La Venezuela que quiere cambio sigue siendo abrumadoramente mayoritaria, a pesar de las agresiones del régimen, de su estrategia desmoralizadora y divisionista, y a pesar incluso de los errores de una dirección opositora que equivocadamente creyó que “el tiempo de Dios” había llegado y que (“ahora sí”) estaban dadas las condiciones para algo parecido a “La Salida Parte II”.

 
SUPERANDO SUPERSTICIONES, REENCONTRANDO FORTALEZAS

Y ¿dónde estamos? Pues hay que decirlo con franqueza: Estamos superando dolorosamente las supersticiones de la “épica” y reencontrándonos con nuestras verdaderas fortalezas; Estamos retomando la única estrategia que nos ha dado victorias, la estrategia pacífica, electoral, constitucional y democrática; Estamos hablando menos de lo “jurídico-político” y acercándonos más al hambre concreta de la gente, a la rabia del paciente sin medicinas, al dolor de la víctima de la inseguridad, al indescriptible horror del compatriota forzado a comer de la basura.

 
EL RÉGIMEN ES UNA PREPOTENCIA QUE SE EXTINGUE

El régimen grita, amenaza, ofende, persigue y encarcela… ¡Pero no gobierna! No puede hacerlo. No tiene con que, no sabe cómo, a veces parece que ni siquiera le interesa, concentrado como esta en disfrutar lo que queda del botín petrolero. Maduro no se ha “fortalecido”, de hecho ni puede estabilizarse. El régimen es una prepotencia que se extingue, es una hegemonía a la que le pasó su hora, es un horror por el que nadie sentirá nostalgia, y de cuyo recuerdo ellos mismos serán los primeros en desmarcarse.

 
LA OPOSICIÓN SERA PODER, PERO NO HABRÁ TABLA RASA

La oposición en cambio tiene mucho que hacer.  Tiene que corregir su nefasto intento de “desaparecer” a la Unidad, tiene que dotar de gobernabilidad a esa alianza para poder ofrecer creíblemente gobernabilidad al país, tiene que asumir que un gobierno sin pueblo y una oposición sin ejército no pueden resolver el drama venezolano por la vía de la fuerza, y que en consecuencia esta planteada la necesidad de una NEGOCIACIÓN POLÍTICA CON RESULTADOS que abra camino a una TRANSICIÓN PACTADA A LA DEMOCRACIA, es decir, tiene que disponerse a ser poder, a ser gobierno, en las difíciles y exigentes condiciones en que tal escenario es posible.

 
NI EUFÓRICOS NI DEPRIMIDOS: ¡RESILIENTES!

Los ciudadanos también tenemos tarea pendiente: Tenemos que enfrentar al régimen con consistencia, sin tornarnos “eufóricos” cuando las cosas aparentan estar bien y sin “deprimirnos” cuando el panorama no es tan halagador; Tenemos también que apoyar a nuestro liderazgo democrático como ciudadanos que somos, no como “fans” cuando estamos de acuerdo o como detractores cuando tenemos diferencias.  Tenemos que ser el cambio que pregonamos, y parte importante de ese cambio consiste en superar la incondicionalidad como mecanismo de adscripción política, y superar también el morbo destructor como reacción “despechada” cuando la incondicionalidad se desvanece.

 
ENTRANDO EN LA ZONA DE MUY ALTA TURBULENCIA…

Este fortalecimiento del talante ciudadano y comunitario es fundamental porque el país ha entrado en una zona de alta turbulencia de la que no será posible salir confiando en “salidas mágicas” (salvadores de la patria, intervenciones militares, milagrosos colapsos internos del régimen…) ni tampoco por la vía de métodos ordinarios, regulares (“esperemos tranquilos hasta el 2018, que seguro habrá elecciones y saldremos de esto”) porque esta situación ni es regular ni es ordinaria…

 
ACTIVARNOS PARA QUE EL HAMBRE NO NOS AÍSLE

En efecto, el agravamiento extremo de la crisis económica nos obligará a variar rutinas y hábitos,  y sustituirlos por estrategias de supervivencia.  Para evitar que el régimen logre su objetivo de desmovilizarnos por hambre, al tener todos que gastar buena parte del nuestro tiempo en buscar que comer, es fundamental que esas estrategias de supervivencia sean de carácter multifamiliar y comunitario, de manera que la lucha por sobrevivir refuerce en vez de disolver nuestra conexión con el prójimo que, además de vecino, es compañero de lucha.

 
ACTIVARNOS PARA QUE LA CENSURA NO NOS CIEGUE

Lo mismo ocurre con el crucial tema del ayuno informativo: Es previsible que, al no poder evitar su deterioro, el régimen al menos pretenda ocultarlo. Es esperable entonces que se produzcan nuevos cierres de medios de comunicación convencionales, y que la inconstitucional censura se extienda incluso a medios electrónicos y redes sociales. Ante ese muy probable escenario es fundamental que cada uno de nosotros incremente su participación organizada en redes humanas: Que cada quien se incorpore a un partido político, a un sindicato, gremio o a la organización no gubernamental de su preferencia, porque será la información que fluya por esas redes humanas la que nutrirá nuestro conocimiento de la situación y muestro accionar ciudadano.  



ACTIVARNOS PARA QUE LA VIOLENCIA NO NOS SITIE

Históricamente, en situaciones de alta escasez de bienes esenciales, el “mercado negro” se convierte en el único mercado real y -en la medida en que la escasez incrementa ansiedad y precios- grupos violentos terminan manejando ese opaco intercambio. Ya el régimen ha iniciado ese triste camino, encargando en algunas zonas a los paramilitares mal llamados “colectivos” de los programas oficiales de venta y distribución de alimentos. Hay que prepararse entonces, creando redes de intercambio que permitan a las familias el acceso a bienes de consumo al margen de los violentos traficantes rojos del mercado negro.   

Porque la turbulencia va a pasar, y el régimen también pasará, y quedará el país como reto a construir y promesa a honrar.  Y también quedarán los ciudadanos, colocando cada quien su ladrillo para levantar esa casa de todos llamada Venezuela. ¡Palante!




viernes, 1 de septiembre de 2017

LOS REYES DESNUDOS, LAS SANCIONES DE TRUMP Y LA VERDADERA INVASIÓN


Columna publicada originalmente en los diarios La Voz y 2001 el domingo 27-08-2017
 
"¿Para qué se retó a la administración derechista de EE.UU? ¿Para victimizarse luego? ¿Para construir una épica que compense los errores propios?" 


 
EN EL CHAVISMO CREEN MÁS A TRUMP QUE A MADURO



Así se lo pregunta en su cuenta en la red social Twitter el filósofo y profesor chavista Javier Biardeau (@jbiardeau), refiriéndose a las nuevas sanciones impuestas por el presidente norteamericano Donald Trump, esta vez no contra individuos sino contra los mecanismos de financiamiento del régimen. "¿Por que se extrañan de las sanciones? NO leyeron que la administración Trump ya había anunciado sus amenazas directas antes del 30-J...", continúa Biardeau, y recuerda: "Antes del 30-J advertíamos que íbamos hacia una trampa, hacia una calle ciega, hacia un campo minado, ¿Cómo salir de la peor trayectoria?".



Las reflexiones de este pensador chavista revelan que la operación de "victimización" del régimen no logra engañar ni siquiera a las audiencias internas del oficialismo, que aquella idea de provocar "la ira del Imperio" para unir al país detrás de un Maduro abrazado a la bandera nacional es un fracaso total y que -después de 12 trimestres consecutivos con el peor desempeño económico del planeta- pretender achacar ahora la culpa del desastre de la economía venezolana a las sanciones de Trump es una patética necedad. 


 
EN LA OPOSICIÓN NADIE QUIERE HACER EL BALANCE DE "LA HORA CERO"



Pero también en el campo opositor hay reflexiones lúcidas que hacen ruido a los optimismos corporativos. En su más reciente artículo ("Diez lecciones de una derrota", PolitikaUcab.net), el profesor Benigno Alarcón -Director del Centro de Estudios Políticos de la UCAB- hace la evaluación que quienes dirigieron las jornadas de lucha de los últimos cuatro meses han querido escamotearle al país, y su conclusión es contundente: "Los demócratas hemos perdido el pasado 30 de Julio una nueva batalla contra la barbarie autoritaria...". 



Para Alarcón, "En más de tres meses de confrontación fue notable la ausencia de un manejo estratégico de la protesta.... Sin dudar de sus buenas intenciones, resultó obvio que nunca tuvieron claros los objetivos, lo que se podía lograr y lo que no, ni el tipo de protesta que es efectiva y tiene incidencia. Eso degeneró en formas que, lejos de incidir sobre el régimen, lo hizo contra otros ciudadanos que compartían la misma causa...". Según este catedrático opositor, "los responsables de la toma de decisiones políticas parecieron olvidar que el aumento de los costos de represión, a través de la protesta, no genera cambios políticos por sí mismo. La protesta es un medio, no un fin, y mal utilizada puede generar costos más altos para los manifestantes que para el Gobierno".

 
LOS REYES DESNUDOS Y LAS SANCIONES DE MR. TRUMP



Al leer a Biardeau y a Alarcón, y al contrastar sus planteamientos con lo que escuchamos en la calle en nuestro diario trajinar en barrios y urbanizaciones, recordamos el cuento "El Traje Nuevo del Emperador", con la variación de que aquí son dos los "reyes" que han quedado desnudos: Dos direcciones políticas,  la que intenta aferrarse al poder y la que dirigió "La Salida parte 2", ambas erráticas, ambas extremadamente costosas, ambas incapaces hasta ahora de hacer una oferta sostenible de futuro, pero ambas convencidas, en medio del desastre, que tienen el monopolio de la verdad...



Mientras esto ocurre en esas direcciones políticas, en el planeta Tierra, en la Venezuela real, pasan cosas espeluznantes: Los ocho niños que murieron en el Hospital de Niños JM de los Ríos porque las máquinas de diálisis están contaminadas o sin los filtros requeridos, el bebé que murió esta semana en Bolívar de difteria en un hospital que no tenía ni penicilina, y el niño que falleció literalmente de hambre en el Hospital Domingo Luciani de El Llanito, no son "víctimas de las sanciones". En todo caso, quien los "sancionó" no fue Trump, sino una supuesta revolución que después de mandar 18 años manejando más dinero que ningún gobierno anterior, ahora prefiere provocar una catástrofe con tal de no presentar ante el pueblo el balance de su corrupto paso por nuestra historia. 


 
LÍDERES "POPULARES" QUE NO SABEN QUE ES LA "LOTERÍA DE ANIMALITOS"



Mientras la dirección política oficialista juega a la guerra y la dirección opositora evade hacer el balance que explique cómo se pasó de "La Hora Cero" a las elecciones regionales, en los mercados muchos deambulan aterrados por los precios de los alimentos, precios que no tardarán una semana en volver a subir, mientras muchos otros que no pueden ya ir a los mercados se aglomeran en los alrededores de los lugares donde comercios y restaurantes arrojan sus desperdicios... Los ancianos jubilados  no pueden retirar completas sus magras pensiones de los bancos, y las fracciones que logran cobrar se las pagan en billetes de ínfima denominación... la falta de efectivo empuja a la desesperación e incluso al hampa a personas cuyos oficios los hacían depender de las "propinas"... una oleada de quiebras en comercios y pequeñas empresas, junto a disfrazados despidos masivos en la administración pública, echa a las calles a una multitud desesperada que constata que en la Venezuela sin empleo también se acabó el "rebusque" y la gente en los barrios busca sobrevivir comprando o vendiendo la resurrecta "lotería de animalitos"... todo un calvario que  el régimen ignora y que rara vez encuentra espacio o al menos eco en el discurso de una oposición concentrada en lo jurídico-político, y olvidada hace mucho de lo económico y social.




ALLÍ VIENE LA INVASIÓN...



Ya está dolorosamente comprobado que no será a través del uso de la fuerza como régimen y oposición podrán resolver el drama venezolano. Con la pura fuerza el gobierno no gobierna, apenas sobrevive; Con la pura fuerza la oposición logró mostrar una vez más cómo se muere heroicamente, no cómo se construye la vida nueva. La presión internacional, "sanciones" incluidas, empuja al régimen a dejar la prepotencia y allanar el camino a una negociación política que abra las puertas de la transición... el sentido común debiera empujar a la dirección opositora en ese mismo sentido. 

Ambos sectores deberían aprovechar la muy precaria ventana de oportunidad que aún tienen, antes de que llegue la verdadera e inminente invasión que puede arrasarlos a ambos: ¡La invasión de la Hambruna!


VIDEO #Exclusiva Chúo Torrealba: "El Gobierno ha ganado arbitrariedad, pero ha perdido poder"

DIEZ PUNTOS AL BORDE DEL ABISMO

Columna publicada originalmente en los diarios 2001 y La Voz el domingo 20-08-2017

  1. La decisión de la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente de disolver de hecho al parlamento venezolano, expresada en el "decreto constituyente" emitido el viernes 18 de agosto, tiene una primera víctima evidente: El régimen de Nicolás Maduro Moros, pues acentúa su aislamiento y acelera su deslegitimación.  
  2. Nadie puede afirmar que exista una relación de causa-efecto entre la adopción de esa medida y el reciente viaje a Cuba de Maduro. Pero ciertamente luce lógico y altamente probable que una decisión de ese calibre e impacto haya sido debatida en ese encuentro entre Maduro y su mentor.
  3. La dictadura cubana, forzada a renegociar el estatus de sus relaciones con Estados Unidos tras la decisión del Presidente Donald Trump de revisar las políticas que hacia ese régimen había adoptado la Administración Obama, si pudiera tener interés en una agudización atroz del conflicto venezolano, para poder utilizar como "amenaza creíble" en el marco de esa  "renegociación" EEUU-Cuba la posibilidad de una crisis política y humanitaria en toda la región.
  4. Ese pudiera ser el interés de la dictadura antillana. Pero obviamente, no es el interés de Venezuela. Ni siquiera es el interés del chavismo. Por el contrario, ese es un camino que impondrá a la sociedad venezolana un incremento desmesurado de la violencia política, la precariedad económica y la conflictividad social, y es un rumbo que al chavismo como proyecto terminará de sepultarlo, pues en el imaginario popular las penurias atroces del presente terminarán diluyendo o sepultando los afectos de la ya muy disminuida nostalgia por Chávez, hoy por hoy único capital político de esa formación.  
  5. En el ámbito opositor, esta medida oficialista también puede tener el desastroso efecto de dificultar más aún la urgente tarea de re-articular su táctica y su mensaje, tras el descalabro de la "Salida Parte II", el errado intento de pretender evitar con la pura fuerza de "la calle" la elección e instalación de la ANC. 
  6. En efecto, el pueblo democrático no se imaginó "por su cuenta" que la épica de los escudos y el derroche de heroísmo y sangre de la juventud venezolana bastaría para evitar la ANC y "salir del régimen": Aquí hubo un liderazgo que el 3 de Julio desde el Teatro Chacao le hablo al país de "rebeldía ascendente", "levantamiento nacional", "hora cero" y "huelga general". 
  7. El mismo liderazgo que hace apenas 46 días usó esa retórica inflamada, ahora inscribe candidatos y llama votar en las elecciones regionales. Lo cual por cierto puede ser justo y correcto, pero requiere una explicación convincente a la sociedad democrática, sobre todo a ese sector que arriesgó su vida, su seguridad, su trabajo y su familia, acicateada por latiguillos verbales que transformaban en ansiedad cortoplacista el legítimo sentido de urgencia del país ante la crisis.
  8. La construcción, con palabras y sobre todo con conductas, de esa explicación es lo que hoy puede ser dificultado por esta nueva andanada de destrucción institucional y de represión política que desde la ANC y desde Miraflores ya se anuncia y practica.  Y no es casual: Al régimen no le conviene que la mayoritaria sociedad democrática supere las supersticiones y se reencuentre con sus fortalezas. Al disminuido Diosdado-Madurismo no le interesa que la Unidad rearticule un discurso que permita que toda la sociedad democrática se reencuentre con la realidad de que la única estrategia que nos ha dado victorias es la estrategia constitucional y democrática, y que esa estrategia solo puede seguir sumando victorias si no nos desviamos de la táctica electoral y pacífica. 
  9. Mientras el régimen está empeñado en un rumbo suicida, y mientras la dirección opositora sigue a medio camino entre corregir errores y reincidir en ellos, el país cae estrepitosamente por el barranco de la hambruna y la hiperinflación.  Ocho muertos en El Callao, 37 en Puerto Ayacucho, una canasta alimentaria por encima de los dos millones de bolívares y protestas callejeras de pacientes de paludismo, de enfermos renales y de víctimas de politraumatismos a la espera de un cupo quirúrgico, revelan lo lejos que están de la realidad-real aquellos que solo creen en su "realidad política": Venezuela hierve por los cuatro costados en sangre y protestas, mientras Maduro dice que "la Constituyente le devolvió la paz al país" y en la oposición hay los que se quejan porque "la calle se enfrió"...
  10. En Venezuela no hay pueblo vencido. Aquí no hay sociedad democrática derrotada. El deterioro del régimen, sin dólares, sin liderazgo, sin confianza, es una "tendencia irreversible". Por otro lado, el país que quiere cambio, el país descontento, sigue siendo una inmensa mayoría que no está dispuesta a responder a la represión con sumisión.  Todo esto implica un equilibrio extremadamente inestable. Venezuela está al borde del abismo. Pero precipitarse en él no es obligatorio. Estos últimos cuatro meses nos han dejado un muy costoso aprendizaje: Un gobierno sin pueblo y una oposición sin ejército no pueden pretender resolver el drama venezolano por la pura fuerza. No tienen con que hacerlo. Es imperativo entonces que unos y otros asuman la responsabilidad de producir una negociación política con resultados, que permita que los venezolanos construyamos entre todos la transición a la democracia. Es lo que le conviene al país y a los actores políticos. Pero también demanda, del país y del liderazgo, niveles de madurez muy superiores a los exhibidos hasta ahora. Pero es eso, o la catástrofe. Es eso o la muerte multiplicada. Es eso o la repetición en Venezuela de las historias de sangre, ruina e inestabilidad que nuestros vecinos vivieron en décadas anteriores, mientras a nosotros nos protegía la burbuja petrolera y la democracia representativa. 

"AHORA JUNTO AL RADAR DE LOS BARRIOS HAY QUE CONSTRUIR UN RADAR VENEZUELA"

 
“Chúo Torrealba pide a la oposición revisión y entender momento político

"El ex secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática señala que la dirigencia opositora debe entender el nuevo momento político y revisar lo ocurrido en cuatro meses de protestas, al igual que el uso de todas las herramientas de lucha democrática, incluyendo la negociación"


Entrevista hecha por JORGENIS HERNÁNDEZ | @JH_PACO | JORHERNANDEZ y publicada en @EL-NACIONAL.COM el domingo 20 de agosto de 2017 12:40 PM | Actualizado el 20 de agosto de 2017 12:46 PM 

 
Seis meses alejado de pronunciamientos, ruedas de prensa y reuniones estratégicas lo regresaron a los sectores más humildes del país, ahí consolidó una visión clara y crítica del momento político actual. Jesús “Chúo” Torrealba sigue apoyando a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) como liderazgo para buscar la salida del gobierno, pero sabe que debe aprender a tratar al adversario y al mismo tiempo a la sociedad venezolana que quiere cambio.

Mejorar la MUD, alejarse del “Madurismo” como forma de gobierno y de entender la vida, comprender el momento político actual y exigirles a los dirigentes sin dejar de ser ciudadanos son algunas de las reflexiones que tiene el ex secretario ejecutivo de la coalición opositora.

Torrealba considera que después del 30 de julio inició un nuevo momento político, por lo que la sociedad democrática y la MUD deben hacen un inventario de lo luchado, lo conseguido y el panorama a futuro.

Sin pronunciarse a favor o en contra de los cuatro meses de manifestaciones contra el gobierno, cataloga lo ocurrido como un “derroche de heroísmo y combatividad que exhibió la sociedad venezolana y sobre todo la juventud”. El activista social concuerda con Gerardo Blyde, alcalde de municipio Baruta, en que el tiempo de los “trancazos” y las marchas no es compatible con lo que se está viviendo porque el problema fundamental y que se agravará en un futuro inmediato es el del hambre, la hambruna y la falta de medicinas

“La conflictividad política a veces tapa el tema del hambre y lo dramático del hambre tapa el tema de la crisis sanitaria, pero quiero recordar lo siguiente: la represión puede destruir a un país en meses, el hambre puede acabar con un ser humano en semanas, pero la falta de medicinas puede acabar con una vida en un día”, dijo en entrevista con El Nacional Web.

Torrealba señala que “post-30 de julio” la dirección política de la sociedad democrática debe ubicarse en el tema de la hambruna y de la crisis humanitaria y partir de allí para la elaboración política porque se corre el riesgo de despegarse de la realidad y convertir la lucha política un tema de vanguardias. “La vanguardia de la oposición contra el régimen y terminen peleándose por una botella vacía”.

“Nuestra pelea es con la gente, al lado de la gente, pegaditos con el dolor del pueblo, a la necesidad del pueblo para desde ahí, desde ese acompañamiento cercano al dolor de la gente, construir la perspectiva de esperanza y en efecto avanzar y lograr materializarla, ese tiene que ser el papel de los demócratas en lucha en este momento”.

 
Luego de cuatro de meses de protestas, Torrealba cree que los opositores deben reflexionar sobre aspectos fundamentales de la lucha y cómo ejercer el capital político que se obtuvo luego de la histórica victoria del 6 de diciembre de 2015. El ex secretario de la MUD asevera que algunos dirigentes les dieron un carácter militarista a las manifestaciones al hacer entender que el este de Caracas iba a liberar al oeste o que se tomaría una plaza.

“¿Convocar 20 veces desde Bello Monte hasta no sé dónde para que te paren y no pases de Bello Monte?, habría que preguntarse si eso fue una conducción adecuada”, cuestiona sobre los intentos de llegar al centro de la Caracas.

Torrealba recuerda que la oposición llegó al centro hace tiempo y ganó “de calle”. Los ciudadanos de parroquias como Altagracia, Catedral, La Pastora, Catia y 23 de enero entendieron que el triunfo sobre el proyecto totalitario de gobierno no era “salir a matarse con los colectivos sino establecer redes de solidaridad humana y vecinal y ganarles con el voto, eso lo entendieron los habitantes, algunos de los dirigentes no”.  “La oposición ya había llegado al centro y lo tomó electoralmente, pero parece que no se dio cuenta”.
 
El activista social reitera que el diseño de la política y de la protesta debe conducirse tomando en cuenta el milagro que logró el gobierno: llevar el descontento a todo el cuerpo social de Venezuela, del este al oeste de las ciudades y del norte urbanizado al sur profundo del país.

Torrealba ejemplifica la convocatoria de un “trancazo” y cómo esta excluye a más de la mitad del país desde el mero diseño de la protesta: “Cuando tú convocas un ‘trancazo’ y le dices a la gente ‘ya saben, llévense ropa cómoda, zapatos cómodos, la hidratación, su cavita con las chucherías porque la jornada va a ser todo el día’. Cuando haces una convocatoria así ¿qué le estas diciendo al país? Le estas diciendo al 65% del país ‘no vengas que esta convocatoria no es pa’ ti’ porque en el barrio no hay agua, entonces no te puedes llevar la hidratación. En el barrio no hay comida entonces no te puedes llevar la cavita. Es un tema que desde el diseño de las actividades hasta el tono del discurso al no tener claro este tema terminas excluyendo en el lugar de incluir, creo que eso forma parte de los aprendizajes que hay que incorporar”.
 
Es en este aspecto que la dirigencia política opositora debe comprender la realidad política para que los cuatro meses de lucha sean metabolizados por la sociedad, la dirigencia opositora y no terminen en “saco roto”.

“Tras el enunciado de la lucha no violenta activa pasamos cuatro meses ubicados únicamente en las marchas y los trancazos, que pueden ser, en efecto, expresiones de la no violencia activa, pero hay centenares de formas de la no violencia activa que buscan además un objetivo fundamental que es bajarle al ciudadano el costo de la participación y subirle al gobierno el costo de la represión, habría que pensar si lo que se hizo fue eso o al revés”.

Otro de los aprendizajes que debe tener la MUD es el uso de las herramientas de la lucha democrática. Torrealba reitera que no solo la organización y movilización son instrumentos en la gesta para recuperar el país, debido a que existen espacios como la Asamblea Nacional, la arena internacional y las elecciones, pero además está la negociación política.

“¿Qué se intentó aplicar una vez y no dio resultados? Pregunto yo, cuándo tú vives una experiencia y en esa experiencia aprendes ¿estas logrando que en tu siguiente intento sea más exitoso?”, destaca y señala el ejemplo de Colombia, donde se dieron 20 intentos de negociación hasta llegar a los acuerdos de paz.

Detalla que en el caso venezolano existe un escenario de fuerzas definido: “Tienes por un lado a un gobierno sin pueblo y por otro a una oposición sin ejército, un gobierno sin pueblo y una oposición sin ejército no pueden creer que van a resolver este problema por la fuerza. Tienen que resolverlo por la vía de la negociación política ¿cuándo? ¿Antes de que haya una montaña de muertos como en El Salvador o después de la montaña de muertos? Yo preferiría como venezolano que sea antes”.

En la situación actual reitera que el gobierno debe entender que está en una “crisis terminal de dominación” y que debe tener que claro que puede seguir participando en el proceso democrático, pero desde su nueva condición como minoría, de no hacerlo atenta contra sí mismo y el país.

Sobre las elecciones regionales, Torrealba sostiene que el tema no puede tratarse con ligereza y recuerda que cuando un demócrata está en dictadura lucha porque haya elecciones, las cuales siempre será imperfectas, desiguales y con un árbitro no confiable por la simple razón de que se está en una dictadura.

“Son un espacio para avanzar en la lucha por la restitución del orden constitucional y del hilo democrático y de los valores”, destaca y comparte su apreciación con el tema de la clandestinidad, que al ser impuesta por el régimen hace que el luchador democrático busque  mecanismos para estar en la legalidad.

Madurez política y “Madurismo” 

Torrealba afirma que la sociedad democrática venezolana podría considerarse como una adolescente en el tema de la política, entendiendo que a partir de 1998 comenzó a desdibujarse el rechazo contra ella y la clase media venezolana se vio en la necesidad de inmiscuirse en el mundo político para defender valores y principios democráticos.

Sostiene que el país necesita una solidez conductual que haga que se deje la montaña rusa emocional para enfrentar la lucha y al terrible adversario. Es por esto que el ex secretario de la MUD rechaza que las personas tengan a los dirigentes opositores como unos “ídolos, unas estrellas de rock” cuando hay un buen panorama, pero al ocurrir lo contrario los pateen.

Ejemplifica el caso de Leopoldo López, quien recibió por parte del gobierno un cambio en su sitio de reclusión, y que en menos de 24 horas pasó de ser adorado y querido como un mártir a ser descalificado y atacado en las redes sociales, al igual que su esposa y familiares. Es en este aspecto que Torrealba considera que el “Madurismo” no es solo una forma de gobierno sino una de entender la política y la vida.

“Esa descalificación ligera, gratuita, alegre, eso es ‘Madurismo’ puro. Ese empeño en no discutir ideas, planteamientos, propuestas sino descalificar y calificar personas eso es ‘Madurismo’ puro, entonces esa es otra parte que tenemos que evaluar como país. Nuestro reto hoy no simplemente es vencer a Maduro sino vencer el ‘Madurismo’ como manera de entender la policía y la vida”.

Asegura que los venezolanos deben ser siempre críticos porque “no somos ni seremos el rebaño azul, el amarillo, el verde ni el anaranjado”, pero también es necesaria la solidaridad, el respeto y el ser ciudadano. “Lo otro es meternos en una dinámica de autodestrucción que al final a quién beneficia es a quien está instalado en el poder”.

Luego de las críticas que familiares de los caídos en las protestas han expresado y recriminado a la dirigencia opositora, Torrealba les expresa su solidaridad y condolencia. Además pide que se activen mecanismo para que haya reparación efectiva de las víctimas y se establezcan las responsabilidades correspondientes y así evitar la impunidad. Pero también menciona que en el tema de la política se debe ser claro, sincero y respetuoso.

“Cuando dices cosas porque se pretendan que son las que las personas quieren escuchar, cuando utilizas términos como los que se utilizaron el 3 de julio en el Teatro Chacao y entonces hablas de rebeldía ascendente, levantamiento nacional, hora cero y de huelga general generas un conjunto de expectativas, se producen eventos, hechos que tienen altos costos para las familias y la sociedad. A las familias mi solidaridad irrestricta, a la dirigencia es tener siempre mesura, sentido de la realidad, decir siempre lo que se puede y se tiene que decir no lo que la gente quiere escuchar. Líder no es el que surfea el malestar de la gente, es aquel que sabe orientar ese malestar y convertirlo en energía positiva, en energía de cambio”.



La MUD es perfectible

Torrealba no cree que la coalición opositora esté camino a su fin sino que debe fortalecerse, crecer y perfeccionar lo que ya existe. Asegura que la existencia de la instancia unitaria se debe a que hay una sociedad democrática que necesita una dirección política, es por esto que desestima "el viejo cuento de que la Unidad es importante, pero debe dar paso a una Unidad superior” porque eso es ‘Madurismo’ puro.

“La MUD no son solamente tres letras que sirvan de backing a una rueda de prensa, es una instancia de encuentro y de elaboración de líneas estratégicas y tácticas para la sociedad venezolana. Lo que viene es muy complejo. Derrotar a un régimen que tiene todas las armas, el dinero y la institucionalidad es muy duro, pero más duro va a ser liderar el proceso de transición porque va a ser una transición sin hegemonía”.

El ex secretario ejecutivo de la Unidad asevera que debe reinventarse el proyecto de Venezuela como nación, no volver al proyecto original y reencausarlo sino comprender que el dinamismo del mundo y cómo la era del “commodity” producto del petróleo termina.

“Tenemos que basar el futuro no en los réditos que nos dé un commodity sino en el talento y la capacidad productiva del venezolano y eso implica un rediseño completo de nuestra sociedad, educación, economía  y en consecuencia de nuestra estructura política”.

Torrealba destaca que se necesita tener funcionarios públicos al servicio del país y no dueños de este, no más “mandones ni comandantes” y saber a dónde se va, lo que se traduce en un proyecto país. Sostiene que un plan de país no es un programa de gobierno que se hará en un libro que nadie leerá sino un mapa del futuro en el que los venezolanos vean su posibilidad de inserción y su espacio.
 
“Un país que sabe para dónde va es un país que tiene un proyecto de país consensuado, con una dirigencia política lo suficientemente hábil para sortear todos estos meandros y estos retos, ¿cómo logramos eso? ¿Destruyendo esta MUD que tenemos? ¿Diciendo que podemos tener en lugar de la MUD la Liga de la justicia, la Confederación de Superhéroes? Capitalizando esto que tenemos, obligando a que mejore. El papel del ciudadano democrático es oponerse al proyecto autoritario y exigirle a la oposición coherencia, sindéresis, madurez. Obligarla a que mejore”.  

Reitera su papel como activista social para acompañar las luchas democráticas y subraya que se encuentra haciéndolo en todas las comunidades debido a que existe una nueva situación: la pobreza dejó de ser de los pobres e inundó e invadió a la clase media. “Ahora junto al Radar de los Barrios hay que construir un Radar Venezuela”.