sábado, 28 de diciembre de 2013

EL DÍA QUE AMALIA PÉREZ DÍAZ ME SALVO LA VIDA



(Carta Abierta de fin de año, dirigida al liderazgo responsable que existe en el oficialismo y en la Alternativa Democrática...)

Corrían los tempranos años 80. Una pequeña multitud contenía la respiración en la semipenumbra del Teatro Las Palmas. Allí, en la escena, una contundente Elvira Ancizar, personificada por Doña Amalia Pérez Díaz, zahería con burlas y compasivas malquerencias a un atribulado Pio Miranda que -encarnado magistralmente por Fausto Verdial- juraba y perjuraba que trasladaría su desgarbada humanidad desde la pensión en que residía, ubicada en la catiense subida de Gato Negro, hasta un koljoz remolachero en Ucrania, adonde se llevaría a María Luisa -su novia y hermana de la incrédula Elvira- para que sus hijos no nacieran “en esta equivocación de la historia”. Si, veíamos “El Día que me Quieras”. El rítmico texto de Cabrujas y la extraordinaria veracidad de las actuaciones mantenían en vilo a todos los que estábamos allí, embrujados por la historia, la poesía, el ingenio... cuando, bruscamente, todo cambio.

 
El mundo “se fue a negro”: Todas las luces se apagaron, un fuerte olor a quemado invadió la sala, y las lámparas de emergencia colocadas sobre las puertas de salida dieron un toque siniestro a la situación. La agitación, a punto de convertirse en pánico, recorrió las butacas y alteró semblantes, cuando desde la total oscuridad del fondo de la escena se oyó la voz firme de Doña Amalia: “Señoras y señores, la función debe continuar”. Luego la voz, tranquilizadora y demandante al mismo tiempo, dijo la frase correspondiente del texto que daba pie al otro actor a pronunciar su parlamento, y seguir así con la obra. De esa manera estuvimos oyendo sin ver el montaje teatral convertido en novela radial por unos minutos, los necesarios para que el personal de la sala abriera las puertas y procediera a evacuar ordenadamente el aforo.


Salimos, cruzamos la avenida, nos colocamos frente a la fachada del teatro… y de repente empezamos todos a aplaudir, conscientes de haber sido salvados por el temple de esa gran dama cuya voz serena contuvo los terrores que en el alma humana siempre resurgen ante la mezcla de oscuridad y peligro de fuego. Allí nos quedamos, aplaudiendo y gritando “¡Bravo!” una media hora, tiempo suficiente para que los bomberos se hicieran presentes, conjuraran la causa del desperfecto, determinaran que la sala era ya segura y los diligentes guías nos invitaran nuevamente a pasar a su interior, donde estuvimos hasta que los acordes finales de La Internacional dijeron a María Luisa Ancízar que -aunque tuvo la gloria de conocer a Gardel- jamás sembraría remolachas en estepas ucranianas. La cerrada ovación de pie premió esa noche la belleza del texto, los aciertos de la dirección y el desempeño de los actores. Pero además reconoció la gracia y valentía de una gran señora que, en medio de la oscuridad, supo convocar a la serenidad y al coraje.


2014, EL AÑO EN QUE DEBEMOS SALVARNOS ENTRE TODOS

Comparto este recuerdo no sólo porque es hermoso, y por eso constituye un buen regalo de Navidad y Año Nuevo para los lectores. Además de hermoso, ahora es útil y pertinente, pue así como Doña Amalia Pérez Díaz actuó con valor ante la oscuridad y la amenaza, y supo promover asertiva serenidad en la conducta de los asistentes a aquella velada a punto de transformarse en desastre, también hoy, en el umbral del 2014, los venezolanos debemos actuar con serena valentía ante un panorama en que los tintes oscuros, es preciso decirlo, no están de un único lado.


No se trata sólo de que el país ha perdido ya la cuenta de las devaluaciones que nuestra moneda ha sufrido durante el 2013; No se trata únicamente de que el precio interno de la gasolina (que, efectivamente, es un regalo) dejará de serlo para nuestro pueblo, mientras nuestro petróleo seguirá siendo regalado a gobiernos -que no a los pueblos- que son socios políticos del gobierno venezolano en el exterior; No se trata sólo de que 2013 cerrará con más de 24 mil venezolanos asesinados por el hampa, o de que enfermedades como la malaria estén ya a las puertas de Caracas tras haberse comido medio país. No. La situación es mucho más grave que todo eso.


Lo grave del asunto es la continuada y amarga falta de amor con que nuestro país es maltratado por ambos extremos de la polarizada escena política: Mientras en el extremo oficialista creen que mantenerse en el poder justifica el sacrificio de cualquier cosa (desde la calidad de nuestras escuelas y hospitales hasta la vida de nuestros policías y la ruina de nuestros comerciantes; desde vulnerar la estructura republicana de estados y municipios hasta afectar severamente la credibilidad del Banco Central, en fin...), en cierto extremo opositor consideran que doce meses sin elecciones son oportunidad propicia para mandar al cuerno los avances logrados y precipitarse, cuchillo en mano, a dirimir “liderazgos” en una pugna en que personalismos y “predestinaciones” intentan ocultar la ausencia de proyectos de país y tesis doctrinarias. Mientras el pueblo sufre los rigores de la más severa, violenta y disolvente crisis nacional que hayamos enfrentado desde fines del siglo XIX, el liderazgo nacional se ve asaltado por “Ches Guevaras” de mentira y “Napoleones” de opereta, combinados en una farsa que no da risa, sino miedo.
 

Como en aquella sala del hace tiempo desaparecido Teatro Las Palmas, es en medio de esa oscuridad y de ese olor a incendio que debe hoy levantarse, desde ambos lados del espectro político venezolano, la voz de un liderazgo responsable. En el oficialismo tiene que haber gente que entienda que el capital político, social y afectivo del chavismo es formidable y que, aunque no haya sido nunca realmente un proyecto mayoritario, conducido responsablemente puede ser una fuerza que gravite durante mucho tiempo en la vida política, económica y social del país; En el ámbito opositor tiene que haber, además de voces serias como las de Capriles, Falcón, Aveledo y Ledezma, otras igualmente responsables que también entiendan y asuman la necesidad de transformar lo que fue una coincidencia electoral en una propuesta política y una fuerza social, capaz de brindar una salida pacífica, constitucional y democrática a esta delicada encrucijada nacional.


Esa es la voz que necesitamos oír justo ahora, cuando 2014 se acerca en medio de oscuros nubarrones: Una voz plural y coherente, que llame con valentía a la serenidad y a la moderación, y que tenga claro que Venezuela es un país, no un botín, y que por eso quienes luchan por el poder deben “hacer política” tratando de ser y hacer mejor que el otro, en vez de buscar “destruirlo”, porque “destruir al otro” es también destruir al país, ya que el país somos todos, ¡TODOS!


Si eso llegara a ocurrir entonces sí, ciertamente, habría amplias posibilidades de que 2014 sea un FELIZ AÑO NUEVO!

¡Palante!

Ahora más que nunca...
¡FUERZA, VENEZUELA!

sábado, 21 de diciembre de 2013

¡DIÁLOGO SI, "DISTRACCIÓN" NO!


Así como no se necesita ser militar para ser militarista, también es posible ser chavista sin haber votado nunca por Chávez. En efecto, el “chavismo” es mucho más que una traicionada esperanza de redención social, más que el aprovechamiento político del resentimiento social, más que una maquinaria electoral recostada al poder del Petro-Estado; es más que una red de testaferros, comisionistas y “cuanto-hay-paeso”, y es mucho más que una burocracia ineficiente, corrupta y presupuestívora: El chavismo también es una cultura política. Entre las claves de identidad de la cultura política chavista está el sectarismo, esto es, la certeza de que para controlar al país hay que dividirlo, y que para perpetuar el dominio sobre la parte no chavista del pueblo ésta debe ser ignorada, estigmatizada, silenciada, perseguida, criminalizada. Para el sectarismo oficialista el pueblo opositor no es pueblo: es “escuálido”, “apátrida” o, más recientemente, “parásito”. Para los provisionales dueños del poder quien no comulga con su credo no es un compatriota con ideas diferentes, sino un “enemigo interno”. Y con el enemigo no se dialoga. Se puede dialogar con el adversario, pero al enemigo se le combate, se le derrota…
 

“CHAVISMO INVOLUNTARIO”

Esa terrible visión del mundo es la que sin darse cuenta asumen algunos opositores que, argumentando la presunta condición no democrática de todo el chavismo (como si el chavismo fuera una totalidad homogénea…), esgrimen a su vez posturas que tampoco son democráticas, como el rechazo a la mera posibilidad de diálogo con quienes aún representan a un sector minoritario pero muy importante de la sociedad. Quienes desde posturas opositoras rechazan el diálogo porque cuestionan la “sinceridad” del gobierno olvidan que el diálogo es el mejor instrumento para poner al descubierto inconsistencias, mentiras y agendas ocultas; Quienes desde posturas opositoras rechazan toda posibilidad de diálogo con el gobierno argumentando diferencias de principios (“con represores no se dialoga”… “con corruptos no se dialoga”…”con comunistas no se dialoga”… etc.) olvidan que para los demócratas el diálogo con los que piensan similar a nosotros es bueno, pero con los que piensan distinto a nosotros es indispensable; Finalmente, quienes desde posturas opositoras rechazan toda posibilidad de diálogo con el gobierno porque el oficialismo “nos va a manipular”, simplemente expresan un profundo problema de autoestima…


EL BARRIO Y LA VERSION OFICIALISTA DEL “DIÁLOGO”

Dejando sentada así nuestra visión crítica hacia ambos extremos del polarizado espectro político venezolano, pasamos a formular algunos alertas y sugerencias nacidas de nuestro ejercicio diario como activistas comunitarios, de lo que pasa en procesos de “diálogo” entre gobierno y comunidad en barrios populares de todo el país. Lo primero que podemos destacar desde esta experiencia es que para el gobierno el “diálogo” surge como opción sólo cuando es inevitable. Sólo cuando pierden la mayoría en la organización comunitaria, y cuando la protesta social pone en pública evidencia la ineptitud oficial, es cuando los burócratas aparecen en el barrio, convocando a “mesas de diálogo” para abordar las causas de la protesta. Dicho de otra manera, para el oficialismo invocar al diálogo suele ser una estrategia “defensiva”, no parte de “ofensiva” alguna. Tener eso en cuenta puede ayudar a colocar en perspectiva adecuada lo ocurrido en Miraflores en días pasados.
 

Lo segundo a destacar es que para la comunidad el diálogo no es un fin en sí mismo aunque el gobierno suele empeñarse en presentarlo así. En muchísimas ocasiones, ante el reclamo por la poca productividad del diálogo mediatizado, los burócratas suelen responder diciendo “pero al menos estamos aquí. ¿Cuándo se había visto antes a un Presidente dando la cara así ante el pueblo, reuniéndose aquí en el barrio”, como si hacer su trabajo fuera una gracia a aplaudir y no obligación a cumplir. Dicho de otra forma, el diálogo es para el pueblo un mecanismo para construir soluciones, y para los burócratas suele ser una excusa para ganar tiempo y desgastar expectativas. Tener eso en cuenta puede ser clave para que los representantes de la Alternativa Democrática adopten un enfoque centrado en resultados en el proceso de diálogo que –se supone- debería desprenderse de la reunión entre el Poder Ejecutivo y los alcaldes y gobernadores demócratas.


¿DIALOGANTES? ¡SI! ¿ASERTIVOS? ¡TAMBIÉN!

Somos optimistas frente al diálogo como expresión de la cultura democrática, y como proceso que hará evidente -sobre todo a los sectores decepcionados del pueblo chavista- el origen real de los problemas que enfrenta el país y la pertinencia de las soluciones que propone la Alternativa Democrática. Al mismo tiempo decimos con claridad que no lo somos frente a la intencionalidad del gobierno en el uso del diálogo: TODA la estrategia oficial (desde la creación de las REDI y los gobiernos paralelos hasta la imposición del inconstitucional Registro de Organizaciones Sindicales; desde la Resolución 058 que coloca la gestión escolar en manos de los llamados Consejos Escolares hasta la brutal criminalización de los gremios empresariales de la industria y el comercio…) está montada sobre la lógica de la confrontación. En ese contexto, el llamado a “diálogo” no parece parte real de la receta oficialista, sino eso que los estrategas militares llaman una “distracción”: Fingir un ataque en un lado, para atacar realmente por otro.


PODER DE CAMBIO, EL CAMBIO DEL PODER

Hay que recordar también que esa lógica y estrategia confrontacional tienen un carácter DEFENSIVO por parte de una cúpula que elección tras elección, día tras día, ve como se hace trizas su antigua mayoría. Atención: el poderío oficialista ha sufrido mucho más que una reducción en su número. En realidad ha sufrido una alteración en su naturaleza. En tiempos del Chávez triunfante (1998-2006) la esencia del poderío oficialista era su hegemonía en la calle, la esperanza popular de que se alimentaba; de 2007 en adelante el poder oficialista se ha fundamentado de manera creciente en la manipulación de las instituciones, en las trampas jurídico-políticas que le permiten mantener el control de la vida social sin tener ya ni el fervor ni el favor de las mayorías. Ese proceso de deterioro, perceptible aun estando Chávez con vida, ahora es más evidente porque es más agudo.


Ese es el adversario que intentará convertir al diálogo en circo, mientras nuestro deber es utilizar ese diálogo como oportunidad para seguir promoviendo el acercamiento del pueblo opositor al pueblo oficialista, para seguir despolarizando al país en lo social y cultural, para seguir construyendo conciencia y musculo democrático en esos espacios populares en los que antes sólo estaba presente la acción social del Estado transformada en sectaria herramienta de manipulación partidista.

Ese es el reto. Sigamos avanzando. Sigamos sembrando para poder cosechar.

¡Palante!

domingo, 15 de diciembre de 2013

LO UNICO PEOR QUE UNA VICTORIA FINGIDA ES UNA DERROTA INVENTADA...


El 8D contiene muchísimas lecciones y enseñanzas: En medio de una crisis económica espantosa y de una situación de aguda violencia social, exacerbada por el gobierno con lo que hace y también con lo que deja de hacer, el pueblo venezolano reiteró su decisión de usar el arma del hombre libre, el voto, como instrumento y camino para dirimir diferencias y construir convivencia. Queda por ver si los dirigentes políticos de uno y otro sector tienen la calidad necesaria, la estatura indispensable para ver entender esas lecciones, asimilarlas y actuar en consecuencia.


LAS VICTORIAS SON COMO LOS CHISTES…

…si tienes que explicarlas es porque no funcionan! Eso es lo que le ocurre al gobierno: Empeñado en presentar los resultados del 8D como una “victoria”, el madurismo (fase terminal del oficialismo) no termina de comprender que su derrota la empezó a construir él mismo mucho antes del 8D: Cuando le impusieron a la base chavista candidatos que no tenían nada que ver ni con el municipio, ni con la lucha social, ni con la actividad política; Cuando desterraron de la campaña electoral el color rojo, conscientes de que restaba en vez de sumar; Cuando decidieron que NINGÚN candidato en ningún municipio del país apareciera en un afiche o en una foto de campaña con Maduro, porque se “rayaba”…


Cuando asumió esa campaña vergonzante, la burocracia del chavismo sin Chávez admitió públicamente que iba hacia una derrota, la cual se vio confirmada por unos resultados claros en su crudeza: el PSUV sale del 8D con menos alcaldías y menos concejales de los que tenía antes, controlando municipios en los que vive una población total mucho menor que la que vive en los municipios controlados por la oposición y enfrentando un panorama nacional en que los votos sumados de todas las opciones distintas al oficialismo suman casi el 52 por ciento del voto popular, mientras que el oficialismo y sus aliados redondean sólo el 48 por ciento del voto emitido. Dicho en otras palabras: El 8D el oficialismo se graduó de minoría. Por eso es que Maduro tiene una semana hablando de una “victoria” que en su bando nadie celebra…


ESA “DERROTA” QUE SOLO LOS MIOPES LOGRAN VER…

La madrugada del lunes 9 de diciembre y los días siguientes nos presentaron en el ámbito de la Unidad Democrática una situación curiosa, poco frecuente: Un pueblo democrático haciendo una lectura correcta, proactiva, resiliente, de los resultados electorales, y algunos “dirigentes” democráticos empeñados en inventar “derrotas” allí donde el país opositor solo ve avances y un punto de partida mucho más alto y sólido para futuras luchas. Eso en realidad no es casual: 2014 es un año sin elecciones, y buena parte de nuestra clase política opositora está diseñada, formada y entrenada únicamente para la dimensión electoral de la política. Cuando no hay elecciones entran en una especie de letargo, de hibernación, pero sólo a los efectos del público, de lo que trasciende hacia la calle: En realidad, durante esos periodos de “meseta” electoral suelen desatarse al interior de las organizaciones políticas las pugnas (muchas veces “a cuchillo”) por el liderazgo.


Por eso no tiene nada de extraño que tras el 8D “dirigentes” opositores en vez de orientar al pueblo en la correcta lectura de los resultados, ubicando los logros obtenidos, las carencias aún por resolver y sobre todo perfilando los nuevos retos a enfrentar, hayan sido vistos cuestionando injustamente el desempeño de la Mesa de la Unidad Democrática y el liderazgo de Henrique Capriles, cuando todo el mundo sabe que los avances logrados se obtuvieron precisamente por la Unidad construida y por el liderazgo de un Jefe de Campaña a quien el gobierno le quitó los aviones, le cerró los aeropuertos, le trancó carreteras y autopistas, le decomisó las tarimas y hasta intentó quemar el vehículo que se desplazaba… ¡Con él adentro!, pero ni así pudieron evitar que su presencia y apoyo sirviera de santo y seña para la victoria democrática expresada hoy en muchas más alcaldías y muchísimos más concejales que los que la oposición tenía antes del 8D.


NUEVA AGENDA DEMOCRÁTICA Y POPULAR POST 8D

Afortunadamente, el país está lo suficientemente crecido como para entender que es pertinente y que no lo es en esta hora venezolana. Así como en las bases chavistas nadie le “compra” a Maduro que el descalabro del 8D es una “victoria”, en el pueblo opositor hay una claridad inmensamente mayoritaria en que los logros alcanzados deben ser valorados y expandidos, para seguir avanzando en la construcción de una victoria que sólo será completa y sostenible cuando densos sectores que aún se encuentran influenciados por la oferta simbólica y el poder clientelar del oficialismo se sumen al también mayoritario torrente social que entiende que una vida segura, próspera y libre sólo es posible en una Venezuela con trabajo, educación y democracia.


Para lograr eso es vital asumir y vencer el reto fundamental que los resultados del 8D plantea a la sociedad democrática venezolana: ¡El reto de la pobreza! En efecto, las alcaldías que ahora tienen mandatarios demócratas concentran casi el 65% de la población venezolana. Las grandes ciudades (Caracas, Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, Maturín, Porlamar, Mérida, ¡Barinas!, San Cristóbal, Valera, entre muchas otras) son también las ciudades de los grandes barrios, el asiento de la pobreza urbana, drama que ahora deben enfrentar los gobiernos municipales de la Alternativa Democrática. Y para competir con el oficialismo allí donde está su menguante base de apoyo social y electoral (en las alcaldías pequeñas, cuya fragilidad económica las hace más dependientes del Petro-Estado, es decir, los espacios que son asiento de la pobreza rural) el discurso y la práctica política de la Alternativa Democrática debe brindar esperanza y camino a nuestros hermanos de la Venezuela profunda, hoy rehenes socio-económicos de un proyecto político totalitario.


AL LADO DE LA GENTE, CONTRA EL FALSO RADICALISMO

Así están las cosas: Por un lado, Maduro y su claque tienen como objetivo único sobrevivir en el poder. Por el otro, algunos increíblemente tienen como prioridad disputar candidaturas… ¡para el 2019! Ambos usan un lenguaje estridente, supuestamente “radical”, para ocultar la nula pertinencia social y la cortoplacismo político de sus ambiciones. Afortunadamente, el país democrático tiene un liderazgo responsable, consciente de la necesidad de luchar por y con la gente para vencer al totalitarismo y construir una Venezuela mejor que la que existía antes de 1998 y muchísimo mejor que esta que hoy apenas sobrevive al finalizar 2013.

¡Palante!

domingo, 1 de diciembre de 2013

SHERLOCK HOLMES, HENRIQUE CAPRILES, PABLO PICASSO...


I
Sir Arthur Conan Doyle fue un médico y escritor escocés. Nacido en 1859 tenía, como los escritores de su época, la aspiración de ser el autor de la gran novela romántica de su tiempo. Pero el señor Conan Doyle además de sueños de grandeza tenía estómago y cuentas por pagar. Para cancelar estas y alimentar aquel se vio precisado a transitar un camino literario menos glorioso, pero más productivo: el de los folletines o series detectivescas que, en entregas sucesivas, eran publicadas en los periódicos. A tal efecto, Conan Doyle creó un personaje llamado Sherlock Holmes, genio del razonamiento deductivo. Holmes se hizo inmensamente popular. Mucho más, por cierto, que su autor, quien –incomodado por ese éxito no buscado y ciertamente no querido- intentó “matar” varias veces en sus cuentos al detective. Cada vez que lo hacía, centenares de londinenses manifestaban ante su casa, exigiéndole revivirlo. Y así lo hacía, no se sabe si en consideración a sus lectores o ante la presión de sus acreedores. Lo cierto es que Sir Arthur Conan Doyle murió en 1930, apabullado por un éxito que nunca quiso, y de alguna forma frustrado por no haber alcanzado el que, sin fortuna, si buscó...


II
El 7 de Octubre de 2012 Henrique Capriles sacó más de 6,5 millones de votos frente al presidente, candidato a la reelección y líder fundador del PSUV Hugo Chávez Frías. La votación sacada por Capriles fue una auténtica hazaña: Enfrentando a un adversario obscenamente ventajista, confrontando no con un partido sino con toda la maquinaria y recursos del Petro-Estado venezolano, con un “árbitro electoral” totalmente parcializado a favor del gobierno y teniendo que enfrentar en la cotidianidad de la campaña la violencia nada simbólica de los grupos paramilitares oficialistas, Capriles logró sin embargo reducir a la mitad la ventaja que Chávez había obtenido sobre la oposición en las presidenciales del año 2006. Capriles sacó la votación más alta obtenida hasta entonces por un candidato opositor frente a Chávez…


Sin embargo, ese logro no fue valorado suficientemente por sectores del electorado opositor. Como aquel Sir Arthur Conan Doyle que por no obtener el triunfo que quería despreció el triunfo que tenía, muchos votantes opositores –en vez de capitalizar el logro obtenido el 7/O, y usarlo como un mejor punto de partida para nuevos y mejores logros futuros- se declararon “decepcionados”, “enguayabados” y “entristecidos”. Con el pretexto de estar “deprimidos” por no haber ganado las elecciones de octubre, muchos se fueron a hacer hallacas o a escuchar gaitas en vez de ir a votar en las elecciones regionales de diciembre 2012. ¿El resultado? En vez de ganar las 11 gobernaciones que se hubieran ganado si todas las personas que votaron por Capriles el 7 de Octubre lo hubieran hecho también en diciembre, se ganaron sólo tres: Amazonas, Lara y Miranda. El precio de tamaña irresponsabilidad fue altísimo, como se comprobó poco después….


III
En efecto. La jornada electoral del 14 de abril de 2013 tuvo un final fue de fotografía. El oficialista CNE proclama a Maduro presidente con una ventaja de apenas un punto. Capriles dice que esa ventaja es trampa, que es resultado del ilegal “voto asistido” y de la suplantación de identidades, y para verificar eso exige una revisión de los cuadernos electorales. Tal revisión es negada porque “quien la debe, la teme”. Ese resultado ajustado, esa victoria arrebatada, la consiguió Capriles contando con el apoyo de sólo tres gobernaciones. De haber contado el 14/A con el apoyo de las otras ocho gobernaciones que de manera suicida le negó el “guayabo” opositor, hoy Venezuela no estaría hablando de saqueos, devaluaciones y escasez, sino que estaríamos entre todos metiendo el hombro para sacar este país adelante. Eso desgraciadamente no es así porque parte del país opositor no supo leer ni apreciar el resultado del 7/O, actuó de manera irresponsable el 16/D y lo pagó carísimo el 14/A.



IV
El próximo domingo 8 de diciembre pueden pasar muchas cosas. Pero hay eventos más probables que otros. Es extremadamente probable, por ejemplo, que la Unidad Democrática derrote a los escombros del madurismo en el voto popular; Es muy probable también que las alcaldías que gane la oposición sean aquellas en las que vive una determinante mayoría del país; Incluso, se puede dar por descontado que alcaldías muy importantes que hoy están en manos del oficialismo, como Barquisimeto y Valencia, serán dirigidas dentro de apenas nueve días por Alfredo Ramos y Miguel Cocchiola, respectivamente. Ya ese panorama (que repetimos, no sólo es extremadamente probable, sino que incluso es conservador) es un escenario de victoria para la oposición. Y sería imperativo usar esa victoria como base para luchar durante todo el 2014 contra un gobierno que agoniza entre la crisis económica y el desastre de la inseguridad, para en el 2015 derrotarlo también en las elecciones parlamentarias y –con una nueva asamblea nacional, con mayoría tricolor- designar un nuevo CNE equilibrado, imparcial y decente, un CNE con el que si iríamos, “a paso de vencedores” (¿recuerdan?) a un referendo revocatorio para quitarle a este país de encima todo lo inmaduro y descabellado de esta sucesión fallida…


V
Algunos podrán decir, leyendo las líneas finales del párrafo anterior: “¿2014, 2015, 2016? ¿Qué es eso? ¡Aquí mucho antes pasa algo!”. A quienes piensan así les decimos: Estamos radicalmente en contra de cualquier “algo” que sea inconstitucional, ilegal y antidemocrático. No creemos en salidas de fuerza, porque la violencia solo trae violencia, y como prueba tenemos precisamente estos 14 años dolorosamente transcurridos. Pero si llegara a pasar “algo” que no sea inconstitucional y que acorte los lapsos para una salida pacífica, electoral y democrática a la crisis, entonces hacemos nuestra la expresión atribuida al genial Pablo Picasso, a quien alguna vez preguntaron si creía en “la inspiración” como motor del acto creativo, y respondió: “Creo en la transpiración. En el sudor, en el trabajo. Si la inspiración llega, magnífico. Pero que cuando llegue me encuentre trabajando”.
 

Lo mismo decimos: Si ocurre algo que sea constitucionalmente válido y que eventualmente permita aligerar los tiempos para construir entre todos una salida a la crisis, estupendo. Pero que cuando ese “algo” llegue, nos encuentre haciendo lo que hay que hacer: trabajando, construyendo músculo y conciencia democrática en los mayoritarios sectores populares de nuestro país, ampliando la base política y social que haga posible, sostenible y exitoso el cambio de verdad en democracia y libertad.

¡PALANTE!

domingo, 24 de noviembre de 2013

ARMANDO JANSSENS: "MENTALIDAD CONSUMISTA ESTA MÁS PRESENTE QUE NUNCA"

 
Por considerarlo un material de extraordinaria importancia social, pedagógica y Política
(si, Política con P mayúscula, con "P" de País)
reproducimos la entrevista hecha por el periodista Edgar López
 y publicada en el diario El Nacional en su edición correspondiente al domingo 24-11-2013
al Padre Armando Janssens, sacerdote católico y activista social
con 48 años construyendo cultura de la vida en los barrios de nuestro país,
fundador de las organizaciones de desarrollo social Centro al Servicio de la Acción Popular (CESAP), SINERGIA, BANGENTE, PRO-ADOPCIÓN y CONCIENCIA ACTIVA.
Orgullosos de haber coincidido en temática y enfoque en nuestra columna de hoy con este extraordinario luchador social, presentamos este material a nuestros lectores.
 
El sacerdote Armando Janssens cumplió 80 años de edad el 6 de noviembre, 48 de los cuales han trascurrido en Venezuela. Los celebró con una reunión de amigos en la sede del Centro al Servicio de la Acción Popular (Cesap), la institución que fundó en 1974 en los barrios de Catia para promover la organización de los sectores populares y que constituye un modelo de participación que se multiplicado por todo el país. De su origen belga apenas le queda el acento extranjero. Vive en el sector Andrés Eloy Blanco de El Observatorio, en el 23 de Enero, y cree conocer a “nuestra gente”, pero admite estar sorprendido por el desbordamiento de emociones que han causado la rebaja de precios impuesta por el gobierno. Sus convicciones cristianas le impiden perder la esperanza, sin embargo no ve salidas institucionales a corto plazo y teme tiempos peores.
 
—¿Cómo explica lo que ocurre en el país?
 
—Yo estoy confundido por la contradicción de las señales que se manifiestan. En los últimos días, con las compras compulsivas, redescubro un aspecto de los venezolanos que ha adquirido proporciones sorprendentes. Me preocupa que, al fin y al cabo, la mentalidad consumista que supuestamente íbamos a superar sigue más presente que nunca en nuestra gente.
En los barrios hay gente de todo tipo. A pesar de cierto fanatismo, en general se aspira a una mayor calidad de vida, y se mira a los sectores medios de la sociedad como un estadio superior. El mayor deseo de nuestra gente en los barrios es disfrutar de más comodidades y convertirse en clase media. Se tiene la idea de que eso se logra adquiriendo cosas. Hace ya varios años, en mi barrio vi un televisor pantalla plana que ocupaba casi toda la sala de una vivienda. Hoy en día, nuestra gente entiende que tiene una oportunidad y que es ahora o nunca, pues intuye que la economía empeorará. Incluso, frente al desamparo en que nos encontramos todos por el auge de la delincuencia, nuestra gente procura rodearse de elementos figurativos del confort, como los electrodomésticos.  
 
—¿En qué se parece y en qué se diferencia lo que ocurre en el país en la actualidad y lo que ocurrió en febrero y marzo de 1989?
 
—La diferencia es que en esta oportunidad hay una organización política, con la que podemos estar de acuerdo o no, que interviene para sacar provecho de la situación. En todos los barrios actúan los grupos vinculados al oficialismo que se han encargado de canalizar las expectativas de la gente en cuanto a adquirir bienes materiales. Para que el asunto no se les fuera de las manos, el gobierno ordenó la intervención de militares, fiscales y jueces en los sitios donde hubo hechos violentos y, más específicamente, saqueos. 
 
—¿Cómo interpreta usted el llamado del presidente Nicolás Maduro a vaciar los anaqueles?
 
—Fueron palabras imprudentes, inoportunas, que no debieron ser pronunciadas nunca. Lamentablemente, ese es el estilo chavista. Chávez tuvo la oportunidad única de crear un gobierno con la participación de todos los venezolanos, pero, desde el primer momento, promovió la confrontación y la división de la población entre buenos y malos, entre revolucionarios y escuálidos. Maduro ha contribuido a profundizar la polarización, que hoy en día es inherente al quehacer político e impregna todos los asuntos públicos. No veo voluntad, ni en el gobierno ni en la oposición, para superar la polarización. La violencia extrema que se cuenta por asesinatos a manos del hampa tiene mucho que ver con este discurso desmesurado. Se utiliza un lenguaje que apunta a sentimientos. Cuando la gente oye a líderes violentos justifica la violencia.
 
—¿La polarización política tiene remedio?
 
—En principio, no hay callejón sin salida. Dentro de mi convicción cristiana, siempre albergo esperanza. Pero no veo salidas inmediatas. Reconozco y celebro las iniciativas de paz y buena convivencia de algunos sectores de la sociedad civil, pero no veo que ello tenga eco en el gobierno, que es el principal responsable de promover la concordia entre los venezolanos. Lo que priva es enfrentamiento y división. Creo que ello se ha extendido a la Fuerza Armada y ojalá no desemboque en salidas no institucionales.
 
 —¿Tiene datos confiables sobre división a lo interno de las FAN?
 
—Más que certeza, lo que tengo es intuición. En los momentos críticos los militares pueden caer en tentaciones.
 
—¿El gobierno es capaz de soportar el descontento por la agudización de problemas tan apremiantes como la inseguridad y la inflación?
 
—El juego de imponer rebajas de precios tiene su impacto. Para mucha gente es un logro tener un televisor, un microondas o una lavadora. El plan del gobierno funcionó, pero es pan para hoy y hambre para mañana. No hay que ser un especialista en economía para prever que con todos estos controles va a ser más difícil reactivar el aparato productivo del país y que los compradores compulsivos que gastaron sus utilidades en un televisor, un microondas o una lavadora, sufrirán las estrecheces por venir.
 
—¿Cómo coexiste la promoción del hombre nuevo y el estímulo al consumismo?
 
—En la misa del domingo pasado estábamos reunidas unas 120 personas y hablamos de las compras compulsivas. Solamente 2 o 3 dijeron que habían hecho largas colas frente a las tiendas, lo cual indica que también hay mucha gente reflexiva que no cae en la trampa.
 
—¿Por qué dice que es una trampa?
 
—Porque se le confiere mayor valor al tener que al ser. Es la trampa del paternalismo, es intentar mejorar el nivel de vida de las personas a través de regalos y no del trabajo productivo. Si el gobierno no crea trabajo digno y productivo convierte a las personas en mendigos. El progreso de la gente está asociado al ser, no al tener. Y se trata de ser una persona digna, lo cual implica capacidad de emprendimiento, con creatividad, autonomía y compromiso social.
 
—¿La oferta gubernamental de sanear la economía a través de controles de precios es viable?
 
—En ninguna parte del mundo ha funcionado.  Yo conocí, en tiempos de guerra, una tendencia igual en Europa. Pero en aquella época como ahora surgen muchos caminitos verdes para evadir los controles. Los controles sanos son necesarios, pero lo que tenemos son controles mezclados con política e insulto que, en vez de conducir a mejoras, auspician salidas indeseadas.
 
—¿Qué significa que el presidente pida más poder y las instituciones se lo estén dando?
 
—Que el espacio de verdadera libertad se reduce cada vez más; que la seguridad jurídica cada vez es menor. Eso no puede ser. Deseamos una sociedad plural, no un convento político.
 
Asistencialismo y urgencia política
 
Esta semana el padre Janssens va a celebrar una misa en acción de gracias por el grado de bachiller que obtuvieron 13 jóvenes del barrio El Observatorio a través de la Misión Sucre.  
 
“Yo los felicito, pero sé que la mayoría no está capacitada para entrar a la universidad, pues en estos procesos educativos que fomenta el gobierno, la calidad no es prioritaria. Por lo general, estas misiones se desarrollan sin control y degeneran en ineficiencia y corrupción. Mercal, por ejemplo, es muy bueno, pero es indignante que sea utilizado para intentar tapar la boca de la gente y la realidad. Lo peor es que estos programas se han usado para comprar votos”.
 
Frente al asistencialismo gubernamental, Janssens propone la organización popular autónoma, fundamentada en las necesidades específicas de cada comunidad.
 
“Seriedad es una clave importante que, por ejemplo, nos ha servido en Bangente –un banco cofundado por Janssens hace 14 años– que mantiene 50.000 créditos a microempresarios de sectores populares y 0,6% de morosidad. En cambio, la gente no devuelve el dinero correspondiente a los créditos que otorga el Ejecutivo porque sabe que si no lo hace no sufrirá consecuencias. La urgencia política y las desviaciones vinculadas a la corrupción son determinantes”, afirma. El sacerdote precisa la característica que lo distancia del oficialismo: “Nosotros somos autónomos; somos propiedad de la gente y de nuestra propia reflexión”.
 

DE LA REVOLUCION COMUNISTA AL RELAJO CONSUMISTA: Vida, pasión y muerte del "proceso" electrodoméstico


“Cuando un proceso revolucionario confunde tumulto con Revolución,
linchamiento con justicia, venganza con objetivo, vendetta con tribunal,
entonces es hora de encender las alarmas.
La desviación puede despeñarnos por los acantilados de la historia…” 
Toby Valderrama y Antonio Aponte, 
Artículo publicado en www.aporrea.org 11-9-2013

“Perturbación y plasma socialista”, parece ser el nuevo saludo de la cursilería protocolar gobiernera. “Saquearemos y revenderemos”, es la respuesta atronadora, no de las gargantas, sino de los hechos.

En un encuentro con amigos chavistas (que los tenemos, y muchos: No de los oficialistas que andan guisando en ministerios o en empresas del Estado, ni de los que se hicieron millonarios como testaferros en empresas de maletín para especular con los dólares de la República, sino chavistas de a pie, los del barrio, los del pueblo, esos que hasta hace poco decían “mi comandante tiene buenos sentimientos, pero está mal rodeado por unos corruptos que le esconden la verdad”, esos mismos que ahora no pueden reconocerse en un gobierno ejercido precisamente por quienes “mal rodeaban” a su comandante…), al conversar con ellos descubrimos que están completamente sorprendidos, algunos incluso asqueados: No entienden como un “proceso revolucionario”, orientado supuestamente a la construcción de un “hombre nuevo”, inspirado en los valores de una “nueva ética socialista” termina jugándose como carta de sobrevivencia electoral el estímulo a las más bajas pasiones consumistas del venezolano, llevando a muchas personas (“Daka, Daka, Daka querida…”) hasta las puertas de la conducta delincuencial, convirtiendo la rebatiña electrodoméstica en una pésima caricatura de lo que Marx etiquetó como “lucha de la clases”...

En definitiva, les invitamos a seguir leyendo estas líneas, para que se enteren de como Mackled terminó siendo el "ideólogo" del "madurismo", fase terminal del autoritarismo...


“MADURO” SE ESCRIBE CON “M” DE MACKLED

Respetuoso como somos de nuestras diferencias (hemos llegado a tener excelentes relaciones personales, de amistad y de lucha compartida con líderes comunitarios pro oficialistas, precisamente porque hacemos énfasis en lo que nos une y no en lo que nos separa) propusimos a nuestros amigos chavistas del barrio que “halaramos la cabulla”, que tratáramos de desenredar la madeja, que intentáramos identificar cual fue el momento en que ese sector político creyó que podía sustituir la “batalla de las ideas” con el reparto de artefactos de línea blanca.

Fue así como llegamos a los meses previos a las elecciones de gobernaciones y alcaldías del año 2008. Un individuo de nombre Abdalá Mackled, hermano de Wallid Mackled (Si, Mackled, ¿se acuerdan? Aquel sujeto, acusado de ser capo del narcotráfico, que cuando cayó preso en Colombia declaró a la prensa cosas interesantísimas sobre presuntas conexiones de funcionarios civiles y militares del Gobierno venezolano con ese horrendo negocio, y que desde que fue extraditado y está preso en Venezuela no ha vuelto a decir más nada… ¿Recuerdan?), bueno, pues ese Abdalá quiso ser candidato del PSUV a la Alcaldía de Valencia y como no lo logró se lanzó como abanderado de un micropartido del “proceso”.

Entre "otros" negocios, la familia Mackled tenía almacenes de venta de electrodomésticos, línea blanca, etc., y por ello le fue sencillo a ese candidato “revolucionario” hacer campaña repartiendo artefactos en vez de panfletos. Como suele suceder a los precursores, jamás imaginaría Abdalá que su “estilo” de campaña terminaría siendo un patrón de conducta de los candidatos “socialistas”, que superaron así el muy criticado cuento de los candidatos adecos y copeyanos que en el pasado canjeaban bloques y planchas de zinc por votos.


LOS FRACASOS DE DON REGALÓN

En efecto. Poco tiempo después el “estilo Mackled de debate revolucionario” se transformó en patrón de conducta de todo el PSUV. Colchones, neveras y demás electrodomésticos se convirtieron en los principales “argumentos” de diversos candidatos “socialistas” en todo el país. En Petare fue célebre la “indignación” del entonces candidato psuvista a la alcaldía Jesse Chacón al saber que el pequeño “Coliseo”, denominado también “la gallera”, sede de la Policía de Sucre, se encontraba atiborrado de colchones y artefactos usados por el entonces alcalde “Papi Papi” Rangel para hacer proselitismo.

Pero de nada les valió el intento de chantaje. El candidato Ocariz proclamó la “Operación Agarre”: “Si le van a regalar algo”, decía a los habitantes de los barrios, “agarre lo que le den y vote de acuerdo a su conciencia”. Lo que terminó ocurriendo ya es historia, y allí esta Ocariz exhibiendo una sólida gestión y disparado hacia una reelección con aproximadamente 60 % de los votos. Actualmente en Porlamar las personas acuden en masa a los sitios donde el candidato oficialista Dante Rivas regala artefactos y peroles… y lo hacen ataviados con gorras y franelas del candidato de la unidad Alfredito Díaz, a quien siguen haciendo campaña en plena cola del reparto rojo.


DE “MI CASA BIEN EQUIPADA” A “QUE NO QUEDE NADA EN LOS ANAQUELES”…

Además de práctica electoral, la regaladera de artefactos a cambio de votos y sumisión se transformó en “política de Estado” mediante la llamado misión “Mi Casa Bien Equipada”, curiosa versión “socialista” del “American Way of life”, con la diferencia de que en el estereotipado sueño americano de los años 50 la felicidad electrodoméstica se basaba en productos norteamericanos, construidos en fábricas norteamericanas por obreros norteamericanos, mientras que en su insólita versión chavista todo dependía de trastos chinos de tecnología obsoleta importados con petróleo vendido a futuro…

Con esos antecedentes, es posible entender como alguien pudo imaginar que un grito como aquel “Que no quede nada en los anaqueles” podía ser una “arenga revolucionaria” y no lo que en realidad fue: Una incitación a delinquir basada en la exaltación de la alienación consumista, inherente al más salvaje capitalismo. ¿Qué les parece, "camaradas"...?


DESESPERACION EN EL SOTANO ONCE

A algunos preocupa el éxito que como anzuelo electoral pueda tener la rebatiña electrodoméstica.  Nosotros en realidad no creemos que lo tenga. No mucho, en todo caso. Hay que recordar que según Datanalisis Maduro a caído 12 puntos desde el 14 de abril hasta la fecha. Según el CNE, Maduro “ganó” esa elección por apenas un punto, lo que quiere decir que en la actualidad el gobierno está en el sótano 11 de la impopularidad. Si la rebatiña electrodoméstica lo mejoró en algo, es tan profundo su abismo que no creemos que se note...


LO QUE "SI SE NOTA" ES EL DESCONTENTO...

En el barrio, hasta nuestros amigos chavistas nos dicen con rabia: “Aja, tengo la nevera, ¿Y qué le meto adentro, si comida no hay? Además no puedo ni enchufarla, porque apenas lo hago se me puede quemar con los apagones, y la rebatiña no da garantía…”.

La verdad verdadera es que el pueblo venezolano aprendió a distinguir realidad de demagogia, aprendió a diferenciar entre “pan para hoy y hambre para mañana”, y lo que son soluciones de verdad al drama nacional de la especulación, la escasez y la inseguridad. Prueba de ello fue precisamente la intensa jornada nacional de protesta de ayer sábado 23, contra la Habilitante y la Crisis, la primera de varias que culminaran en el Día Nacional de la Protesta, el 8D.

Que no quepa duda: ¡El pueblo va a ganar, combinando calle y voto! 

¡Palante!

domingo, 17 de noviembre de 2013

SAQUEOS, HABILITANTE Y DIA DE LA NECROFILIA: Tres pasos de una misma estrategia...

 
 En El Tigre, sur del estado Anzoátegui, un comerciante llora de impotencia y rabia ante la intervención de su comercio, denunciando a grito herido que militares y funcionarios le obligan a vender a 6 mil bolívares equipos que compró en 60 mil, mientras sus trabajadores lo defienden y muestran las facturas respectivas; en Los Teques ocurre otro tipo de atraco, cuando un comando de 20 hombres portando armas largas y tripulando motocicletas de alta cilindrada, asaltan el núcleo mirandino de la Universidad Bicentenaria de Aragua, irrumpen en los salones llenos de estudiantes y despojan a alumnos, profesores y empleados de sus pertenencias; En Caricuao, Caracas, dos maestras de pre-escolar son asesinadas a balazos, en la puerta de sus casas y delante de sus hijos; En el estado Bolívar obreros de SIDOR se declaran de nuevo en conflicto porque el gobierno viola los acuerdos a que habían llegado tras 21 días de huelga; En Punta Care, Vargas, el gobierno regional construye unas viviendas y pretende que sus descargas cloacales vayan a dar directamente al mar, contaminando la playa que es la fuente de sustento del pueblo. Ante las protestas de los vecinos, los burócratas responden pretendiendo enfrentar a los habitantes del lugar con las familias que presuntamente serian “adjudicatarias” de las viviendas…


LEGITIMIDAD ESTÍTICA, IRRESPONSABILIDAD DIARREICA…

Mientras situaciones como estas constituyen el día a día de la inmensa mayoría del pueblo venezolano, el grupo que está en el poder pretende convertir al país en una suerte de “piñata electrodoméstica” para volver a utilizar el odio social como sustituto de su inexistente mensaje político. Estando a las puertas de unas elecciones municipales que en realidad constituyen una prueba de fuego para un gobierno que tiene legitimidad estítica e irresponsabilidad diarreica, los verdaderos oligarcas de este país (“Oligarquía: Gobierno de unos pocos…”) profundizan la inseguridad, la inestabilidad y el caos con sus frases altisonantes y su actitud pendenciera (“Que no quede nada en los anaqueles”, será muy probablemente la inscripción que adorne la lápida de este lamentable momento de la microhistoria política venezolana). Es obvio que todo esto persigue impactar los resultados de los comicios del 8D. Veamos cómo y de qué manera.


EL PUEBLO BUSCA SALIDAS EN PAZ, EL GOBIERNO LAS DIFICULTA…

Tradicionalmente los venezolanos solemos dar a las elecciones municipales una importancia menor, al no estar en disputa la cabeza del poder. Esto ocasiona márgenes importantes de abstención que transforman estos comicios en competencias de maquinarias, ganadas por quien tenga más dinero y capacidad logística, áreas en las que nadie puede competir con el Petro-Estado hoy “privatizado” por el PSUV. 

Pero con estas elecciones municipales del 8D parece estar ocurriendo algo distinto: por un lado las encuestas hablan de una intención de voto cercana a 80%, algo absolutamente atípico para este tipo de comicios. Por otro, las movilizaciones de masas que acompañan a Henrique Capriles en su gira nacional de apoyo a los candidatos de la Unidad (realizadas sin televisión, sin publicidad, sin dinero) son inmensas, también totalmente atípicas en este tipo de elecciones locales. Calle y encuestas están diciendo que el pueblo venezolano está consciente de la gravedad de la crisis porque la vive, la sufre, y está buscando a través de la participación electoral una salida en paz y democracia.


OBJETIVO DE LA OLIGARQUIA ROJA: DESMOVILIZAR AL PUEBLO

Ante esta situación, en que una masiva participación popular relativizaría la ventaja gubernamental del ilegal uso partidario de la maquinaria estatal, la oligarquía roja ha optado por la violencia. Discursiva primero, focalizada después, generalizada finalmente, el uso de la fuerza simbólica y física es la opción escogida para mantenerse en el poder por un proyecto político que hasta el 14 de abril de 2013 venía descendiendo y que desde esa fecha se desploma en picada.

Es por eso que el gobierno hace coincidir el arranque de la campaña con la “piñata electrodoméstica”, iniciándose así formalmente el esfuerzo electoral en un ambiente signado por las amenazas de saqueo, atropello de funcionarios, provocaciones de “colectivos” y cualquier otra irregularidad; También por eso coincidirá el desarrollo de la campaña electoral con las agresiones y persecuciones que podrán desatarse ahora con la coartada de la llamada Ley Habilitante, obtenida mediante recursos antiéticos, de las que la amenaza de cárcel contra el candidato unitario a la Alcaldía de Valencia Miguel Cocchiola (que le lleva 25 puntos de ventaja al abanderado del PSUV) y las agresiones desde el Consejo Legislativo de Nueva Esparta contra el candidato unitario a la alcaldía de Porlamar Alfredo Díaz (que le lleva 19 puntos de ventaja al candidato de Maduro) son sólo un abreboca; Por eso el gobierno hace coincidir la fecha de las elecciones con el decreto de una jornada especial de necrofilia política y sectarismo partidario, al declarar el 8 de Diciembre como “Día del Amor y la Lealtad a Chávez” y anunciar la realización ese día de una serie de actos y movilizaciones, a pesar de que la Ley electoral expresamente prohíbe este tipo de reuniones públicas durante el transcurso de una jornada comicial.


EL ASUSTADOR ATERRADO…

Es así como saqueos, Ley Habilitante y “Día de la Necrofilia Política” constituyen tres pasos de una misma estrategia dirigida a promover la abstención, a alejar a los ciudadanos de las calles y de las mesas de votación, para seguir convirtiendo la democracia en un cascarón vacío donde en vez del pueblo mande la violencia cobarde de quien se sabe protegido por la impunidad. Ese es el juego del gobierno. Su objetivo es que el pueblo no se presente el 8D para ganarle de la única manera que podría hacerlo: por “forfait”. Cuando decimos “juego” no estamos hablando, obviamente, ni de beisbol ni del juego democrático. Para el gobierno, el nombre del juego es El Miedo.

Pero “dime de que presumes y te diré de que careces”: Quienes aparentan tener la fuerza necesaria para inspirar miedo en el país en realidad están terriblemente asustados, conscientes de su creciente debilidad. Por eso, serenidad, coraje y decisión deben ser las características de la mayoría democrática en este importantísimo tramo del camino que culminará con la victoria del pueblo libertario el 8D y que hará evidente que este gobierno, señalado al fin por importantes sectores de la población como responsable de la crisis económica y del desastre de la inseguridad, es además abiertamente minoritario, lo que creará las condiciones para construir una salida pacífica, electoral, constitucional y democrática a la ingobernabilidad y al caos.

Palante es pa’allá. Ahora más que nunca: ¡FUERZA, VENEZUELA!

domingo, 10 de noviembre de 2013

¡SAQUEOS NO, CAMBIO SI! (Las "medidas" de Maduro, o la creación de zozobra como estrategia de control político...)


En la mañana de ayer sábado 9 de noviembre las redes sociales amanecieron inundadas con imágenes del presunto saqueo y efectivos destrozos perpetrados el día viernes contra la sucursal en Valencia de la cadena de venta de electrodomésticos “Daka”. Menos difusión tuvo lo ocurrido en La Candelaria, Caracas, cuando tras una visita del INDEPABIS un grupo (pequeño, en verdad) de activistas oficialistas se concentraron frente a la conocida tienda de electrodomésticos “Pablo Electrónica”, reclamando a gritos su “expropiación”. Y mucha menos atención pública tuvo la versión que circuló en la red social Twitter sobre una situación irregular que habria tenido lugar en la sucursal ubicada en la UD4 de Caricuao de una red de supermercados populares.


EL GOBERNO NO DISPENSA SOLUCIONES, PERO SI REPARTE CULPAS

Todo esto ocurrió tras los anuncios formulados por el señor Nicolás Maduro Moros, presidente proclamado por el Consejo Nacional Electoral, en una alocución transmitida la tarde del viernes en radio y TV desde el Barrio “El Esfuerzo” en Puerto La Cruz, Anzoátegui, convenientemente lejos de los acontecimientos. Tiene razón el señor Maduro al decir que el venía advirtiendo sobre la adopción de medidas de esta naturaleza. La “ofensiva” gubernamental contra el sector comercio estaba anunciada, y en realidad era esperable: El Banco Central de Venezuela certifica que desde 1950 no había tenido Venezuela un mes de octubre con inflación intermensual tan alta; faltando aun el “pico” estacional de noviembre y diciembre, ya el acumulado anual de la inflación en Venezuela es casi 48% (la más alta del mundo), y la inflación anualizada (de octubre de 2012 a octubre 2013) en el sector alimentos, que es la que con más saña golpea el bolsillo y el estómago de los más pobres, alcanza 70%. 
 

Estos números significan hambre, precariedad, privaciones para el pueblo. Sobre todo si a esta situación de altos precios añadimos la realidad de la escasez. Es decir, si la inflación aun deja al pueblo algún dinero para comprar los productos esenciales de la canasta básica, encontrarlos en los vacíos aparadores de los comercios es una hazaña adicional. Y si se encuentran, al final de un duro peregrinar por toda la ciudad y de horas de colas frente al establecimiento donde presuntamente está el producto buscado, aun hay que pasar por la humillación de ser marcado como ganado y tratado como delincuente para lograr el “privilegio socialista” de adquirir dos paquetes de harina de maíz, una bolsa de leche en polvo o cuatro rollos de papel higiénico...


Durante meses la propaganda de Maduro negó que hubiera escasez y carestía. Dijeron que lo que había eran “compras nerviosas” estimuladas por una supuesta “guerra psicológica”. Colocado contra la pared por la realidad y por el propio Banco Central, el gobierno admite finalmente que si hay inflación y desabastecimiento, pero intenta ahora “fabricar” un culpable para no asumir su responsabilidad. Como ya arrasaron, a punta de expropiaciones e invasiones, con la producción agrícola y pecuaria venezolana, y como ya exterminaron a la mitad de las industrias que existían en nuestro país en 1998, ahora los burócratas emprenden “la guerra” contra lo que queda: El comercio. Creen que estimulando la violencia, el enfrentamiento de pueblo contra pueblo, de consumidores contra comerciantes, escurrirán el bulto y no pagarán su inmensa culpa como responsables directos de este inmenso fracaso: Haber gobernado durante casi 15 años un país con inmensos recursos, y que ahora a sus habitantes no nos alcance el dinero ni encontremos que comprar.


“BARRIO VIEJO-BARRIO DERRUMBADO PARTE 2”

No es en el área económica la única en que las medidas oficiales están generando violencia en contra de los sectores populares. La “exhumación” por parte de Maduro Moros del Plan “Barrio Nuevo Barrio Tricolor” constituye para los habitantes de los barrios populares no una “oferta” sino, en realidad, un peligro. Ese programa, anunciado con bombos y platillos por el Presidente Chávez a principios del 2009, fue abrupta y silenciosamente sacado de escena en enero de 2011, una vez que el mismo gobierno pudo constatar que buena parte de las zonas de barrio que se cayeron bajo el impacto de la vaguada de septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2010 fueron justamente aquellas que habían sido intervenidas por “Barrio Nuevo-Barrio Tricolor”. Desde aquí lo advertimos, sin que los burócratas oyeran: Pintar los ranchos no aminora el riesgo, y construir fachadas, como en esa oportunidad también se hizo, añadía peso a terrenos que ya no lo aguantaban.
 

Para los habitantes de los sectores populares el saldo del plan “Barrio Nuevo Barrio Tricolor” tras los aguaceros del último cuatrimestre de 2010 fue de derrumbes y dolor. En cambio, para los publicistas del gobierno el asunto se redujo a crear un nuevo slogan, que en breve tiempo surgió: “Gran Misión Vivienda Venezuela”, un plan que en vez de pretender “urbanizar los ranchos” terminó propiciando la “ranchificación” de la ciudad. Ahora, cuando a un mes de las elecciones municipales del 2013, el señor Maduro Moros saca de la tumba aquel fracasado Plan y pone al frente del mismo a un también fracasado gerente (el Sr. Ángel Rodríguez, fugaz ministro de energía eléctrica que solo duró una semana en el cargo), desde los sectores populares exigimos al Gobierno Nacional que explique en detalle de qué manera fueron subsanados los errores (si es que lo hicieron) que obligaron al gobierno a paralizar ese plan a principios de 2011. Porque para el gobierno lo que está en juego es, quizá, como hacer campaña electoral con materiales de construcción a falta de razones y argumentos. Pero para el pueblo es la vida lo que está en riesgo.


BATERIAS ANTIAÉREAS EN LOS BARRIOS, DESPRECIO A LA VIDA…

Lo que si no es sólo un “peligro”, sino una directa y concreta amenaza para la seguridad y la vida de los habitantes de los sectores populares, es el anuncio oficial de emplazar “baterías antiaéreas” en el corazón de los barrios. Además de la necedad estratégica que implica revelar a hipotéticos enemigos el lugar donde serían emplazados estos importantes elementos de defensa, destaca en esa peregrina declaración oficial la inmensa irresponsabilidad de convertir en blancos militares a zonas densamente pobladas. Nuestros barrios necesitan de todo: obras de ingeniería que aseguren la estabilidad de sus terrenos; construcción o renovación de sus redes de cloacas, aguas blancas y tendido eléctrico; construcción de la vialidad (interna, perimetral, y de conexión con los centros urbanos de empleo y servicios), entre muchísimas otras cosas. Pero si hay algo que NO NECESITAN nuestros sectores populares es el emplazamiento de instalaciones que conviertan a nuestros barrios en “blancos militares” y a sus habitantes en escudos humanos.


¡SAQUEOS NO, CAMBIO SI!

Como bien lo revela la captura de pantalla que está sobre estas líneas, quienes "critican a Nicolás" no somos sólo quienes resistimos al proyecto autoritario desde hace 14 años.  En realidad los pobres de Venezuela (opositores, independientes y hasta muchísimos chavistas)  ya aprendimos que los remedios que el gobierno aplica suelen ser peores que las enfermedades que pretenden curar. Los trabajadores que aplaudieron la estatización de los Hipermercados “Éxito” son los mismos trabajadores de los Mercados Bicentenario que hoy protestan en las calles la violación de sus derechos laborales y constitucionales. Los trabajadores que ayer celebraron la estatización de SIDOR o de las cementeras son los mismos que hoy denuncian que las mafias enchufadas controlan el mercado negro de la cabilla y el cemento.

A partir de esa experiencia, le costará a gobierno encontrar ahora quien le acompañe en su guerra contra el comercio pues, oportunistas aparte, el pueblo sabe que cada comerciante legítimo que saquen del mercado será sustituido por un especulador con impunidad garantizada por sus conexiones con las mafias rojas.

Los saqueadores NO SON LA MAYORIA DEL PUEBLO VENEZOLANO, no lo resumen ni lo expresan.  Los saqueadores son una minoría cobarde, que actúa porque se sabe impune y apoyada, que se "pasa los datos" a través de la redes sociales (se hacen llamar "#tropa") cada vez que el discurso del poder hace expreso el permiso para las tropelías, y que llega en camionetotas doble cabina para transportar cómodamente lo robado.  Pero que nadie se equivoque:  LA INMENSA MAYORIA DEL PUEBLO VENEZOLANO (incluyendo a los que decían "mi Comandante tiene buen corazón, pero esta mal rodeado") LO QUE QUIERE ES SALIR DE ESTA ZOZOBRA, DE ESTA VIOLENCIA, DE ESTA SINVERGUENZURA HECHA GOBIERNO.  

El pueblo no quiere más demagogia ni irresponsabilidad. Lo que queremos es cambio.  No un cambio que dure cinco minutos, sino aquel que permita reconstruir un país de valores, principios, cultura del trabajo, respeto y progreso. Cambio democrático, dentro de la Ley y la Constitución. Y a ese cambio no lo para nadie.

¡Palante!