domingo, 18 de enero de 2015

LA GIRA PORDIOSERA


1) La patética y obligatoria movilización de empleados públicos de ayer sábado 17 de enero, convocada mediante amenazantes memorandos por los departamentos de personal de todos los ministerios y empresas del Estado para recibir al viajero mendicante y a su ostentoso séquito, retrata la naturaleza verdadera de la crisis del régimen. En vez de pueblo, a Maduro lo recibió la nómina pública porque lo que hoy está afectado es la base de sustentación económica del régimen, que es a la vez su fuente de poder, el pilar del clientelismo, la base de su capacidad de extorsión y chantaje. Antes, esa capacidad le permitía movilizar a grandes cantidades de pueblo esperanzado. Hoy está reducida a pequeños contingentes de burócratas obligados.


2) Y eso es así porque el intento de ponernos a todos de rodillas frente al poder munificente del Petro Estado fracasó. En efecto, cada vez que el proyecto totalitario arremetía contra el aparato productivo del país (esto es, cada vez que el régimen promovía, permitía o autorizaba la invasión, confiscación o simplemente robo de una hacienda, una finca, una empresa o un comercio) el discurso opositor convencional, tanto de dirigentes como de ciudadanos, se concentraba en la solidaridad con el propietario despojado. Lo cual, por cierto, es muy justo. Pero olvidaba la otra punta del problema: Cada finca productiva invadida, cada hacienda expropiada, cada industria manufacturera robada, dejaba en la calle a decenas, cientos, miles de trabajadores. 

Con su accionar el proyecto totalitario no solo agredía la libertad de empresa: También agredía la libertad de trabajo. Al destruir masivamente empleos en el sector privado, el régimen colocó a millones de venezolanos a depender del Petro-Estado a través de los tortuosos y discriminatorios programas de una “política social” concebida no como mecanismo de ayuda sino como instrumento de dominio. El morbo ideológico, el sectarismo elevado a la condición de anti venezolana “Razón de Estado” convirtió en desgraciada “política pública” la destrucción del empleo de calidad y, con ello, la capacidad del país de generar bienes y servicios. Por eso desaparecieron de mercados, abastos y bodegas las marcas de excelentes productos venezolanos.


3) Esos productos venezolanos fueron sustituidos por leche ecuatoriana, café nicaragüense y caraotas chinas, entre otros. En efecto, mientras vivía Chávez una parte sustancial de la renta petrolera fue usada para alimentar la corrupción, para crear la boliburguesía parasitaria y para pagar la lealtad de los aliados internaciones de su gobierno. Pero también una pequeña parte de la renta petrolera fue destinada a realizar importaciones de alimentos y medicinas para disimular el impacto que en la oferta de bienes y servicios tenía y tiene la antipatriótica destrucción del aparato productivo nacional. 

Es verdad que incluso en esa importación de alimentos y medicinas hubo ineficiencia y corrupción. Prueba de ello fueron los casos monstruosos de “PUDREVAL” (miles de toneladas de alimentos podridos, enterrados para intentar ocultarlos) o de las medicinas importadas vencidas o a punto de vencerse, pues así las obtenían más baratas y de esa manera incrementaban la comisión que se quedaba en los bolsillos de los corruptos. Pero algo, una migaja de todo, llegaba al pueblo, y eso permitía al llamado “hiperlider” continuar con su discursos sobre “vivir viviendo” mientras el funcionariado corrupto y los boliburgueses vivían derrochando.
 

4) Pero a la muerte de Chávez el terror invadió a los grupos que medraban del poder y empezó una carrera frenética por “raspar la olla”: Cada mafia quiso blindar su presente y asegurar su futuro, robando más y peor. De esa manera se produjo el arrebatón en CADIVI, denunciado por Giordani, de entre 20 mil y 25 mil millones de dólares, en apenas un año. La despedida que le dieron a su “Comandante Eterno” fue una robadera inmensa y, hasta ahora, impune. Esos son los dólares que debieron usarse en las importaciones de alimentos y medicinas. Esa es la razón por la que no hay acetaminofén en las farmacias ni papel higiénico en las bodegas, esa es la causa por la que hoy millones amanecen haciendo indignantes colas para comprar pañales o leche en polvo: Porque un proyecto totalitario acabó con el aparato productivo del país para obligarnos a depender del Petro Estado, y porque luego la muerte del líder fundador desenmascaró que ese proyecto convirtió al país en una piñata de las mafias rojas-rojitas. Y todavía faltaba algo más…


5) Al mantenerse durante mucho tiempo los precios del petróleo muy altos, los países consumidores desarrollaron tecnologías que (aunque costosas económica y ambientalmente hablando) resultaban rentables al lado de los elevados precios del crudo convencional. Al tener éxito en ese empeño, hicieron bajar los precios internacionales del petróleo de más de 100 dólares el barril a menos de 40 en apenas 3 meses y medio. Eso no tomó por sorpresa a la mayoría de los países exportadores de petróleo, que utilizaron los 12 años de bonanza petrolera para construir bienestar, diversificar sus economías y crear fondos de reserva. Pero los gobiernos de Chávez y Maduro no hicieron nada de eso. Ellos despilfarraron el dinero de todos y ahora, cuando se acabó la fiesta de los altos precios del petróleo, resulta que ni industrializaron al país (al contrario, quebraron las industrias que teníamos), ni construyeron bienestar y no solo no ahorraron, sino que además nos endeudaron. Ahora, Maduro sale al exterior a pedir dinero con la angustia de quien se encuentra asfixiado, como el mismo confesó en su escala en Qatar.
  

6) ¿Que cuál fue el resultado verdadero de la gira pordiosera? Si logró endeudarnos más es muy malo, pues esa deuda tendremos que pagarla nosotros, nuestros hijos y nietos; Si no logró el “dinero fresco”, el “oxígeno” que según confesó necesita su gobierno desesperadamente, peor, pues se contraerá violentamente la inversión social y seguirá el remate irresponsable de los activos de la República. Esta gira, este régimen, es para los venezolanos un pésimo negocio, un negocio “perder-perder”, pues si no consigue dinero sufrimos todos, y si lo consigue se lo vuelven a robar y sufrimos también. Para el pueblo venezolano la solución es clara: para resolver las colas, hay que acabar con la escasez. Y para acabar con la escasez hay que salir del régimen que la produce, que la utiliza como arma de dominio y sometimiento.

 ¡Falta mucho menos! ¡Palante!

domingo, 11 de enero de 2015

MUD: "EL GOBIERNO QUIERE QUE EL PUEBLO HAGA COLAS A LA CUBANA, EN SILENCIO Y RESIGNADOS..."

Rafael, El Señor del Papagayo, y Sol Rojas, madre y abogada de Carlos Julio Rojas, hoy domingo 11 de Enero en la rueda de prensa de la Mesa de la Unidad Democrática.

“El gobierno no solo obliga al pueblo a hacer colas humillantes para comprar alimentos y artículos de limpieza o de higiene personal. Además quiere que sean colas ‘a la cubana’, en silencio, aterrorizados”, denunció el secretario ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática, Jesús Chúo Torrealba, quien explicó que “por eso hostigan, reprimen y detienen a quienes toman fotos o levantan su voz de protesta, como si hubieran suspendido de facto las garantías constitucionales que establecen el derecho a la seguridad alimentaria, a la manifestación pacífica y a la libre expresión del pensamiento”. 

Estas afirmaciones fueron hechas por el vocero de la alianza opositora en el marco de una rueda de prensa realizada este domingo 11 de enero, en compañía de Sol Rojas, abogada y madre del dirigente comunitario de la parroquia Candelaria Carlos Julio Rojas, quien fue detenido la tarde del sábado 10 cuando expresaba solidaridad con los compatriotas que se encontraban haciendo cola desde la noche anterior frente al mercado estatal “Bicentenario”, en San Bernardino. Igualmente participó en el panel de voceros la dirigente Delsa Solórzano, Coordinadora de Derechos Humanos de la MUD. 

“¡VENEZUELA NO TIENE MIEDO, VENEZUELA NOS TIENE A NOSOTROS!” 

Sol Rojas hablo “no solo como madre de Carlos Julio Rojas, sino que en este momento soy la voz de las madres de todos los presos, de todos los atropellados, de todos los perseguidos. Vengo a decirle al gobierno, a sus policías, a sus ‘patriotas cooperantes’, que nos les tengo miedo. Que voy a defender a Carlos Julio como abogada y como madre, y que hasta que lo suelten estaré cada día a las seis de la tarde en la esquina donde mataron a Bassil DaCosta, pues ese es el lugar donde se agrupan ahora los vecinos de La Candelaria cada vez que tenemos que denunciar una injusticia”. 

Por su parte Delsa Solórzano informó que la detención del periodista y abogado Carlos Julio Rojas se produjo en el contexto de una oleada represiva que produjo la detención “de otros nueve ciudadanos, entre ellos dos niños de 14 y 15 años respectivamente”. Informó también la Coordinadora de Derechos Humanos de la MUD que “afortunadamente, los niños –que fueron detenidos por tomar fotografías, aunque quisieron inventarle cargos falsos- fueron liberados sin cargos aproximadamente a las 2 de la madrugada de este domingo 11”, pero que se espera la presentación a tribunales de los demás detenidos en las próximas horas. 


UN MENSAJE Y TRES DESTINOS 

Para cerrar la rueda de prensa Torrealba emitió mensajes al pueblo venezolano, al activismo opositor y al gobierno nacional. 

“A los millones de venezolanos que están en las colas les reiteramos que estamos con ustedes. Y esto no es solo una declaración verbal. Estamos con ustedes porque nosotros también tenemos que hacer colas para llevar alimentos a nuestras casas. Y allí, en la cola, compartimos con todos los venezolanos la indignación por lo que ocurre y la esperanza por el cambio que juntos debemos construir, un cambio que no solo supere la escasez y las colas, sino que además venza al gobierno y al modelo que las origina”, afirmó. 

Al activismo opositor el secretario ejecutivo de la MUD recordó las características de la “Operación #IndignaciónYEsperanza”: “Los militantes de la Unidad vamos a las colas no a fomentar disturbios, porque eso no seria solidario con nuestros vecinos. Vamos a las colas a comprar lo que necesitamos para nuestros hogares y a fomentar con nuestras palabras la conciencia crítica sobre las causas de lo que está ocurriendo, y también a proponerle a todos nuestros hermanos, y sobre todo a los chavistas descontentos, que construyamos juntos el cambio que devuelva la esperanza a los venezolanos”. 

 “SEÑORES DEL GOBIERNO, COJAN MÍNIMO” 

Finalmente, al Gobierno Nacional el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática dedicó estas palabras: “¡Señores del gobierno, cojan mínimo! El problema de este país no es la protesta ciudadana en las colas, ni siquiera son las colas mismas. El real problema que enfrentamos los venezolanos es la escasez, y esta es consecuencia de la destrucción del aparato productivo y del saqueo de los dólares que debieron emplearse para importar alimentos y medicinas. Ese es el problema real. Y si el gobierno no es capaz de aportar soluciones a esos problemas de fondo, que por lo menos no los agrave con la retórica cínica que intenta desconocer la crisis y con la represión que intenta aplastar con brutalidad y miedo la protesta popular. No lo lograrán. Este país va avanzar, con indignación y esperanza, en la construcción de una Venezuela próspera, con comida en los mercados, con paz, con trabajo, una Venezuela Tricolor muy distinta a este desastre rojo”. 


ATRACO EN LA COLA


En “Párate Bueno”, en la parroquia Antímano al suroeste de Caracas, funcionaba un “Mercalito”, una de estas “bodegas” o pequeños establecimientos detallistas de la cadena oficial Mercal. En Carapita, un denso conglomerado de barrios ubicado en el centro de la cordillera de cerros que se extiende desde La Yaguara hasta Mamera, concretamente en el sector Santa Ana, también perteneciente a la parroquia Antímano, funcionaba igualmente otro “Mercalito”. Ambos permanecen cerrados desde hace semanas, y cuando abren lo único que ofrecen a los compradores es pasta y caraotas. Es por eso que los humildes habitantes de esta zona acuden a lo que queda de la red privada de mercados y supermercados para tratar de abastecerse de bienes de consumo esenciales como alimentos, productos de limpieza, de higiene personal, etc. 


Pues bien: En los primeros días de este 2015, cuando centenares de vecinos de esta populosa zona caraqueña se agolpaban a las puertas del establecimiento “Día a Día” (una red privada resultado del valiente emprendimiento de un grupo de jóvenes empresarios venezolanos, que apostaron a dotar de este servicio a zonas populares que habían quedado sin mercados ni supermercados desde los días del “Caracazo” de 1989), llegaron unos sujetos al lugar y con actitud imperativa y voz de mando dijeron: “Hay que organizar esto: Vamos a hacer aquí una cola de los que van a pagar en efectivo, y de este lado otra de los que van a pagar con débito y cestatikets, para que todo pueda fluir mejor”. Una vez “organizado” el asunto, los recién llegados, actuando con la eficiencia de un grupo comando, procedieron a robar las cajas registradoras en el interior del establecimiento y a despojar de sus pertenencias a todos los que estaban en la cola para “pagar con efectivo”. Luego desaparecieron velozmente, dejando a todos los presentes con la amarga certeza de vivir en un país sin alimentos y sin ley. 


Historias similares, algunas no tan agresivas, otras mucho mas graves, están ocurriendo hoy en toda Venezuela, en el contexto de esta auténtica crisis de carestía, escasez y desabastecimiento que insólitamente el gobierno aun se empeña en negar. Frente a esta dramática situación, antes de hacer un análisis económico o político de la misma, la Mesa de la Unidad Democrática ha ratificado su solidaridad humana con los millones de venezolanos que están siendo sometidos al atropello de las colas generadas por el colapso del modelo económico impuesto por los gobiernos de los últimos 15 años. 


Allí, en las colas, hemos podido palpar que el pueblo esta unido, unido contra el gobierno. En efecto, en estos momentos hay colas en las urbanizaciones y en los barrios, en los sectores populares y en la clase media, y las padecen por igual los opositores y los oficialistas. Este pueblo unido condena la humillación de las colas y afirma: “Esto no se aguanta… aquí va a pasar algo…. Esto tienen que cambiar”, que es la forma popular de decir que Venezuela necesita un cambio urgente no solo de gobierno, sino de modelo. 


Esta solidaridad, por supuesto, va más allá de lo declarativo: Para la oposición venezolana es un deber patriótico capitalizar el descontento y convertirlo en energía de cambio; Para capitalizar el descontento hay que ir a su encuentro, y ese pueblo descontento hoy está haciendo colas interminables para adquirir, si es que los encuentra, los productos de la canasta básica. Por eso en estos momentos centenares de miles de militantes y simpatizantes de la Unidad están también en las colas, claro que para comprar los alimentos que su grupo familiar requiere, pero también para compartir con sus vecinos su indignación y esperanza: Indignación por la situación que hoy atraviesa el país, y esperanza por la certeza de que juntos vamos a construir el cambio necesario para que los venezolanos nunca más pasemos por tanta precariedad. 


La escasez, la carestía, la inflación y las colas, en esta Venezuela nuestra que vivió hasta hace apenas 14 semanas la bonanza petrolera más alta y larga de toda nuestra historia, no son simplemente “problemas económicos”, “perturbaciones puntuales en la balanza de pagos”, “pequeñas inequidades en las cuentas nacionales”, no. Aquí estamos en presencia de una violación masiva y sistemática a los derechos humanos de los venezolanos. El grupo comando que atracó a los humildes habitantes de Antímano pudo hacerlo porque antes otro grupo, de cuello blanco y boina roja, saqueó al país. En efecto, Maduro anuncia desde China que aunque no consiguió el préstamo en efectivo que salió a buscar, supuestamente “le ofrecieron financiamiento por 20 mil millones de dólares en diversos proyectos”. Imposible no recordar que fue precisamente esa cifra, 20 mil millones de dólares, el monto de lo robado en CADIVI por las empresas de maletín “rojas-rojitas”, según denuncia hecha no por la oposición, sino por el mismo ex ministro de planificación y finanzas de Chávez, el profesor Jorge Giordani. 


Al saquear los corruptos rojos, los boliburgueses y sus testaferros el dinero para importar alimentos y medicinas, obviamente se iba a producir la escasez que hoy vivimos, previa a la hambruna que ojalá no se desate. Esa es la causa profunda que origina las colas, como esa que fue agredida por el hampa frente al Mercado “Día a Día” en Antímano. Los atracadores lo que hicieron fue redondear la faena: Mientras los “chivos rojos” saquean el Tesoro Nacional, los ladrones de medio pelo atracan en la cola. Pero todos, unos y otros, son hampones. 


Los venezolanos estamos ante una crisis que debe ser protestada en forma enérgica y pacífica. Esta protesta contra las colas, la escasez y el saqueo que las originó NO ES CONTRA el comerciante, víctima -como el consumidor- del régimen, ni contra la persona que esta a nuestro lado en la cola, pues él o ella no es un “competidor” sino otra víctima más de la agresión oficial. Por todo eso, la protesta enérgica y pacífica por la escasez NO DEBE SER CAÓTICA: EL CAOS ES EL GOBIERNO, el pueblo lo que exige son soluciones. 


La protesta enérgica y pacífica por la escasez debe ser descentralizada: en cada comunidad, en cada cola; debe promover la SOLIDARIDAD pueblo con pueblo, en vez de la agresión entre hermanos; Ante la censura la protesta debe COMUNICAR LO QUE PASA, en redes y boca-a-oreja; La protesta debe exigir RESPETO, pues no somos rebaño hambreado sino un PUEBLO CON DERECHOS, y debe plantear REALIDADES: Las pancartas de los ciudadanos, allí donde sea posible sacarlas, deben decir que alimento o que medicina buscamos, porqué, desde cuándo, pues esas “mini-historias de vida” son mas poderosas que cualquier consigna política. 

Finalmente, la protesta por la escasez no tiene "dueños" ni “convocantes”, somos ciudadanos dando cauce democrático a la justa indignación popular. La protesta enérgica y pacífica por la escasez tiene un sitio: la cola. Tiene un líder: usted. Tiene un propósito: Que aparezcan los productos y desaparezca el régimen que ha querido someter a este pueblo mediante el empobrecimiento económico y moral. 

¡Ah! Y eso del “paro” es un invento del gobierno. A este país no hay que “pararlo”. Por el contrario, a este país hay que ACTIVARLO. ¡Palante, que falta menos!

martes, 30 de diciembre de 2014

2014, EL AÑO EN QUE LA CLASE POLÍTICA DEBE PEDIR PERDÓN … ¡Y HACER SU TRABAJO!


1) 2014 termina lleno de lecciones duras y costosos aprendizajes: Durante el primer semestre, valientes representantes de la juventud y los estudiantes demandaron con vehemencia libertad y democracia y reclamaron su derecho a tener futuro en su país; durante el segundo semestre, irreverentes representantes de la clase obrera en SIDOR, en CORPOELEC, en los centrales azucareros estatizados, en las empresas cementeras expropiadas, en Bolivariana de Puertos y hasta en la misma PDVSA, desafiaron al Patrono-Gobierno en defensa de sus derechos económicos y sociales. 

2) La respuesta del gobierno fue represión brutal, violación masiva de derechos humanos, criminalización de la protesta y judicialización de quienes protestaban. El gobierno perpetró tanto la represión de los cuerpos de seguridad del Estado como la guerra sucia de grupos irregulares contra todo aquel que protestaba. Por eso 2014 termina con presos políticos: unos son estudiantes contestatarios, otros son obreros chavistas, otros son dirigentes políticos opositores, todos son venezolanos agredidos por un régimen ineficiente y corrupto. 

3) Esas luchas cubrieron todo el país en lo geográfico y en lo sociopolítico, y tanto las peleas de la juventud opositora como las de los obreros en su mayoría chavistas mostraron mucho coraje. Pero lo que no tuvieron fue unidad, dirección clara ni sentido definido: se protestó, si, pero en momentos distintos, en lugares distintos, por motivos distintos, enfrentando divididos al mismo adversario. Ese adversario, aunque infinitamente más débil que el pueblo, pudo imponerse por una razón elemental: luchamos divididos, y por eso el gobierno pudo postergar su derrota. 

4) Pero esa no es una responsabilidad imputable a los estudiantes o a la  la ciudadanía. 2014 es el año en el que la clase política venezolana (TODA, tanto la gobiernera como la obligada a transformarse en Alternativa) debe pedir perdón al pueblo venezolano. 

5) La clase política oficialista debe pedir perdón a todo el pueblo, pero en primer lugar a su propio electorado, por haberlo traicionado. Tras 13 años de una bonanza petrolera jamás vista en la historia, ahora que la fiesta de los altos precios del crudo llega a su fin resulta que Venezuela no sólo no tiene ahorros, sino que está endeudada hasta los huesos. Y todo ese dinero, tanto el del petróleo como el del endeudamiento, ha sido saqueado por unos sujetos que hablan como supuestos “revolucionarios” pero que viven rodeados de lujos mal habidos, y que para seguir saqueando al país con impunidad necesitan seguir teniendo una Contraloría que no controle, una Fiscalía que no fiscalice, una Defensoría del Pueblo que en realidad sólo defienda al gobierno, unos tribunales que en vez de administrar justicia repartan venganzas, un CNE que alcahuetee el ventajismo, una Asamblea Nacional que no controle al Poder Ejecutivo y un Poder Ejecutivo entregado en los brazos de los cazadores de renta. Esa degradación moral y política es lo que algunos cínicos llaman “revolución”. 

6) Pero también la clase política opositora acumuló durante 2014 claros motivos para pedir perdón al pueblo venezolano. Las luchas desarrolladas entre febrero y mayo no tuvieron ni dirección política por parte del sector de la dirigencia opositora que las promovió, ni orientación que permitiera redefinirlas por parte del sector de la dirigencia opositora que las cuestionó. Esa división paralizó a la oposición prácticamente hasta fines de septiembre, mientras el país sufría los rigores de la escasez, el desabastecimiento, las devaluaciones disfrazadas, la carestía disparada y la inseguridad atroz. Mientras el pueblo era humillado en las colas para tratar de comprar alimentos, o moría de mengua sin encontrar medicinas en hospitales ni farmacias, la oposición se destrozaba a si misma en un debate lleno de descalificaciones pero vacío de realidades. 

7) De octubre a esta parte se han producido algunos cambios (demasiado lentos, demasiado pocos) hacia una mayor coherencia en la oposición. Producto de ellos ahora la MUD se pronunció sobre el tema de las sanciones internacionales a los represores corruptos con mayor claridad, pagando por ello el precio de las amenazas de judicialización y el linchamiento mediático oficialista. Producto también de esos cambios fue que, a pesar de destempladas poses individuales, la bancada opositora en la AN votó unida y sin fisuras contra las propuestas del oficialismo en el proceso que debió ser de “renovación de poderes”. También la MUD ejerce ahora con renovado énfasis unitario la solidaridad con los presos, exiliados y perseguidos. Tales cambios son sin embargo insuficientes para dar respuesta eficiente a esta gravísima hora venezolana. 

8) En efecto, la promesa del 24 de septiembre, de “lanzar la MUD a la calle con el pueblo” no ha podido ser cumplida... por los momentos. “Capitalizar el descontento” pasa por ir a su encuentro, y el pueblo descontento no se encuentra en ninguna de las versiones de “la calle” que el convencionalismo opositor acostumbra: ni en las marchas opositoras de los ya convencidos, ni en las plazas de siempre con las barricadas de siempre. El pueblo descontento esta allá, donde se acaba el asfalto, y también allá, en las urbanizaciones azotadas por el hampa. Tanto los pobres de siempre como los empobrecidos de ahora, es decir, tanto los sectores populares como la golpeada clase media, siguen esperando a una oposición que luche con ellos, desde su realidad, por sus problemas reales, sin perder nunca de vista la necesidad del cambio democrático para toda Venezuela. 


9) Tras confirmar “por dentro” lo que “desde afuera” intuíamos, tras 14 semanas al frente de la secretaría ejecutiva de la MUD, ya al filo del 2015, presento también mis disculpas al pueblo del que soy hijo y reitero mi compromiso: Voy a luchar para que en el primer trimestre del 2015 se elijan los candidatos de la Alternativa Democrática mediante el mecanismo dual de primarias y consensos; Voy a luchar para que toda la oposición entienda y asuma que la calle con pueblo es el escenario fundamental de la lucha política; Voy a luchar para que la oposición presente al país una propuesta clara que defina como será el transito desde el actual desastre rojo hacia la Venezuela Tricolor que todos merecemos y necesitamos; Voy a luchar para que la “campaña electoral” de la oposición consista en la lucha diaria, junto al pueblo, contra el paquetazo rojo y contra la represión ejercida por sus poderes secuestrados. Voy a luchar para que ese activismo social y político del día a día se vea coronado por una inmensa victoria en las elecciones parlamentarias, porque la única manera de no ganarle electoralmente a un gobierno con 80% de rechazo es absteniéndose, y ese gusto no se lo vamos a dar al régimen. 

10) Voy a luchar, en fin, porque 2015 termine con una clase política opositora que en vez de pedirle perdón al pueblo pueda mostrar con hechos que ha sido capaz de detener la caída del país e iniciar su recuperación. 

11) Voy a luchar por construir espacios desde los que el pueblo democrático independiente pueda hacer política y no simplemente ver como otros la hacen, espacios para compartir y no para “competir” con los partidos, pues ni los ciudadanos podemos soslayar el rol de los partidos como instituciones claves en una democracia, ni los partidos pueden soslayar el rol de la ciudadanía como fuente primaria de toda legitimidad. 

12) Estoy claro que esta no es una lucha individual sino una gesta de muchos, en la que será vital tanto el concurso de los militantes partidistas que están trabajando para ser parte de la solución y no del problema, como la legítima presión de la ciudadanía independiente que con su participación y no sólo con quejas demande cada vez mayor calidad a la dirigencia. Si TODOS tenemos éxito en este empeño de construcción de democracia, 2015 será efectivamente un FELIZ AÑO, precursor de otros aun más felices, los de ese porvenir que es ciertamente un por hacer. 

¡AHORA MAS QUE NUNCA, 
FUERZA VENEZUELA! 

¡LA FUERZA ES LA UNIÓN! 

Jesús Chúo Torrealba 
Activista social 
Comunicador popular 
Secretario Ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática

domingo, 28 de diciembre de 2014

LA RECETA DE SUMITO


Ni hemos variado de la agenda social, económica y política hacia la gastronomía, ni vamos a regalar a nuestros lectores alguna receta navideña, acorde con los días que corren. En realidad, el título de esta nota alude, si, a nuestro querido y respetado amigo Sumito Estévez, chef renombrado y ciudadano activo, pero la receta que citaremos él la proporciona desde su condición de venezolano preocupado. 

 

“A MI NO ME DESMORALIZA UN MALANDRO…” 

En efecto, a través de su cuenta en la red social twitter, Sumito ayer sábado 27 deslizó este mensaje, tan sustancioso y suculento que merece todas las estrellas de la guía Michelin: “La mayor venganza contra un poder espurio es la contundencia del voto. Masivo. Silencioso. Invencible. A mi no me desmoraliza un malandro”. Y ese fue el mejor resumen del día. 

En efecto, en la noche del viernes 26, actuando como acostumbra hacerlo el régimen (esto es: Con nocturnidad, alevosía y ventaja), el Tribunal Supremo de Justicia emitió una sentencia designando tres rectores principales y tres rectores suplentes del Consejo Nacional Electoral. En el marco de dicha sentencia se procedía a ratificar en sus cargos a Tibisay Lucena y a Sandra Oblitas… y se designaba también a tres nombres supuestamente vinculados con distintas organizaciones de oposición (Luis Emilio Rondón hijo, UNT; Marcos Méndez, AD; Pablo Duran, PJ) en distintas posiciones del órgano electoral: Rondón como rector principal, Méndez como primer suplente de éste y Duran como segundo suplente de Oblitas... 


“AQUÍ NO HAY NEGOCIACION, AQUÍ HAY CONSTITUCIÓN” 

Una tormenta de rumores se desató tras conocerse tales designaciones, casi todos dando por hecho que las mismas obedecían a “negociaciones secretas de la MUD con el régimen”. Frente a esta situación, que obviamente era el resultado esperado por el gobierno, la Mesa de la Unidad Democrática emitió en rueda de prensa realizada en la misma mañana del sábado 27 una declaración en la que reiteró “la posición de principios que hemos sostenido a lo largo de este irregular proceso: Ni buscamos puestos ni queremos cuotas. Solo nos conformamos con el respeto estricto a la letra y al espíritu de la Ley y la Constitución”. 

Para que fuese más claro y contundente el mensaje, la declaración emitida precisó que “aquí no hay negociación, aquí lo que tiene que haber es Constitución. La mejor prueba de que no se ha producido ninguna maniobra de trastienda está a la vista de todos: son las votaciones públicas que se hicieron en la Asamblea Nacional. Cada propuesta oficialista fue rechazada en bloque, sin fisuras, por la bancada opositora. Por el contrario, la sentencia con estas designaciones surge de un escenario con absoluto control gubernamental, como lo es el TSJ. Es clara entonces la maniobra oficialista para intentar dividir la oposición y tratar de desmoralizar al pueblo democrático. No lo lograrán”. 


SEGUID EL EJEMPLO QUE DURAN DIO… 

Por eso lo pertinente del comentario de Sumito: Porque va directamente al fondo del asunto, al interés perseguido y al resultado esperado por los autores de la maniobra. Ya el régimen no tiene popularidad que perder, ni gestión que defender, ni “legado” que proteger, ni prestigio que remendar. El que alguna vez quiso ejercerse como un proyecto totalitario, que ansiaba controlar de manera absolutista la vida política, económica y social de todos los venezolanos, hoy es apenas un gobierno de minorías. Y su única manera de conservar el poder es dividiendo y desmoralizando a su adversario. 

La rápida respuesta de la alianza opositora, y el hecho de que ya en la misma mañana del sábado uno de los designados, el ciudadano Pablo Duran, declinó dignamente esa postulación, dio al traste velozmente con la operación confusionista de factura oficial. El gesto de Durán facilitó a la MUD exhortar a todos los demás designados a hacer lo mismo, “pues esa sería su mejor contribución para obligar a estas instituciones secuestradas a actuar de acuerdo a la Carta Magna y al interés nacional”, alertando que, de no producirse tales declinaciones, “revisar toda designación hecha al margen de la Constitución será la primera responsabilidad que deberá encarar la nueva Asamblea Nacional”. 


CALLE Y VOTO 

Mas significativo que cualquier espasmo de repulsa o gesto de rechazo ante esta provocación, que obviamente tendría una dimensión y alcance muy limitado al realizarse entre Navidad y Año Nuevo, es el señalamiento por parte de la Alternativa Democrática de cual es el horizonte de lucha para dar respuesta eficiente a esta y a cualquier otra maniobra oficialista: 

“Para tener una Defensoría que defienda, una Contraloría que controle, una Fiscalía que fiscalice el cumplimiento de la Ley, un CNE que merezca confianza a todos y un TSJ que administre justicia en vez de repartir venganzas, necesitamos una Asamblea Nacional con amplia mayoría democrática. Y eso lo vamos a lograr luchando junto al pueblo y convirtiendo en energía de cambio la indignación popular. Las elecciones se ganan con votos, no con rectores, y los votos no los cuentan los rectores, sino el pueblo en las mesas. Ni esta ni ninguna otra maniobra evitará la victoria del pueblo democrático”. 

Palante es Pallá! 

Fuerza, Venezuela!

sábado, 27 de diciembre de 2014

“AQUÍ NO HAY NEGOCIACIÓN, AQUÍ LO QUE TIENE QUE HABER ES CONSTITUCIÓN!”


 “Ante la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia designando tres rectores principales y tres rectores suplentes del Consejo Nacional Electoral, la Mesa de la Unidad Democrática reitera la posición de principios que hemos sostenido a lo largo de este irregular proceso: Ni buscamos puestos ni queremos cuotas. Solo nos conformamos con el respeto estricto a la letra y al espíritu de la Ley y la Constitución”. 

Así lo declaró en la mañana de este sábado 27 de diciembre Jesús Chúo Torrealba, Secretario Ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, actuando como vocero de la coalición opositora y acompañado por dirigentes como Julio Borges, Andrés Velásquez, Richard Blanco, Tomas Guanipa, Franco Casella, Juan José Martínez, Luis Trincado y Miguel Pizarro, entre otros. 

SEGUIR EL EJEMPLO QUE DURAN DIÓ

Al informar que ya uno de los ciudadanos mencionados en la sentencia del TSJ, Pablo Durán, había anunciado su decisión de declinar tal designación, Torrealba exhortó a todos los demás designados (“todos”, subrayó, “desde Tibisay Lucena hasta Luis Emilio Rondón”) a hacer lo mismo, “pues esa sería su mejor contribución para obligar a estas instituciones secuestradas a actuar de acuerdo a la Carta Magna y al interés nacional”. 

En ese sentido el vocero de la Unidad destacó que, de no producirse tales declinaciones, “revisar toda designación hecha al margen de la Constitución será la primera responsabilidad que deberá encarar la nueva Asamblea Nacional”. 

AQUI NO HAY NEGOCIACION, AQUI HAY CONSTITUCION!

Fue enfático el secretario ejecutivo de la Unidad Democrática al rechazar rumores sobre que la sentencia del TSJ habría sido resultado de supuestas negociaciones entre la MUD y el gobierno: “Aquí no hay negociación, aquí lo que tiene que haber es Constitución. La mejor prueba de que no se ha producido ninguna maniobra de trastienda está a la vista de todos: son las votaciones públicas que se hicieron en la Asamblea Nacional. Cada propuesta oficialista fue rechazada en bloque, sin fisuras, por la bancada opositora. Por el contrario, la sentencia con estas designaciones surge de un escenario con absoluto control gubernamental, como lo es el TSJ. Es clara entonces la maniobra oficialista para intentar dividir la oposición y tratar de desmoralizar al pueblo democrático. No lo lograrán”. 

Insistió finalmente Torrealba en que “para tener una Defensoría que defienda, una Contraloría que controle, una Fiscalía que fiscalice el cumplimiento de la Ley, un CNE que merezca confianza a todos y un TSJ que administre justicia en vez de repartir venganzas, necesitamos una Asamblea Nacional con amplia mayoría democrática. Y eso lo vamos a lograr luchando junto al pueblo y convirtiendo en energía de cambio la indignación popular. Las elecciones se ganan con votos, no con rectores, y los votos no los cuentan los rectores, sino el pueblo en las mesas. Ni ésta ni ninguna otra maniobra evitará la victoria del pueblo democrático”.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

FALTA POCO PARA QUE NAZCA "ALIAS EL CHUO", EL ORIGINAL...


Mensaje de Navidad del Secretario Ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática 

Es 24 de Diciembre de 2014, y escribo estas líneas cuando aun no son las 5:45 de la tarde. En Venezuela el cielo ya esta muy oscuro, producto de una de las “genialidades” del gobierno anterior que el gobierno actual no quiere llamar “gobierno anterior” porque quiere dar la impresión de que es el mismo gobierno, lo que no es verdad aunque si es cierto que es el gobierno de los mismos. ¿Enredado, no? Los venezolanos nos entendemos… 

Los que vivimos en esta Tierra de Gracia en desgracia temporal atravesamos una época extraña, que únicamente el almanaque identifica como “Navidad”. Es una Navidad con colas en vez de misas de aguinaldo (las colas las decretó el desabastecimiento, las misas de aguinaldo las abolió el hampa); Una Navidad con gente en las calles buscando desesperadamente no pasas o aceitunas, sino detergente y papel higiénico; Una Navidad en la que el tradicional “operativo de seguridad” este año contará con 130 agentes menos, pues fueron asesinados por el hampa en Caracas durante los 12 meses anteriores; Una Navidad con “cementerios vivientes” en vez de nacimientos vivientes, porque eso son las cárceles venezolanas. Una Navidad, en fin, con estudiantes encadenados en una plaza en solidaridad con estudiantes secuestrados en calabozos, en un país donde 9 de cada diez delincuentes están impunes en las calles, según cifras del propio gobierno… 


Pero no es esta Navidad una más de las últimas 15 navidades saboteadas por un gobierno enemigo de la Paz. En realidad, esta Navidad recuerda una canción del primer Willie Colón, aquel que era llamado “El Malo” no precisamente por la manera en que tocaba el trombón. Esa canción se llama “Todo tiene su final”. En efecto, es así. En la calle y en el barrio, en los comercios y en las pocas empresas que quedan operativas, la gente lo dice de otra manera, pero lo dice: “Que va, esto no se aguanta, esto no dura…” Lavoe lo soneaba de esta forma: “Todo tiene su final/nada dura para siempre/tenemos que recordar/ que no existe eternidad…” En esencia, se trata de lo mismo: “El tiempo de Dios es perfecto”, pero la gente ya esta dispuesta a echarle una mano a Dios, como quien dice, pues, “una ayudaíta”, por aquello de “ayúdate, que yo te ayudaré”. 

No se trata ya de que el gobierno este desprestigiado, pues no puede desprestigiarse más. El punto no es que su gestión sea “mala”, porque no puede ser malo lo que no existe. Hasta para poder seguir perdiendo popularidad el gobierno todos los días le quita alguna prestada al líder difunto. Pero con todo lo patético que es lo ya afirmado, el fondo del problema no es ése. La verdadera esencia del asunto es que, con un barril de petróleo a menos de 60 dólares, y con un bolívar irónicamente llamado “fuerte” a mas de 170 por dólar, la base de sustentación económica del gobierno se fracturó y está en caída libre. Así de simple. El edificio se esta cayendo, y con nosotros adentro. 


A una Venezuela así esta a punto de llegar ese Divino Niño, aquel que Herodes –si hubiera sido lo suficientemente canalla- habría llamado “Alias El Chúo”. A esta Venezuela ya en transición llega el Hijo de Dios para recordarnos que no tengamos miedo, que el único reino eterno es el de Su Padre, que a la hora del grito de protesta y del voto castigo hay que darle al César lo que es del César y dárselo bien duro, que el perdón se diferencia de la impunidad en que el perdón libera y la impunidad condena, que decir “vida en libertad” es redundante y que la igualdad sin libre albedrío es igual a esclavitud, por lo que El prefirió darnos un alma , un cerebro y dos manos en vez de chantajearnos con un “programa social celestial” para que lo adorásemos eternamente a cambio de migajas de maná. 

A eso es lo que viene, estoy casi seguro, mi Ilustre Tocayo, todo humildad, todo inocencia, todo coraje: A recordarnos que no podemos escoger entre “radicalismo” y “unidad”, pues solo siendo radicalmente unitarios encontraremos y transitaremos con éxito el camino para derrotar a los soberbios, a los corruptos, a los represores.  Con un Papa en el cielo como Juan Pablo II y otro en La Tierra como Francisco, Mi Tocayo esta a punto de llegar muy bien dateado. Por eso sabe que en Venezuela 2015 es tiempo de definiciones: Sabe que no hay mas espacio para que el Gobierno corra la arruga, ni para que la oposición aplace convertirse en Alternativa, ni para que el chavista del barrio siga sin unirse a su vecino opositor. El tiempo de Dios es éste tiempo nuestro de Indignación y Esperanza, de Protesta y Propuesta, de Camino y Meta. Este, no otro. ¡Este! 


Yo me preparo a recibirlo con devoción, con entrega. Haciendo un trabajo que quizá no sea el que me guste, pero con certeza es el que tengo que hacer. Y lo hago con energía y con alegría, porque sé que con eso pongo mi granito de arena para la montaña de todos. Tras diez años de estar peleando por la democracia y la libertad en calles que algunos conocen sólo por fotografías, en barrios cuyos nombres algunos oyeron sólo cuando los medios los mencionaron alguna vez, hoy esa misma lucha me asigna una responsabilidad distinta. Y la asumo porque en esos barrios he visto mucha choza triste, mucho rancho humilde, tan humilde como ese pesebre en el que, en pocas horas, estará luminosa la presencia del Inmenso Chirriquitico, del Niño Dios. 

En esos ranchos he visto a muchos niños hechos a imagen y semejanza de Mi Tocayo. Niños que necesitan y merecen una vida digna, una vida de oportunidades, una vida de la que ellos mismos sean los dueños. Una vida en la que a punta de estudio y trabajo se pueda vivir bien y surgir. Una vida en que “lo malo” sea ser pobre, en la que ser próspero sea normal y ser rico sea siempre una posibilidad al alcance de todo aquel que -con decisión y talento- despliegue con constancia el esfuerzo necesario. 

Este es mi Mensaje de Navidad. Como activista social, como comunicador popular, como secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, como hijo de Marina y de Laureano, de Catia y de Caricuao, en fin, les digo esto: Vamos a construir entre todos una Venezuela inclusiva y solidaria, financiada por una economía abierta y productiva, en el marco de una democracia funcional y transparente. Los presos políticos serán liberados, los exiliados regresaran a sus hogares, los estudiantes hoy sometidos a juicios de persecución serán los dirigentes del futuro. Y lo vamos a lograr por una razón muy poderosa: ¡Porque estamos decididos a hacerlo… y porque si no lo hacemos nosotros nadie más lo va a hacer! 

¡FELIZ NAVIDAD!