domingo, 1 de marzo de 2015

EL DOCUMENTO DEL CAMBIO


La crisis se profundiza. La represión gubernamental ahora asesina niños, balea manifestantes, detiene a los médicos que los atienden, hostiga a los periodistas que aun pueden cubrir estas informaciones, detiene alcaldes, amenaza con defenestrar parlamentarios e ilegalizar partidos democráticos. La oligarquía roja perpetra todas estas barbaridades precisamente porque no tiene votos con que enfrentar el rechazo nacional. Por eso quieren empujar a la oposición democrática a la clandestinidad, y al país entero hacia la violencia. En un contexto tan duro y complejo no es fácil mantener foco en dónde esta la meta y cual es el camino crítico para alcanzarla. 


Es por eso urgente recordar que SI HAY un documento que enumera, argumenta y razona los motivos por los que los demócratas venezolanos rechazamos el proyecto totalitario, su secuela de ruina económica, su legado de violencia social y su herencia de intolerancia política; SI HAY un documento que define, propone y dibuja los rasgos fundamentales de lo que será una Venezuela regida por los principios y valores que hoy congregan a todos los demócratas; SI HAY un documento que precisa cual es el camino que los demócratas hemos elegido para avanzar desde los escombros del actual desastre rojo hacia una Venezuela Unida que, justamente por serlo, esté en capacidad de construir una economía abierta y productiva, que pueda financiar una sociedad inclusiva y solidaria, que funcione en el marco de una democracia transparente y honesta. 


Si. Ese documento existe. Y existe porque los líderes de la oposición democrática venezolana tuvieron la madurez necesaria para entender que más importante que estar compitiendo entre ellos para determinar quien es “más visible”, “mas radical” o “más popular”, lo que hoy el país exige y reclama es que COMPITAN TODOS JUNTOS POR EL PODER, para detener la caída de Venezuela e iniciar entre todos la dura lucha por su recuperación. Un documento con tales alcances no podía ser de un sector, de un líder, o de un grupo de partidos. TENIA QUE SER EL DOCUMENTO DE TODOS, Y EFECTIVAMENTE ASI FUE: Por eso Venezuela hace apenas 36 días, el pasado 23 de Enero, vio como este documento fue emitido desde el corazón de los barrios de Petare. Allí estuvieron, dando la cara, respaldando ese manifiesto unitario, Antonio Ledezma y Henrique Capriles; María Corina Machado y Julio Borges; Delsa Solórzano y Freddy Guevara, del partido de Leopoldo López; Alfredo Ramos y Roberto Enríquez, entre muchos otros dirigentes, representantes de partidos que van desde Acción Democrática hasta Vanguardia Popular, integrantes todos de un equipo que es capital político común de todo el pueblo democrático venezolano. 


Estos son algunos de los planteamientos contenidos en LA VENEZUELA UNIDA, la propuesta de la MUD al país: 

“Para construir la Venezuela Unida hay que superar la división: Mas que ‘oposición’ o ‘resistencia' hoy el pueblo necesita una Alternativa de Poder. Y para ello es precondición indispensable estar unidos. Unidos ya no para defendernos y resistir, sino para avanzar y vencer 

Para construir la Venezuela Unida tenemos que organizarnos mejor: Este pueblo unido también debe estar organizado. Los partidos democráticos deben dar cada vez más reconocimiento, visibilidad y vocería al liderazgo de base, y respetar a las organizaciones sindicales, gremiales y comunitarias. Es urgente la construcción de espacios de base para que en los barrios y urbanizaciones los ciudadanos independientes puedan elaborar y ejecutar la política democrática. 

Para construir la Venezuela Unida tenemos que movilizarnos con mas eficiencia: Unidad y organización no son fines en si mismos. Nos unimos y organizamos para movilizarnos en defensa de los derechos políticos y sociales del pueblo. Nuestra movilización debe ser pacífica y constitucional, enérgica y contundente, y en contacto siempre con el dolor y la esperanza del pueblo. 


Para construir la Venezuela Unida el costo de la crisis lo debe pagar la élite gobernante y sus corruptos: El robo de los 25 mil millones de dólares en CADIVI es apenas la punta del iceberg del festín de la corrupción roja: Durante 12 años el régimen recibió 800 mil millones de dólares por concepto de los altos precios petroleros. El régimen pretende ahora que el costo de la crisis sea cancelado por los sectores populares y la clase media. Frente a esa pretensión inmoral, la Alternativa Democrática será inflexible: La crisis debe pagarla la boliburguesía parasitaria, el funcionariado corrupto y las mafias rojas. 

Para construir la Venezuela Unida tenemos que ganar el poder: Para que los corruptos paguen, para detener la caída de Venezuela e iniciar su recuperación, es necesario lograr el cambio del poder. Para que sea sostenible y duradero ese cambio debe ser alcanzado a través de mecanismos constitucionales, pacíficos, electorales y democráticos. En el año 2015 las elecciones parlamentarias constituyen una posibilidad concreta de avanzar en hacia el cambio urgente y necesario. 


Para construir la Venezuela Unida tenemos que congregar a los venezolanos en torno a un sueño de país que entre sus principales características tendrá las siguientes: 

La Venezuela Unida será la del pueblo propietario, en la que cada quien será dueño de lo suyo, de lo que haya logrado con su trabajo honesto, con su dedicación y esfuerzo, con su talento, compromiso y dedicación; 

La Venezuela Unida será la del pueblo solidario, en la que nadie podrá discriminar a nadie por no tener dinero o por tenerlo, por el color de su piel o por el nombre de su Dios, por ser oficialista o ser opositor; 

La Venezuela Unida será la del pueblo próspero y el Estado austero, en la que el dinero del petróleo será dedicado exclusivamente a salud, educación, vivienda y seguridad social, el gobierno vivirá de su legítima y razonable participación en la riqueza generada por los ciudadanos y por eso apoyará el éxito de los ciudadanos en sus emprendimientos, generadores a su vez de empleos de calidad; 

La Venezuela Unida será la del pueblo seguro, en la que los únicos que estarán inseguros y temerosos serán los delincuentes, los violentos, los criminales; 

La Venezuela Unida será la del pueblo armonioso en su diversidad, en la que los venezolanos dejaremos de estar enfrentados en bandos y volveremos a ser un NOSOTROS respetuoso, afectuoso y plural.” 


Este es el documento de todos, el Documento del Cambio. Bajo este paraguas común, toda iniciativa suma. “Por encima” del discurso que nos identifica a todos, cualquier planteamiento corre el riesgo de convertirse, como en el pasado reciente, en etiqueta que nos separe, que enmascare la pugna personalista o los afanes gubernamentales para dividirnos. 

Como valientemente afirmó Antonio Ledezma desde la cárcel, esta es la hora de la cohesión de voluntades, de la comunión de esfuerzos. El pueblo democrático tiene un proyecto: La Venezuela Unida. Y tiene la fuerza con que lograrlo, porque ¡LA FUERZA ES LA UNIÓN!


domingo, 22 de febrero de 2015

ESTAS SON LAS RAZONES POR LAS QUE EL GOBIERNO APRESÓ A LEDEZMA


El último estudio de Datanálisis, cuyo trabajo de campo fue realizado del 27 de enero al 7 de febrero de este año, arroja resultados concluyentes: Al preguntársele a la muestra encuestada por quien votaría en las próximas elecciones parlamentarias, 45,9 % dijo que lo haría por la oposición, 17,3 % dijo que votaría por el oficialismo, 13,8% se declaró independiente y 17,4 % se refugió en la opción “no sabe/no contesta”.
CAUSAS DEL GOLPE IMAGINARIO… Y DEL VERDADERO 

Esta es la causa real del discurso oficialista sobre un imaginario “Golpe de Estado” propiciado por la oposición. Esta es también la causa de la conducta realmente golpista de quienes “por ahora” detentan el poder: Si hay elecciones en Venezuela (como lo establece la Ley, como lo pauta la Constitución) el gobierno sería literalmente arrasado por la oposición unida. Los datos, por cierto, son de la misma encuestadora que ha sido calificada recientemente como “seria” y “responsable” por el actual inquilino del Palacio de Miraflores. 

EN CONCRETO: ¿A QUIEN BENEFICIA EL CRIMEN? 

Nunca en los últimos 16 años los sondeos le habían dado a la oposición en las vísperas de un proceso electoral una ventaja de casi 30 puntos en la intención de voto. Ese es el marco político en el que se verifica la alharaca gobiernera sobre “guerras” fantasiosas y “golpes” imaginarios”. En esas condiciones es pertinente entonces la pregunta: Si al realizarse las elecciones las ganará arrolladoramente la oposición, entonces… ¿A quien beneficiaría un supuesto “golpe de estado”? 

PARA TAPAR EL DESASTRE ECONOMICO, NADA MEJOR QUE UN “GOLPE”… AUNQUE SEA EN TUCANO 

El marco económico es aun mas revelador: La expropiaciones acabaron con el aparato productivo venezolano y nos pusieron a todos a depender de las importaciones; Cuando las mafias rojas se robaron también, según denunció el camarada Giordani, los dólares necesarios para las importaciones, vino la escasez de alimentos y medicinas, y con ella la humillación de las colas. Mientras la indignación bulle en el pueblo por estos motivos, el gobierno perpetra la mas horrenda devaluación que haya sufrido el bolívar en toda su historia, y anuncia además el aumento de la gasolina y del pasaje en el transporte colectivo. En medio de ese panorama económico, con un gobierno incapaz de hacer frente a la crisis que el mismo ha generado… ¿A quien beneficiaría un supuesto “golpe de estado”? 

PARA OCULTAR EL DRAMA SOCIAL, NADA MEJOR QUE UN GOLPE… AUNQUE SEA POR REMITIDO DE PRENSA 

Si la situación política es grave y la situación económica clama al cielo, el panorama social no puede ser mas urgente: En los hospitales los pacientes literalmente mueren a la espera de la operación quirúrgica que les hubiera podido salvar la vida, pero que no se puede hacer porque no hay insumos ni equipos para realizarlas, por falta de dólares para adquirirlos; todos los demás servicios públicos están igualmente colapsados. La inseguridad ha convertido al hampa en el gobierno real del país, el que establece toques de queda, cobra vacunas y administra penas de muerte. En medio de ese dantesco panorama, para tapar la realidad de un país convertido en zona de desastre por la falta de gobierno… ¿A quien beneficiaría un supuesto “golpe de estado”? 

LA GENTE SE HARTÓ Y QUIERE CAMBIO, PERO NO “CUALQUIER” CAMBIO… 

La gente se hartó del gobierno, de sus cuentos, de sus excusas. La gente quiere cambio, nos dicen las encuestas y la calle. Pero no cualquier cambio: La gente quiere un cambio pacífico. Un cambio que no se transforme en una calamidad adicional a las que ya enfrenta el pueblo. Un cambio para salir del caos y obtener paz y gobernabilidad. Por eso la gente ratifica, en las encuestas y también en los barrios y urbanizaciones, su decisión de votar. Y de hacerlo por la oposición. 


EL GOBIERNO ENCARCELA A LEDEZMA PORQUE NO TIENE VOTOS CON QUE GANARLE… 

Es por eso que el gobierno encarcela a Ledezma. Es por eso que mantiene preso a Leopoldo. Es por eso que agrede a Borges y hostiga a Machado: ¡Porque no tiene votos con que derrotarlos, y recurre entonces a la estrategia golpista de intentar ilegalizar de facto a la oposición democrática! Un gobierno sin respuestas políticas, económicas y sociales, que cree que sólo en el tablero de la violencia conserva alguna ventaja, quiere arrastrar a ese terreno a la oposición y a todo el país. 


EL GOBIERNO NO “DENUNCIA” EL GOLPE: LO INVOCA… 

Estemos claros: Al denunciar un supuesto “golpe de estado” el gobierno en realidad lo invoca, lo quiere, lo busca. Para el sector mas irresponsable y gangsteril del oficialismo, el escenario golpista se presenta como una doble oportunidad, como un escenario “ganar-ganar”: si se produce una revuelta y logra aplastarla, acabarían de una vez con todos sus adversarios (tanto los internos que tienen en el oficialismo, que son los que poseen las herramientas necesarias para dar un golpe de estado, como a la oposición democrática, que los arrasaría electoralmente); Si se produce la revuelta y pierde, queda como “víctima” y no tiene que rendir cuenta del monumental desastre, de la corrupción descabellada, de las violaciones a los derechos humanos. 


EL CAMBIO ES INDETENIBLE… LA LUCHA ES AHORA 

Es por todo esto que la respuesta de la Mesa de la Unidad Democrática ante las agresiones y las provocaciones del gobierno ha consistido en reiterar nuestro objetivo: el cambio político urgente de gobierno y de modelo. Y también nuestra estrategia: Electoral, pacífica, constitucional y democrática. Esto NO SIGNIFICA que haya que “esperar las elecciones” para enfrentar al gobierno. ¡Aquí no hay que “esperar” nada! ¡Aquí hay que luchar ya, ahora, día a día, cara a cara y casa por casa, consolidando y ampliando la mayoría que ya somos, acompañando al pueblo en su lucha concreta contra la agresión económica, social y política del gobierno, constituyendo en cada cuadra, en cada edificio, en cada escalera, en cada callejón, en cada urbanización y cada barrio los Comités de la Unidad donde se integren el activismo partidista y la ciudadanía independiente, espacios donde los venezolanos tengan la oportunidad de dejar de ser “espectadores” de la política y convertirse en protagonistas de la lucha democrática! 


SI QUIERES RESULTADOS DISTINTOS, LUCHA DE MANERA DIFERENTE… 

Si, lo sabemos: Este es un código distinto. Durante décadas el ciudadano creyó que su actividad política podía reducirse a votar cada 5 años. En los últimos 16, muchos avanzaron hacia la idea de que el ciudadano debe “tomar la calle”, pero redujeron esa importante noción a la “marcha” esporádica o la “barricada” ocasional, actividades que en muchas ocasiones no perseguían objetivos concretos sino que sólo buscaban expresar indignación puntual o liberar malestar acumulado. 


Hoy, en medio de esta crisis política, económica y social, Venezuela nos exige más, mucho más, a todos. A los partidos democráticos y a las organizaciones sociales. A los dirigentes y a los ciudadanos. Para todos nosotros ahora “la calle” no es una plaza o una avenida, sino todo el país. Y el momento de “tomarla” no es “cuando nos convoquen”, sino siempre. Y lo haremos no sólo porque “estemos arrechos”, sino porque somos conscientes de que para superar la actual situación de precariedad y división debemos tener un proyecto: La Venezuela Unida. Y eso debemos hacerlo entre todos, porque La Fuerza Es la Unión! 

¡Palante!

domingo, 15 de febrero de 2015

LA MACRODEVALUACIÓN LLEGÓ "DE GOLPE"


Militares en traje de campaña jurando fidelidades en televisión y gritando lemas políticos, políticos oficialistas injuriando y amenazando con mazos de mentiras, funcionarios hablando de fantasiosas “amenazas extranjeras” mientras agreden economicamente al pueblo y en particular a sus propios votantes: En el gobierno todo es zozobra, confusión, agresividad, caos… y nada de soluciones. Mientras mas se debilita el gobierno, mas irresponsable se vuelve. Fue en ese contexto que Venezuela escuchó una vez más al inquilino de Miraflores hablando de "golpe de estado" la noche del jueves 12, precisamente la misma noche que su gobierno perpetró la mas reciente y horrenda megadevaluación de la moneda, "detallito" que obviamente no mereció del mandatario ni la más pequeña referencia… 


GOLPE AL ESTÓMAGO Y AL BOLSILLO...

En Venezuela efectivamente se esta perpetrando un golpe. Un golpe feroz contra el estómago y el bolsillo de los ciudadanos. Un golpe que ha colocado a millones de venezolanos por debajo de la linea de pobreza, que profundiza la miseria que viven nuestros sectores populares y que empobrece aun más a la ya agredida clase media. Ese golpe se materializó el jueves 12 de febrero cuando se hizo pública la tercera tasa de cambio oficial, precisamente el único tipo de cambio a que tendrá acceso (supuestamente “libre”) la ciudadanía, con una paridad que arranco en Bs. 170 por dólar y que el viernes 13 siguió subiendo, para situarse en Bs. 174. 


Como oportunamente recordó el periodista Damian Prat, en 1999 la tasa de cambio era de 574 bolívares por dólar. En bolívares constantes de 1999 tenemos una devaluación de 574 a 170.000 bolívares por dólar ahora. Si convertimos a la reforma hecha en 2008, cuando se le quitaron tres ceros a nuestro signo monetario para crear el mal llamado “bolívar fuerte”, tenemos una devaluación para el período 1999 -2015 de 0,57 bolívares por dólar a 170 bolívares por dólar. En cualquier caso, los venezolanos hemos presenciado un brutal proceso de destrucción de nuestro signo monetario y de nuestra economia. 


¡DESTRUYERON EL BOLIVAR A PESAR DE LA BONANZA PETROLERA!

Lo más criminal es que este proceso de destrucción del bolívar y de la economía venezolana coincide con el período en que Venezuela ha tenido la bonanza petrolera más alta y mas larga de toda nuestra historia, disponiendo de precios internacionales del petróleo con un promedio que ha estado por encima de los 90 dólares el barril durante 12 años seguidos 


Pero por larga que sea la fiesta, todo tiene su final: La caída de los precios internacionales del petróleo encuentra a Venezuela no sólo sin ahorros, sino además con una deuda monstruosa. Eso el gobierno no puede explicarlo, pues hacerlo implicaría reconocer su inmensa corrupción y su gigantesca ineficiencia. Por eso recurre a historias fantasiosas, que solo persiguen crear falsos culpables de la crisis que ellos mismos han generado para asi evadir su responsabilidad. 


¿QUIEN VA A TUMBAR A UN GOBIERNO QUE ESTA EN EL SUELO?

El primer intento de esas narrativas fallidas fue el de la llamada “guerra económica”, que intentó hacer creer que la destrucción de la economía con más recursos de toda América Latina es responsabilidad no de ellos que manejan el poder, sino de quienes no lo tienen. Ese cuento se cayó. La tesis de la “guerra económica” no se las creyó nadie. Cuando para darle alguna credibilidad a esa versión procedieron a hacer presos a directivos de cadenas de farmacias y de mercados populares privados, el rechazo popular fue tal que decidieron cambiar de historia, es decir, cambiar de mentira. Y retomaron una que han usado muchas veces: el cuento del “Golpe de Estado”, del “Magnicidio”, la telenovela de la “agresión imperial”, etc.. 


Como a la mentira anterior, esta tampoco se la va a creer nadie: ¿Quién va a querer tumbar a un gobierno que se esta cayendo solo, como consecuencia de sus propios errores? ¿Quién se va a ensuciar las manos tumbando un gobierno que esta en el suelo? Nosotros no queremos que “tumben” al gobierno: ¡Nosotros vamos a derrotarlo con votos! 


EL VENEZOLANO HOY SÓLO ENCUENTRA EN LA CALLE RAZONES DE CAMBIO

Ratificamos que nuestro objetivo es el cambio urgente de gobierno y de modelo, y que ese cambio lo vamos a lograr no con Tucanos, como intentaron criminalmente los golpistas de 1992, sino con votos, con organización y movilización popular. Y -como ya lo logramos en San Diego, en San Cristobal, en la ULA, en la UCV, en el Colegio de Ingenieros, en tantos otros espacios de la lucha política y social- el volumen de esa victoria será tan amplio, sera tan aplastante la avalancha de la nueva mayoría democrática, que ni con la institucionalidad secuestrada los corruptos y los boliburgueses podrán desconocer la decisión del pueblo. 


Mire a donde mire, el venezolano hoy sólo encuentra razones para el cambio: La precariedad, la inseguridad y la rabia es lo que rodea hoy al hombre que cada día tiene mas problemas para llevar alimentos a su casa, a la mujer que cada noche teme mas por la vida de sus hijos, al joven que cada vez se indigna mas por la falta de futuro. Ante esa situación el gobierno solo empeora las cosas con su discurso violento y su accionar irresponsable, mientras la Alternativa Democrática se conduce con la serena firmeza de quien sabe que va a ser gobierno dentro de poco, y por eso mismo debe construir confianza. Unidad, calle y voto sigue siendo la fórmula para el cambio de verdad, el cambio en positivo, el cambio duradero. 

¡Palante y sin miedo! 
¡Palante y con fe! 
¡Fuerza, Venezuela!

domingo, 8 de febrero de 2015

DÍA A DÍA Y FARMATODO, "FALSOS POSITIVOS" DE UNA GUERRA INEXISTENTE...


Se acabó lo que se daba. Esto llegó al llegadero. El oficialismo es un proyecto político basado en dos pilares: recursos inagotables para satisfacer su afán corrupto (y que aun así quede dinero para “parapetear” a realazos sus evidentes fallas de gestión), y un “paraguas nuclear”, el llamado “liderazgo carismático”, utilizado para que –independientemente del daño perpetrado a conciencia y de los errores adicionalmente cometidos- las críticas se estrellen contra la fuerza del “carisma” y así nunca el pueblo responsabilice al gobierno. 


¿QUÉ ESTA PASANDO? 

Resulta que todo eso se acabó: La corrupción y la ineficiencia crecieron tanto que ni con el barril de petróleo a 120 dólares se daban abasto. Por eso el gobierno recurrió a un endeudamiento tan masivo como irresponsable, ya que no era “deuda sana” para industrializar el país sino “deuda tóxica” para comérsela, para pagar quince y último a la burocracia improductiva, para repartir cachivaches electrodomésticos en las campañas electorales. 

Pero eso tampoco alcanzó porque a la muerte de Chávez la corrupción, que ya era masiva, se desbocó en un frenético “sálvese quien pueda”. No alcanzaron ya los dólares para satisfacer a los corruptos y al mismo tiempo realizar la importaciones de alimentos, medicinas y bienes esenciales que permitieran tapar el inmenso daño que Chávez hizo al país al destruir su aparato productivo. Puestos a escoger entre los corruptos y el pueblo, el gobierno optó por castigar al pueblo: se restringieron las importaciones y vino la escasez, las colas, la angustia. 

Y fue entonces que se dieron cuenta de lo obvio: este es “el gobierno de los mismos”, pero no es “el mismo gobierno”. Ciertamente, el diosdado-madurismo es como el chavismo, pero sin dinero suficiente para mantener la coba de su supuesto amor a los pobres. Es como el chavismo, pero sin carisma. Es como el chavismo, pero sin pueblo. Es como un arroz con pollo pero sin pollo, porque además pollo no hay. 

Por eso es que hoy el gobierno esta tratando de resolver con sapeo masivo, represión, carcelazos, amenazas y amedrentamiento lo que antes resolvía con dádivas y enamoramiento. Porque ya no tiene dádivas para dar, y porque ya no tiene quien articule un discurso que enamore. Hasta aquí llegaron los imitadores… 


¿QUE DEBEMOS HACER? 

¿Que debemos hacer? ¡Mucho! Pero “mucho y distinto”, porque la situación ahora es muy diferente. Es decir, no se trata de que “ahora si” tenemos que movilizarnos “como antes”. Lo que se hizo “antes”, con sus aciertos y errores, fue consecuencia de la situación que antes existía. Hoy tenemos una situación completamente distinta. Hoy el descontento no se encuentra focalizado en un sector social, en un área geográfica o en una determinada corriente política. Hoy el descontento es generalizado, ocupa todo el país, atraviesa transversalmente todos los sectores sociales y está presente en todas las corrientes. No tiene sentido hoy “llamar al pueblo en la calle”, porque el pueblo ya esta en la calle, y esta molesto. No tiene sentido desarrollar acciones “de vanguardias”, porque el pueblo no necesita ya el “estimulo” de las vanguardias para indignarse por lo que esta pasando. La situación hoy es distinta; La oposición también debe serlo. 

Desde el 3 de enero cuando lanzamos desde la MUD la operación #IndignaciónyEsperanza, acompañando a la gente en las colas, distribuyendo agua en vasitos marcados con la inscripción “no te acostumbres a la cola, tenemos derecho a vivir mejor”, conversando con nuestros hermanos, acompañándolos en su indignación y promoviendo en ellos la reflexión y la esperanza de un cambio en positivo, no faltaron comentarios sarcásticos: “llévenles sillitas para que se sienten”… “porque no les llevan también baños portátiles”… “mi trabajo no es hacer la cola cómoda, sino luchar para que no haya colas…” etc. Por su lado, el gobierno si se lo tomó en serio: Anunciaron el despliegue de 20 mil “patriotas cooperantes” para “detectar, denunciar y reprimir” lo que denominaron como “saboteo” en las colas. Hasta el momento de escribir estas notas, unos treinta jóvenes en todo el país, militantes de distintas organizaciones de la MUD, han sido hechos presos por el “delito” de acompañar al pueblo en su rabia y mostrar a esa indignación un cauce democrático, una esperanza de cambio. 

Aun así, todavía algunos creen que estar con el pueblo en las colas (es decir: salir de verdad al encuentro del descontento popular, allí donde esta, para poder capitalizarlo) no es “tomar la calle”. Son los que creen que “la calle” es una marcha, o una barricada. Son los que olvidan que “la calle” es ese vasto espacio que esta mas allá de la puerta de su casa, y que hoy el rol de un ciudadano democrático en la calle no se reduce a aplaudir delante de una tarima o a tragar gas lacrimógeno detrás de una barricada, sino que consiste en hablar, persuadir, convencer y conquistar a esos compatriotas que alguna vez apoyaron el proyecto oficialista y que hoy están amargamente desengañados. 


¿PARA QUE DEBEMOS PREPARARNOS? 

Frente a este panorama debemos prepararnos para ganar, y también para vencer la turbulencia que se producirá antes, durante y después del triunfo del pueblo democrático sobre el desgobierno. Eso pasa por tener dirigentes que en vez de competir entre si por quien es mas influyente, compitan todos juntos contra el régimen; Pasa por lograr que nuestros partidos democráticos den cada vez mas visibilidad, vocería y respeto a sus propios militantes y dirigentes de base, fajados en la lucha social; Pasa por que en vez de una ciudadanía instalada en un rol de “espectador” o de “víctima”, quejándose de lo que hace el gobierno y de lo que deja de hacer la oposición, tengamos una ciudadanía proactiva y resiliente, capaz de promover Y DE SER EL CAMBIO QUE PROMOVEMOS allí en la cuadra, en el edificio, en el barrio, en la urbanización; Pasa por tener claro que tenemos un proyecto: La Venezuela Unida; Tenemos un objetivo: El cambio político urgente, no solo de gobierno sino de modelo; Tenemos una estrategia: Democrática, pacífica, electoral y constitucional. Y tenemos una fuerza, la unidad: ¡La Fuerza Es La Unión! 


¿COMO PODEMOS HACERLO? 

¿Cómo hacerlo? ¡Conservando foco en nuestra estrategia democrática y electoral, y teniendo conciencia además de que estamos en una crisis política y económica en la que pueden emerger diversos escenarios frente a los que no cabe la improvisación, sino el tener protocolos de actuación previstos y consensuados! 

En ese sentido, los líderes fundamentales de la oposición ya han dado muestras recientes de haber entendido y aceptado el reclamo de un país que quiere verlos juntos no solo en fotos y declaraciones, sino en luchas y acciones; Los partidos avanzan, si bien con un ritmo más lento del necesario, en la construcción de una oferta unitaria que involucre primarias y consensos; los independientes con la Unidad avanzamos también en la construcción de espacios de participación para no ser mas “espectadores o víctimas” sino actores del proceso generador de cambio. En las comunidades, en el edificio, el callejón, en la escalera, debemos constituir Comités de la Unidad para hacer política democrática desde la base, es decir, luchar por la mejora de la calidad de vida del sector donde vivimos sin perder nunca de vista la necesidad del cambio democrático en el país. 

Simultáneamente hay que sostener la solidaridad con los presos políticos, los exiliados, los estudiantes presos y judicializados, con los trabajadores y propietarios de empresas y comercios que, como Farmatodo y Día a Día, han sido “intervenidos” por el gobierno para usarlos como “falsos positivos” que den alguna credibilidad a su necia tesis de la “guerra económica” como justificación y excusa del desastre descomunal del régimen hambreador y represivo. 

Si usted esta en cualquiera de estas iniciativas, y alguien desde la comodidad de su teclado le dice “vamos a la calleeee”, respóndale amablemente: “En la calle estoy, en la calle con pueblo por convencer ¡Vente conmigo! ¡Todos hacemos falta!” 

¡Palante! 

domingo, 1 de febrero de 2015

¡LLEGÓ FEBRERO, UN MES DE CUIDADO!


En 1998 Venezuela no era ciertamente un país perfecto. Había severos problemas. Legítimas demandas sociales y económicas de la población no fueron atendidas adecuadamente por el establecimiento político de entonces. Y esto ocurrió a pesar de las múltiples señales que advertían que el desastre era inminente. El “Viernes Negro” del 18 de Febrero de 1983, el “Caracazo” del 27 de Febrero de 1989 y el fallido pero sangriento golpe de estado del 4 de febrero de 1992 debieron ser señales suficientes en lo económico, lo social y lo político para que las élites políticas, sindicales, empresariales, intelectuales y comunicacionales de la época tomaran medidas para enfrentar la crisis y resolverla. No fue así, y el golpista frustrado de 1992 se convirtió en el presidente electo de 1998.



Pero esa Venezuela de 1998 además de problemas también tenía fortalezas: En esa Venezuela de 1998 se producía carne, pollo, leche, se ensamblaban vehículos y se fabricaban desodorantes y otros artículos de higiene personal. En esa Venezuela de 1998 había médicos en los hospitales y medicinas en las farmacias. Durante ese 1998 hubo en Venezuela menos de 5 mil muertos a manos del hampa, y eso se consideraba ya un escándalo.



16 años después, el balance de lo ocurrido está a la vista de todos: Para controlar la economía y domesticar a los venezolanos, haciéndonos a todos dependientes del Estado, el gobierno arruinó a la empresa privada. Invadieron haciendas, expropiaron empresas, obligaron al comercio a vender a pérdida. El resultado de esas “genialidades” es que hoy en Venezuela no se producen alimentos, ni medicinas, ni vehículos, ni nada. Y esto no es una “opinión” opositora, contrastable con la “opinión” del gobierno. Estos son hechos, que puede constatar cualquier venezolano cuando va al mercado. Si es que entra…



Durante un tiempo, esta criminal destrucción de la capacidad productiva del país se vio enmascarada por las importaciones que los altos precios del petróleo permitían. Hubo mucha corrupción e ineficiencia en todo eso (importaban comida y luego la dejaban podrir por toneladas en almacenes inadecuados, para luego enterrar la evidencia; importaban medicinas vencidas o a punto de vencerse, etc…), pero al menos había productos en los mercados: Leche ecuatoriana, carne brasileña, pescado nicaragüense, caraotas chinas, en fin. Pero había…



Pero también eso se acabó. Cuando murió Chávez la corrupción, que ya era rebatiña, se transformó en saqueo abierto. Al ser sacado del gobierno de Maduro, el funcionario que por más de una década fue zar de las finanzas públicas tuvo un repentino ataque de lucidez y denunció que empresas de maletín vinculadas a las mafias rojas habían robado 25 mil millones de dólares entre 2012 y 2013. Con lo monstruoso del monto, esa cifra es apenas una fracción de los 800 mil millones de dólares que entraron a las arcas del gobierno en los últimos 12 años y que desaparecieron por arte de magia, entre ineficiencia y corrupción, mientras en Venezuela los hospitales no tienen ni gasa y las escuelas no tienen ni maestros.



Ese es el trayecto histórico que nos coloca en este primer mes de 2015, que ayer finalizó. Como nunca antes en toda nuestra historia, los venezolanos estrenamos un año acosados por la angustia que es producto de la escasez, agolpándonos en las puertas de abastos, mercados y farmacias, en colas inmensas que duran días y noches, para comprar lo más elemental para comer o las medicinas indispensable para sobrevivir. Y es de esta manera como llegamos a Febrero, un mes de cuidado, un mes en el que han ocurrido en la historia reciente venezolana hechos que han dejado dolorosa marca en almanaques, memorias y familias.



Y cuando decimos “historia reciente” nos referimos a la muy, muy reciente: No se trata del 18F de 1983, o del 27F de 1989, o del sangriento 4F de 1992. Hablamos de apenas ayer: El 4F de 2014 el intento de violación de una estudiante en San Cristóbal generó una protesta de sus compañeros, exigiendo al gobierno seguridad. En vez de seguridad el gobierno les dio represión brutal, que dejó un saldo de seis estudiantes detenidos. En solidaridad con esos detenidos, el 12F de 2014 (Día de la Juventud) se produce una inmensa manifestación. Al final de la misma son asesinados tres jóvenes venezolanos: Bassil DaCosta, Juancho Montoya y Robert Redman, y aunque investigaciones posteriores han determinado que los autores de los disparos fueron sujetos vinculados a cuerpos de seguridad del Estado, todavía el gobierno mantiene presos al dirigente político Leopoldo López y a varios jóvenes acusándolos falsamente de supuesta vinculación con estos hechos



Como a finales de los 80 y principios de los 90, hay ya suficientes indicios de que el colapso económico, la conflictividad social y la incapacidad de las estructuras políticas gobernantes para dar salidas razonables a la crisis determinan que haya una necesidad urgente de cambio en el país. Como ayer, las élites oficiales no atinan a dar respuesta correcta a una situación que en vez de corregir, agravan.


En efecto, es impresionante como ahora se repite, agravado, el guión del pasado: Tal como ocurrió después del Viernes Negro de febrero del 83, también ahora los grupos cercanos a los escenarios de toma de decisiones del gobierno en vez de trabajar para resolver la crisis se han puesto a sacar ganancia de la misma, a transformar la crisis en su negocio, a traficar con el acceso que tienen a información privilegiada y a las divisas. Tal como ocurrió en el Caracazo de febrero de 1989 con la universalmente condenada utilización del llamado “Plan Ávila” para reprimir con las armas letales de los militares una revuelta social, hoy voceros oficiales anuncian que usaran esas mismas armas para el control del orden público, y que eso les parece “hermosísimo”; Tal como ocurrió el 4F de 1992, los que entonces acompañaron un golpe de estado hoy vuelven a hablar del mismo tópico, sólo que acusando a los demás de incurrir en esa conducta que, paradójicamente, ellos “celebran” cada año como fuera una fecha patria.



Si el gobierno tiene la ceguera para repetir el mismo guión fallido y antiguo, allá ellos. Si no son capaces de ver como se dirigen al abismo que ellos mismos cavaron, allá ellos. Pero los ciudadanos no podemos repetir los mismos errores del pasado: Ni podemos incurrir en el muy costoso error de creer que la violencia traerá los cambios necesarios, ni podemos por desesperación salir de una situación muy mala para caer en otra peor. 

¡Está prohibido confundir “terminal” con “inminente”, está prohibido confundir “histeria” con “historia”!

 En esta muy grave hora venezolana la NUEVA MAYORIA NACIONAL, integrada por quienes siempre nos hemos opuesto al proyecto totalitario y por nuestros hermanos que recientemente se han decepcionado de esa estafa, tenemos que actuar UNIDOS, movilizándonos sin miedo y en paz, cohesionados en torno a un liderazgo democrático cuyos integrantes en vez de competir entre ellos deben competir todos juntos por el poder, con una visión compartida de la crisis y un proyecto de país común, para lograr el cambio en positivo que Venezuela necesita y reclama.



Unidad, paz, movilización, proyecto y cambio: Cinco palabras que resumen la actitud y conducta necesarias para detener la caída del país e iniciar su recuperación. Unidad, porque si no estamos unidos no calificamos como alternativa; Pacíficamente, porque solo en paz el pueblo unido puede mostrar su fuerza, inmensa en contraste con las minorías armadas y violentas. Movilizados, porque el ciudadano debe usar TODOS sus recursos en esta pelea, la protesta social y la lucha política, la calle y el voto. 

 ¡Palante! ¡La Fuerza Es La Unión!

domingo, 18 de enero de 2015

LA GIRA PORDIOSERA


1) La patética y obligatoria movilización de empleados públicos de ayer sábado 17 de enero, convocada mediante amenazantes memorandos por los departamentos de personal de todos los ministerios y empresas del Estado para recibir al viajero mendicante y a su ostentoso séquito, retrata la naturaleza verdadera de la crisis del régimen. En vez de pueblo, a Maduro lo recibió la nómina pública porque lo que hoy está afectado es la base de sustentación económica del régimen, que es a la vez su fuente de poder, el pilar del clientelismo, la base de su capacidad de extorsión y chantaje. Antes, esa capacidad le permitía movilizar a grandes cantidades de pueblo esperanzado. Hoy está reducida a pequeños contingentes de burócratas obligados.


2) Y eso es así porque el intento de ponernos a todos de rodillas frente al poder munificente del Petro Estado fracasó. En efecto, cada vez que el proyecto totalitario arremetía contra el aparato productivo del país (esto es, cada vez que el régimen promovía, permitía o autorizaba la invasión, confiscación o simplemente robo de una hacienda, una finca, una empresa o un comercio) el discurso opositor convencional, tanto de dirigentes como de ciudadanos, se concentraba en la solidaridad con el propietario despojado. Lo cual, por cierto, es muy justo. Pero olvidaba la otra punta del problema: Cada finca productiva invadida, cada hacienda expropiada, cada industria manufacturera robada, dejaba en la calle a decenas, cientos, miles de trabajadores. 

Con su accionar el proyecto totalitario no solo agredía la libertad de empresa: También agredía la libertad de trabajo. Al destruir masivamente empleos en el sector privado, el régimen colocó a millones de venezolanos a depender del Petro-Estado a través de los tortuosos y discriminatorios programas de una “política social” concebida no como mecanismo de ayuda sino como instrumento de dominio. El morbo ideológico, el sectarismo elevado a la condición de anti venezolana “Razón de Estado” convirtió en desgraciada “política pública” la destrucción del empleo de calidad y, con ello, la capacidad del país de generar bienes y servicios. Por eso desaparecieron de mercados, abastos y bodegas las marcas de excelentes productos venezolanos.


3) Esos productos venezolanos fueron sustituidos por leche ecuatoriana, café nicaragüense y caraotas chinas, entre otros. En efecto, mientras vivía Chávez una parte sustancial de la renta petrolera fue usada para alimentar la corrupción, para crear la boliburguesía parasitaria y para pagar la lealtad de los aliados internaciones de su gobierno. Pero también una pequeña parte de la renta petrolera fue destinada a realizar importaciones de alimentos y medicinas para disimular el impacto que en la oferta de bienes y servicios tenía y tiene la antipatriótica destrucción del aparato productivo nacional. 

Es verdad que incluso en esa importación de alimentos y medicinas hubo ineficiencia y corrupción. Prueba de ello fueron los casos monstruosos de “PUDREVAL” (miles de toneladas de alimentos podridos, enterrados para intentar ocultarlos) o de las medicinas importadas vencidas o a punto de vencerse, pues así las obtenían más baratas y de esa manera incrementaban la comisión que se quedaba en los bolsillos de los corruptos. Pero algo, una migaja de todo, llegaba al pueblo, y eso permitía al llamado “hiperlider” continuar con su discursos sobre “vivir viviendo” mientras el funcionariado corrupto y los boliburgueses vivían derrochando.
 

4) Pero a la muerte de Chávez el terror invadió a los grupos que medraban del poder y empezó una carrera frenética por “raspar la olla”: Cada mafia quiso blindar su presente y asegurar su futuro, robando más y peor. De esa manera se produjo el arrebatón en CADIVI, denunciado por Giordani, de entre 20 mil y 25 mil millones de dólares, en apenas un año. La despedida que le dieron a su “Comandante Eterno” fue una robadera inmensa y, hasta ahora, impune. Esos son los dólares que debieron usarse en las importaciones de alimentos y medicinas. Esa es la razón por la que no hay acetaminofén en las farmacias ni papel higiénico en las bodegas, esa es la causa por la que hoy millones amanecen haciendo indignantes colas para comprar pañales o leche en polvo: Porque un proyecto totalitario acabó con el aparato productivo del país para obligarnos a depender del Petro Estado, y porque luego la muerte del líder fundador desenmascaró que ese proyecto convirtió al país en una piñata de las mafias rojas-rojitas. Y todavía faltaba algo más…


5) Al mantenerse durante mucho tiempo los precios del petróleo muy altos, los países consumidores desarrollaron tecnologías que (aunque costosas económica y ambientalmente hablando) resultaban rentables al lado de los elevados precios del crudo convencional. Al tener éxito en ese empeño, hicieron bajar los precios internacionales del petróleo de más de 100 dólares el barril a menos de 40 en apenas 3 meses y medio. Eso no tomó por sorpresa a la mayoría de los países exportadores de petróleo, que utilizaron los 12 años de bonanza petrolera para construir bienestar, diversificar sus economías y crear fondos de reserva. Pero los gobiernos de Chávez y Maduro no hicieron nada de eso. Ellos despilfarraron el dinero de todos y ahora, cuando se acabó la fiesta de los altos precios del petróleo, resulta que ni industrializaron al país (al contrario, quebraron las industrias que teníamos), ni construyeron bienestar y no solo no ahorraron, sino que además nos endeudaron. Ahora, Maduro sale al exterior a pedir dinero con la angustia de quien se encuentra asfixiado, como el mismo confesó en su escala en Qatar.
  

6) ¿Que cuál fue el resultado verdadero de la gira pordiosera? Si logró endeudarnos más es muy malo, pues esa deuda tendremos que pagarla nosotros, nuestros hijos y nietos; Si no logró el “dinero fresco”, el “oxígeno” que según confesó necesita su gobierno desesperadamente, peor, pues se contraerá violentamente la inversión social y seguirá el remate irresponsable de los activos de la República. Esta gira, este régimen, es para los venezolanos un pésimo negocio, un negocio “perder-perder”, pues si no consigue dinero sufrimos todos, y si lo consigue se lo vuelven a robar y sufrimos también. Para el pueblo venezolano la solución es clara: para resolver las colas, hay que acabar con la escasez. Y para acabar con la escasez hay que salir del régimen que la produce, que la utiliza como arma de dominio y sometimiento.

 ¡Falta mucho menos! ¡Palante!

domingo, 11 de enero de 2015

MUD: "EL GOBIERNO QUIERE QUE EL PUEBLO HAGA COLAS A LA CUBANA, EN SILENCIO Y RESIGNADOS..."

Rafael, El Señor del Papagayo, y Sol Rojas, madre y abogada de Carlos Julio Rojas, hoy domingo 11 de Enero en la rueda de prensa de la Mesa de la Unidad Democrática.

“El gobierno no solo obliga al pueblo a hacer colas humillantes para comprar alimentos y artículos de limpieza o de higiene personal. Además quiere que sean colas ‘a la cubana’, en silencio, aterrorizados”, denunció el secretario ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática, Jesús Chúo Torrealba, quien explicó que “por eso hostigan, reprimen y detienen a quienes toman fotos o levantan su voz de protesta, como si hubieran suspendido de facto las garantías constitucionales que establecen el derecho a la seguridad alimentaria, a la manifestación pacífica y a la libre expresión del pensamiento”. 

Estas afirmaciones fueron hechas por el vocero de la alianza opositora en el marco de una rueda de prensa realizada este domingo 11 de enero, en compañía de Sol Rojas, abogada y madre del dirigente comunitario de la parroquia Candelaria Carlos Julio Rojas, quien fue detenido la tarde del sábado 10 cuando expresaba solidaridad con los compatriotas que se encontraban haciendo cola desde la noche anterior frente al mercado estatal “Bicentenario”, en San Bernardino. Igualmente participó en el panel de voceros la dirigente Delsa Solórzano, Coordinadora de Derechos Humanos de la MUD. 

“¡VENEZUELA NO TIENE MIEDO, VENEZUELA NOS TIENE A NOSOTROS!” 

Sol Rojas hablo “no solo como madre de Carlos Julio Rojas, sino que en este momento soy la voz de las madres de todos los presos, de todos los atropellados, de todos los perseguidos. Vengo a decirle al gobierno, a sus policías, a sus ‘patriotas cooperantes’, que nos les tengo miedo. Que voy a defender a Carlos Julio como abogada y como madre, y que hasta que lo suelten estaré cada día a las seis de la tarde en la esquina donde mataron a Bassil DaCosta, pues ese es el lugar donde se agrupan ahora los vecinos de La Candelaria cada vez que tenemos que denunciar una injusticia”. 

Por su parte Delsa Solórzano informó que la detención del periodista y abogado Carlos Julio Rojas se produjo en el contexto de una oleada represiva que produjo la detención “de otros nueve ciudadanos, entre ellos dos niños de 14 y 15 años respectivamente”. Informó también la Coordinadora de Derechos Humanos de la MUD que “afortunadamente, los niños –que fueron detenidos por tomar fotografías, aunque quisieron inventarle cargos falsos- fueron liberados sin cargos aproximadamente a las 2 de la madrugada de este domingo 11”, pero que se espera la presentación a tribunales de los demás detenidos en las próximas horas. 


UN MENSAJE Y TRES DESTINOS 

Para cerrar la rueda de prensa Torrealba emitió mensajes al pueblo venezolano, al activismo opositor y al gobierno nacional. 

“A los millones de venezolanos que están en las colas les reiteramos que estamos con ustedes. Y esto no es solo una declaración verbal. Estamos con ustedes porque nosotros también tenemos que hacer colas para llevar alimentos a nuestras casas. Y allí, en la cola, compartimos con todos los venezolanos la indignación por lo que ocurre y la esperanza por el cambio que juntos debemos construir, un cambio que no solo supere la escasez y las colas, sino que además venza al gobierno y al modelo que las origina”, afirmó. 

Al activismo opositor el secretario ejecutivo de la MUD recordó las características de la “Operación #IndignaciónYEsperanza”: “Los militantes de la Unidad vamos a las colas no a fomentar disturbios, porque eso no seria solidario con nuestros vecinos. Vamos a las colas a comprar lo que necesitamos para nuestros hogares y a fomentar con nuestras palabras la conciencia crítica sobre las causas de lo que está ocurriendo, y también a proponerle a todos nuestros hermanos, y sobre todo a los chavistas descontentos, que construyamos juntos el cambio que devuelva la esperanza a los venezolanos”. 

 “SEÑORES DEL GOBIERNO, COJAN MÍNIMO” 

Finalmente, al Gobierno Nacional el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática dedicó estas palabras: “¡Señores del gobierno, cojan mínimo! El problema de este país no es la protesta ciudadana en las colas, ni siquiera son las colas mismas. El real problema que enfrentamos los venezolanos es la escasez, y esta es consecuencia de la destrucción del aparato productivo y del saqueo de los dólares que debieron emplearse para importar alimentos y medicinas. Ese es el problema real. Y si el gobierno no es capaz de aportar soluciones a esos problemas de fondo, que por lo menos no los agrave con la retórica cínica que intenta desconocer la crisis y con la represión que intenta aplastar con brutalidad y miedo la protesta popular. No lo lograrán. Este país va avanzar, con indignación y esperanza, en la construcción de una Venezuela próspera, con comida en los mercados, con paz, con trabajo, una Venezuela Tricolor muy distinta a este desastre rojo”.