sábado, 26 de diciembre de 2015

¡PALANTE ES PA'LLÁ! (Apuntes sobre táctica y estrategia, imprescindibles para no olvidar jamás que sólo unidos es posible ganar)


“Mi táctica es hablarte 
y escucharte 
construir con palabras 
un puente indestructible” 

Táctica y estrategia, Mario Benedetti 

¡Ajá, muy bien, ganamos! Ganamos con las reglas que impusieron ellos, con el arbitro que los alcahuetea a ellos, con el sistema electoral que sobre-representa los circuitos donde ellos siempre habían ganado y con la ausencia de garantías que permitió al gobierno hacer campaña electoral como siempre la ha hecho en estos 17 años: Usando el dinero, los recursos y los medios de comunicación que debieran ser de todos los venezolanos. Ganamos a pesar de tener dirigentes opositores presos, a pesar de que nos inhabilitaron candidatos, a pesar de que se robaron judicialmente partidos completos, a pesar de que pretendieron engañar al país creando una tarjeta que imitaba a la tarjeta de la Unidad y la colocaron al lado de la nuestra para hacer fraude al elector. En esa condiciones ganamos, y lo hicimos por arrase. Destruimos el mito de la invencibilidad de la neodictadura. El David civilista derrumbó con casi ocho millones de votos al Goliath del ventajismo corrupto. Todo eso esta muy bien, pero… ¿Y ahora? 

Ahora viene lo bueno: Para los demócratas el poder es un medio para alcanzar el bien común. Ganamos no para exhibir el poder, ni para hacer negocios, ni para enchufar a los familiares o a los compañeros de partido. Ganamos para construir la Venezuela Unida. La Venezuela Unida es el Proyecto-País: Una nación con una economía libre, abierta, productiva, que por ello mismo sea capaz de financiar una sociedad justa, inclusiva, solidaria, que viva en el marco de una democracia funcional, transparente y de instituciones con pueblo. 

Ese es el objetivo. Es importante recordarlo, pues no debemos confundir táctica con estrategia. El objetivo no es “ganar la Asamblea”, ni “tener un presidente distinto a éste”. Esos son apenas pasos, necesarios pasos, en un camino mas largo e importante: El objetivo es construir una Venezuela del Primer Mundo que le ofrezca alta calidad de vida a todos sus ciudadanos, una Venezuela de la que nadie se quiera ir, a la que puedan regresar todos los que partieron, una Venezuela en la que se pueda vivir con alegría en vez de apenas sobrevivir con temor. Y para construir ese futuro es que tenemos que cambiar este presente…

Enfrentar el hambre y simultáneamente ampliar la Nueva Mayoría es el paso inmediato. Los inventarios de alimentos se encuentran en nivel crítico, como lo ha advertido CAVIDEA, pues las cadenas de suministro están fracturadas por que la producción es intermitente. Y la producción es intermitente porque el acceso de los productores a los dólares para importar materia prima, insumos, maquinarias y repuestos también lo es. El gobierno que tiene dólares para viajes, lujos y subsidios a sus amigotes del exterior no los tiene para garantizar a los venezolanos acceso a los alimentos. 

En el caso de las medicinas ya son escandalosamente numerosos los casos de compatriotas, incluso niños, que mueren por no tener acceso al medicamento, tratamiento o intervención quirúrgica que les hubiera salvado la vida. Una vez resuelta la Ley de Amnistía y Reconciliación, es la escasez, el hambre y la inseguridad lo que será el foco de atención de los 112 diputados del pueblo. 

La Nueva Asamblea Nacional tiene el poder para reconducir el dinero que antes se iba para la burocracia y la propaganda del régimen, para que ahora vaya a atender el hambre y la salud de los venezolanos. Osorio y Ventura, como muchos otros, tendrán que rendir cuenta ante la representación nacional de lo que han hecho y deshecho. Al avanzar desde el ámbito parlamentario en la construcción de soluciones al drama económico y social que golpea a los venezolanos, avanzaremos simultáneamente en el combate a la crisis y en el fortalecimiento y ampliación de la Nueva Mayoría. 

Sencillamente no es posible darle soluciones sostenibles ni permanentes a lo urgente sin atender y resolver lo importante: Tras 17 años de expropiaciones, estatizaciones, controles de cambio y de precios, el resultado es que antes había comida y ahora no, antes había medicinas y ahora tampoco. Y algo mucho más grave: Antes había exportaciones distintas al petróleo (además de crudo y derivados Venezuela exportaba desde aluminio hasta telenovelas, pasando por arroz, cemento, electricidad, etc.) y hoy dependemos única y exclusivamente de las divisas que el petróleo genera. 

Eso es particularmente grave porque el negocio petrolero sufre un declive mundial que no parece reversible. Los inventarios de crudo en el mundo están por encima de 90 %, según reveló recientemente el presidente de PDVSA Eulogio Delpino, lo que podría hacer que los precios internacionales del crudo venezolano bajen aun más, escenario que fue descrito por ese funcionario como “catástrofe”. Delpino estaba hablando de los próximos tres meses, pero la situación no es menos grave si tendemos la mirada a los próximos tres lustros. En efecto, la Conferencia Mundial Contra el Cambio Climático cerró en París el pasado 13 de diciembre aprobando un acuerdo, suscrito por casi 200 países, para restringir severamente en los próximos 15 años el consumo de combustibles fósiles y destinar un fondo de 100 mil millones de dólares para financiar el uso de fuentes de energía alternativas a los hidrocarburos… 

INSISTIMOS: Lo que esta en juego en el corto y mediano plazo no es la estabilidad de un gobierno, sino la viabilidad del país. Los venezolanos tenemos la obligación de redefinir nuestro proyecto nacional para hacerlo sustentable, al basarlo en el trabajo productivo, en la organización seria, en el esfuerzo metódico, ese que es capaz de entender que “distribuir mejor” solo es posible después de resolver como se produce más. 

Esta crisis terminal del modelo económico rentista es también forzosamente el final, en materia política, del paternalismo burocrático y del autoritarismo militarista. Porque solo un país unido puede convertir esta crisis en oportunidad. Solo una sociedad en la que trabajadores, empresarios, científicos, investigadores, profesionales, técnicos, prestadores de servicios, todos, desde el más prominente hasta el más anónimo, participen activamente en el diseño, construcción y evaluación continua de soluciones, podrá salir de esta crisis convertida en una Nación moderna y con calidad de vida. 

Eso significa dejar de ser un país como este, donde todos competimos amargamente por la sobrevivencia, para convertirnos en una Venezuela Unida en la que todos cooperemos, cada quien desde su ángulo, cada quien desde su espacio, cada quien con su granito de arena en la construcción del bien común, entendiendo éste no contrapuesto a la felicidad individual sino, por el contrario, como el marco colectivo adecuado para que los proyectos de los individuos puedan alcanzar éxito y plenitud. 

Esa es la estrategia, y esa es la táctica. El trabajo es inmenso. Y además, urgente. Urgente en el corto plazo porque el hambre no perdona ni razona. Urgente en el mediano plazo porque 15 años es un tiempo ridículamente corto para construir una economía que no dependa exclusivamente del petróleo sino también del ingenio y del trabajo capaz de convertir en riquezas muchos otros recursos. 

Ante los retos de lo urgente y lo importante deben dar un paso al costado las aspiraciones particulares y los proyectos grupales, por legítimos que sean, o que se crean. Sin la Unidad hubiera sido imposible el 6D. SIN LA UNIDAD SERA IMPOSIBLE VENCER LA CRISIS URGENTE EN EL 2016 Y ABRIR CAMINO A LA VENEZUELA UNIDA, LA VENEZUELA DEL FUTURO, A PARTIR DEL 2017. Esta victoria de todos debemos cuidarla, ejercerla y extenderla entre todos ¡Palante!

DE LA ROJA GUARIMBA POST-ELECTORAL AL NECESARIO ACUERDO NACIONAL




Columna publicada el domingo 20-12-2015 en los diarios La Voz y 2001

Que nadie se sorprenda. El Diosdado-Madurismo ha reaccionado frente a los -para ellos- abrumadores resultados del 6D de la única manera que podía hacerlo. No se trata de “ceguera”, de “brutalidad”, de incapacidad física de leer los mismos números que el resto de los venezolanos. Se trata de que ellos viven la política y asumen la realidad sólo desde sus intereses, particulares, mezquinos. A ellos les importa poco o nada la vida, el sufrimiento, la indignación y las esperanzas del pueblo, incluso de ese sector del pueblo -minoritario pero respetable- que todavía votó por el PSUV. 

DOS CAMINOS DEL 6D AL 5E 

Por eso hoy Venezuela se encuentra ante dos caminos. Ambos van del 6D al 5E, de las mesas de votación al Parlamento, del pasado al futuro. Pero aunque vienen del mismo lugar y se dirigen al mismo sitio, los dos caminos son completamente distintos. Uno de ellos es ancho, abierto, soleado. Allí está esa inmensa mayoría que el pasado 6D exigió CAMBIO, y también muchos de que los que ese día votaron por el Gobierno pero que hoy se suman al anhelo nacional de paz. En ese camino hay alegría, sonrisas e, incluso, alivio. ¡Si, alivio! Porque casi todos los venezolanos coincidían en que el país anda mal, en que este estado de cosas no es sostenible, en que este gobierno sencillamente no es viable. Pero algunos dudaban de la posibilidad de derrotar en paz a los violentos, de vencer democráticamente a un gobierno que no es democrático. El 6D vino a demostrar, con hechos, que la multitud ciudadana es más poderosa que los pequeños grupos de la violencia paramilitar oficialista, y que con el voto, con el arma del hombre libre, SI SE PUEDE conquistar el futuro. 

LA ROJA GUARIMBA POST ELECTORAL 

Pero hay otro camino. Estrecho, tortuoso, “culebrero”. Es el camino donde están atascados los que no tuvieron generosidad en sus victorias y ahora muestran pequeñez en la derrota. Es la angosta vereda del resentimiento. Allí, la burocracia repudiada por el pueblo, incluso por el pueblo chavista, ha emprendido una brutal agresión revanchista contra toda Venezuela: A unos les quitaron los taxis con que pretendieron, sin lograrlo, comprarles el voto; A otros los amenazan con quitarle el empleo; A otros les han negado hasta la comida, al suspender operativos oficiales de venta de alimentos “por los resultados del 6D”. En parroquias como el 23 de Enero y en desarrollos urbanísticos de la Gran Misión Vivienda Venezuela, grupúsculos de la violencia mercenaria oficialista han pasado gritando insultos contra los vecinos, porque en las mesas electorales ubicadas en esos sectores ganó la tarjeta “de la manito”, la de la MUD. “Traidores”, han gritado esos sujetos -desde la impunidad de sus motos y sus pistolas- a los hombres y mujeres del pueblo. “Traidor es este gobierno, que no le cumplió al pueblo”, les ha respondido una ciudadanía que perdió el miedo. 

Con gestos patéticos como instalar un anticonstitucional y bufo “parlamento comunal”, con discursos irresponsables como llamar a la “rebelión” contra un supuesto “golpe electoral” y con una campaña de rumores sobre inexistentes impugnaciones para desconocer la voluntad del Soberano, la burocracia repudiada por el pueblo pretende poner obstáculos, barricadas que interrumpan y saboteen la alegría del pueblo. Todos son actos ineficientes, fallidos, pero revelan lo lejos que está el poder de lo que esta hora venezolana exige y demanda. 


¿SABEN QUIEN HABLA DE “CATÁSTROFRE”? ¡SU AUTOR, EL GOBIERNO! 

Porque lo que viene es muy duro, durísimo, para todo el pueblo venezolano y especialmente para los más pobres entre los pobres, los más débiles entre los débiles: los niños, los ancianos, los enfermos. En pleno diciembre, época en que los comercios solían abastecerse para atender la usualmente alta demanda navideña, literalmente no hay comida en los anaqueles, y la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos CAVIDEA informa que no hay manera de resolver los problemas de inventario mientras el gobierno siga asfixiando económicamente a los productores. 

En materia de medicinas pasa lo mismo: A la industria farmacéutica el gobierno le adeuda 4,5 mil millones de dólares, lo que ha dificultado que los venezolanos tengan acceso a medicamentos urgentes para recuperar la salud e incluso para preservar la vida. El inventario de rubros de alimentos de consumo masivo no se puede regularizar porque la producción es intermitente, ya que intermitente es la importación de materia prima. El inventario de medicinas, anunció la Federación Farmacéutica, apenas da para 20 días. 

Pero todo esto lo conocemos, lo sufrimos a diario. Lo que viene puede ser peor, mucho peor. La Reserva Federal norteamericana acaba de decidir un aumento en los tipos de interés del dólar, es decir, aumentó el precio del dinero. Esa es una noticia muy dura para nuestro país, pues nuestra deuda externa es en dólares y ahora será más pesada. Y eso ocurre justo cuando el precio del petróleo se desploma: En efecto, el precio internacional del petróleo venezolano cayó esta semana por debajo de los 30 dólares por barril , lo que lleva a Eulogio Delpino, presidente de PDVSA, a pronosticar una “catástrofe” petrolera para nuestro país en el primer trimestre del 2016, si esta tendencia se mantiene. Para colmo, se acaba de producir un acuerdo de casi 200 países, reunidos hasta el pasado 13 de diciembre en la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático, para reducir drásticamente el consumo de petróleo en los próximos 15 años. 

Es decir: Tras 17 años en que este gobierno destruyó nuestro aparato productivo nacional, acabó con nuestras exportaciones no tradicionales y nos puso a depender exclusivamente de la renta petrolera, nos encontramos en un mundo en que el dólar vale más, el petróleo vale menos y el mundo se organiza para consumir cada vez menos hidrocarburos. Dicho en otras palabras, en los últimos 17 años el gobierno de Venezuela no solo despilfarró una extraordinaria oportunidad, sino que además comprometió la viabilidad misma de nuestra economía, tanto en el corto como en el mediano plazo. 

ACUERDO NACIONAL URGENTE 

Una situación tan grave como ésta sólo puede ser abordada con éxito por una Venezuela Unida, por un país que reúna sus mejores talentos, sus mejores capacidades y que ponga en tensión todos sus recursos y energías, apuntándolas en una misma dirección. Ya no se trata sólo de que podemos quedarnos sin alimentos y sin medicinas en días o semanas. Ya eso es una tragedia. El punto es que el alza en el precio mundial del dólar y la caída del precio internacional del petróleo puede colocarnos, en apenas un trimestre, en una situación que el mismo presidente de PDVSA no vacila en calificar como “catástrofe”. 

La situación es grave, pero más grave aun es la tendencia: La saturación de los inventarios mundiales de hidrocarburos, los acuerdos de la Conferencia Mundial sobre Cambio Climático para reducir severamente el uso de petróleo y la realidad de una improbable alza en los precios del crudo tampoco seria solución a nuestros problemas, pues tal cuadro haría de nuevo económicamente viables el uso y desarrollo de tecnologías como la obtención de petróleo por fracturación hidráulica (el llamado “fracking”), todo eso plantea la necesidad URGENTE de que en Venezuela se produzca un urgente y amplio ACUERDO NACIONAL entre la sociedad y el Estado, entre los actores sociales y las fuerzas políticas, para enfrentar esta dura situación y transformar esta amenazante crisis en una oportunidad para redefinir y relanzar a Venezuela como “marca” y como proyecto nacional. 

Para eso hace falta un gobierno que convoque a todos, y el de Maduro no convoca ni a los suyos. Llegó la hora de tomar decisiones urgentes, trascendentales, de las que dependerán nuestras vidas y las vidas de nuestro hijos y nietos. Afortunadamente, Venezuela contará a partir del próximo 5 de Enero con un escenario republicano ideal para dar este debate y construir estas soluciones. Una nueva Asamblea Nacional al servicio del país, no del gobierno o de un partido. Esa es la dimensión real del próximo 5E. ¡Palante, que aunque el camino es duro, vamos bien! 

¡GRACIAS, VENEZUELA!


* Palabras que tuve el honor de pronunciar, en nombre de toda la Unidad, la histórica noche del 6 de Diciembre, tras conocerse el resultado electoral con la victoria democrática del Pueblo Soberano, y publicado en los diarios La Voz y 2001 el domingo 13 de diciembre de 2015

¡Comenzó el Cambio, Venezuela! Tenemos razones para celebrar: el país pedía un cambio y ese cambio comienza hoy. La agenda de la paz reinó y la agenda de los ciudadanos se impuso. El voto logró vencer democráticamente a un gobierno que no es democrático. 

Queremos agradecerle al pueblo de Venezuela. A todos: A quienes nos han acompañado durante años, ¡Gracias por su firmeza!; A quienes por primera vez votaron por nosotros, ¡Gracias por su confianza, no los defraudaremos! Y a quienes prefirieron otra opción, nuestro respeto y reconocimiento. A ustedes queremos decirles, especialmente a ustedes, que también ganaron, porque en este proyecto cabemos todos. Éste es un solo proyecto que se llama Venezuela: ¡La Venezuela Unida! 

Venezuela tiene hoy motivos para celebrar, y también muchas razones para reflexionar: Hemos estado divididos durante años, y el país no ha ganado nada con esa equivocación histórica. Es hora de demostrarnos que hemos aprendido de los muchos errores cometidos. Cuando nos dividimos, nos hundimos y perdemos todos. Una nueva mayoría se expresó y mandó un claro y contundente mensaje. Venezuela dio un mandato que es una campanada histórica, un alto en el camino de la destrucción y un llamado que convoca a todos los sectores a enderezar el rumbo de nuestra querida Patria para que, por primera vez en mucho tiempo, podamos pensar en el futuro como Nación, un futuro que le pertenece a nuestros hijos, que merecen una Venezuela distinta. 

Vivimos la peor crisis de nuestra historia. Se hace urgente que todos dejemos las agendas particulares y veamos en este pueblo sufrido un ejemplo de unidad, y que nos preparemos para enfrentar las dificultades. En tal sentido es nuestra responsabilidad mandarle un mensaje claro al Gobierno: el pueblo habló claro… Las familias venezolanas se cansaron de vivir las consecuencias del fracaso. El pueblo no tolerará ni el más pequeño desvío de los principios que están establecidos en la Constitución. ¡No más! ¡Ya basta! ¡Respeten la decisión del pueblo! 

La Unidad sabrá, con humildad, firmeza y responsabilidad, administrar este triunfo que es un triunfo de todos. Este triunfo no llegó para atropellar a nadie… llegar a la Asamblea en Unidad y con deseos de Cambio no implica acabar con las conquistas sociales que el pueblo haya alcanzado ni mucho menos llegará a perseguir y condenar a quienes piensen distinto. Eso, precisamente, es lo que estamos superando. 

Hoy esto cambió: ahora Venezuela tiene una Asamblea Nacional al servicio del pueblo, que se guiará por los principios de la Constitución y esa Constitución será una brújula común que guíe las actuaciones de todos los poderes en Venezuela. Esta victoria histórica, además, es una esperanza real para aquellos que durante este tiempo han sido injustamente perseguidos, encarcelados, inhabilitados o exiliados. Nos comprometemos a devolverles sus derechos como ciudadanos libres para poder verlos junto a nosotros, construyendo el país que viene. 

Con esta victoria empieza un ciclo en la vida política e institucional de Venezuela, con el respaldo de todos los ciudadanos. A nuestros hermanos de la Fuerza Armada Nacional, nuestro mensaje de aprecio y de reconocimiento. Aplaudimos el esfuerzo de los efectivos del Plan República. Ustedes son hermanos y hermanas, padres y madres, con la única diferencia de que visten uniforme y que los compromete con este país el sagrado juramento a la bandera. Un juramento en defensa de nuestra soberanía y nuestra patria. Comencemos un camino en el que el país reconozca en ustedes, hermanos y hermanas con uniforme, una referencia de valentía y que se les respete como constructores de la Venezuela por venir. Y eso empieza por despolitizar la institución y ponerla de nuevo al servicio de todo el pueblo de Venezuela, sacando las ideologías de los cuarteles y no permitiendo que se les pinte de un color. Avancemos hacia el día en el que “gloriosas” sea el único adjetivo que acompañe el nombre de nuestra Fuerza Armada Nacional. 

Y así como debe suceder en nuestros cuarteles, todos debemos vigilar que nunca más las instituciones de la República sean secuestradas por un partido. Vigilemos que nunca más un venezolano crea que haber sido electo para un cargo lo pone por encima de los demás, que nunca más el lenguaje violento y el discurso oficial se confundan, que nunca más un venezolano sea discriminado por pensar diferente. 

Cientos de miles de personas trabajaron en esta campaña. Muchísimos vieron llegar la madrugada del lunes 7, poniendo en juego incluso su integridad física, en el proceso de cuidar el voto de los venezolanos. Sin ellos, esto hubiera sido imposible. También le agradecemos a la comunidad internacional, tanto a los organismos como a quienes participaron como observadores, en especial a los ex presidentes que aceptaron nuestra invitación a acompañarnos. El pueblo venezolano les ha permitido ser testigos de excepción de un momento histórico. 

Nada puede detener a un país que ha decidido transformar su realidad. Es innegable que quienes votaron por nuestra opción y quienes no lo hicieron sufren lo mismo. Y por eso debemos salir juntos de este dolor. Atravesamos una situación económica delicada, con potencial de convertirse en una crisis social y humanitaria inédita en la región. Una crisis que debe ser atendida urgentemente a través de la producción nacional, de hacer lo necesario para ser capaces de producir en Venezuela, productos venezolanos, hechos en casa, hechos por nosotros. Para combatir el hambre, la escasez, la carestía. 

Vamos a contagiar con nuestra esperanza a quienes han sido víctimas del miedo y la mentira. Durante estas semanas a muchos les hicieron creer que esta victoria que tanto nos alegra a nosotros no los incluye. El futuro nos pertenece a todos, porque nuestra querida Venezuela nos pertenece, igualmente, a todos. En nombre de la esperanza y contra el miedo vencimos todos los obstáculos. 

A los jóvenes les aseguramos que van a tener un país donde será posible tener sueños y conquistarlos con trabajo, honestidad y esfuerzo. A los adultos mayores les haremos sentirse orgullosos del tiempo que dedicaron a construir este país. A las madres y a los padres les decimos que el miedo, el crimen y las angustias serán parte del pasado. A quienes tuvieron que irse del país, pronto recordarán lo bien que se siente estar donde uno nació y serán bienvenidos de vuelta. 

Hoy la Unidad está fortalecida. Vamos a celebrar esta victoria en paz, pero también a reflexionar y a trabajar con sentido de urgencia. Hoy ha comenzado el Cambio en Venezuela y que quede claro: no hay una mayoría que quiera aplastar a la minoría. Hoy comenzó el Cambio porque yo cambié, tú cambiaste, todos cambiamos. ¡Venezuela cambió! De este día se dirá que los ciudadanos decididos caminamos juntos. Se dirá que la esperanza siempre es más poderosa que el miedo. Se dirá que fuimos mucho pueblo y que triunfamos con el arma más poderosa que tenemos quienes creemos en la democracia: el voto. 

Venezuela quería un cambio y ese cambio empezó. ¡Gracias, Venezuela! ¡Gloria al bravo pueblo!

domingo, 29 de noviembre de 2015

10 SUGERENCIAS URGENTES A 7 DIAS DEL CAMBIO DEMOCRÁTICO

 
1) Ya Venezuela decidió. Ya cada quien sabe lo que va a hacer. Es improbable que en los próximos siete días alguien modifique su decisión de votar, y de por quien hacerlo. Todos los sondeos de opinión, todas las encuestas revelan que la gente quiere votar, y que una amplia mayoría de quienes están seguros de votar lo harán por los candidatos de la Unidad. 


2) Maduro no pudo hacer nada para modificar esa tendencia: Ni los escándalos sobre Guyana y Colombia, ni los cierres de frontera, ni la “Operación de Liquidación del Pueblo” (OLP), ni siquiera los aumentos de salario que ya se volvieron sal y agua, lograron cambiar la opinión de los venezolanos. Incluso los pocos a los que algunas de esas medidas le parecieron positivas, cuando se les preguntó: “¿Entonces, usted va a votar por los candidatos del Gobierno?”, respondieron: “No. Vamos a votar por la Unidad” 


3) Colocado ya el país en la recta final de la campaña en estas elecciones cruciales del próximo domingo 6D, Maduro y a sus candidatos han agotado todos sus recursos para intentar ganar. Hasta la comida que importaron hace meses y que escondieron para sacarla cuando faltara poco para las elecciones, para intentar crear una falsa burbuja de abastecimiento, se “desapareció”. Ineficiencia o corrupción, los cierto es que para ayer sábado 28 el gobierno había anunciado la realización de operativos Mercal en muchas partes del país que dejaron esperando a miles de ciudadanos que madrugaron haciendo colas esperando a camiones con comida que nunca llegaron. En las redes sociales la etiqueta #SábadodeMercadosComunales fue vencida por una que decía #SábadodeEmbarquesdeMercal. 


4) Ante este desastre, Maduro y sus candidatos han optado por un cierre de campaña vergonzoso, utilizando las dos únicas herramientas que le quedan: la confusión y el miedo. 


5) Para usar la confusión como arma política han utilizado a un partido títere y clonaron la tarjeta electoral de la Unidad. Esta fue una operación compleja, que involucró a muchos actores: El PSUV-TSJ “expropió” la directiva del MIN para convertirlo en un partido títere del oficialismo, el PSUV-CNE le permitió a ese partido-títere postular candidatos fuera de lapso, modificar su tarjeta para parecerse aun mas a la tarjeta de la Unidad y la colocó al lado de nuestra tarjeta para incrementar su confusión, y el PSUV-Gobierno facilitó al partido-títere sumas milmillonarias para hacer una intensa campaña que constituye fraude al elector. 


6) Para usar el miedo, Maduro y sus candidatos han intentado reactivar sus grupos violentos, que han atacado al pueblo que acompañó a los candidatos y dirigentes opositores en Yare y en Cojedes, en San Félix y en Petare, en Guárico y en Catia. Se trata de grupos pequeñísimos, diminutos, fuertemente armados, que sin embargo nunca han podido evitar que las movilizaciones populares de la Unidad se realicen y culminen con éxito. Los sucesos violentos protagonizados por estos grupos claramente identificados como partidarios del Gobierno son el antecedente inmediato, el contexto fáctico, del terrible asesinato de Luis Manuel Díaz.

7) Pero la confusión no torcerá la voluntad de cambio del pueblo venezolano: Nuestro pueblo ahora esta más pendiente que nunca. Afortunada y sabiamente, la Unidad Democrática optó por competir en estos comicios con una TARJETA ÚNICA, que esta claramente ubicada “abajo, a la izquierda, en la esquina, la de la manito!”. Toda la energía debe concentrarse en los siete días que faltan para aclarar cómo votar a quien lo necesite. Es un asunto persona a persona, en nuestras familias, en nuestros trabajos, en nuestros vecindarios. Impidamos que esta estafa al elector se concrete. ¡Frente a la confusión roja, la verdad venezolana! 


8) Tampoco la estrategia madurista del miedo tendrá éxito por una sencilla razón: A lo que único que tiene miedo (¡Y mucho!) el pueblo venezolano, es a que estos malandros sigan en el poder, a que continúe la escasez, las colas, la inseguridad, el poder de los pranes y la desvergüenza hecha gobierno. Los malandros de arriba saquean atracando el el Tesoro Nacional, los malandros de abajo saquean atracando los bolsillos del pueblo. Y la forma más efectiva de evitar que eso continúe es votando dentro de una semana, el 6 de Diciembre, por la Unidad. 


9) Por todo eso, para todos nosotros estos siete días que faltan deben de ser alegría, de esperanza, de trabajo y organización. Allí donde el gobierno quiere colocar confusión nosotros debemos poner información, verdad y certeza. Allí donde el gobierno quiera colocar miedo y violencia nosotros debemos poner alegría y esperanza. ¡Que hasta sus patéticos movimientos de ultima hora se les reviertan! ¡Debemos exponer la vergüenza que significa que un gobierno tenga que engañar falsificando una tarjeta electoral para confundir al elector! ¡Debemos mostrar que la violencia oficialista es justamente una razón mas para votar contra ellos y por el cambio, para precisamente salir de la violencia y de los violentos! 


10) Y el 6D debemos estar de primeros en la colas, para incorporarnos como miembros accidentales de las mesad de votación, si (como es presumible) los testigos y miembros del partido de Maduro no se presentan; Y debemos estar atentos todo el día, impidiendo el voto forzado, el voto espiado y el ilegal acarreo de votantes en vehículos del Estado; Y a las 6pm debemos garantizar que toda mesa de votación que no tenga votantes en cola cierre sus puertas e inicie el escrutinio; Y en la noche debemos estar atentos para celebrar, ejercer y defender el triunfo de la democracia, con la presencia pacífica y contundente del pueblo organizado y movilizado, tal como lo autoriza la Constitución Nacional. 

Para cualquier pregunta, acude YA a tu Comando Familiar, al Comando de Campaña de tu centro de votación, a www.unidadvenezuela.org, a www.lafuerzaeslaunión.com. Si te queda alguna duda, mira el rostro de tu hijo, de tu nieto: ¡Por ellos es que vamos a ganar esta lucha, y a iniciar la construcción de la Venezuela Unida! ¡Palante! 

domingo, 22 de noviembre de 2015

1O PREGUNTAS Y RESPUESTAS A SÓLO DOS SEMANAS DEL 6D


1) ¿Se puede confiar en la ventaja que nos dan las encuestas?

Tenemos 35 puntos porcentuales arriba del Gobierno en intención de voto. No existe forma ni manera, a 14 días del 6D, de que los candidatos de Maduro logren descontar esa ventaja ni revertir esa tendencia. Pero es importante subrayar que no son únicamente las encuestas nacionales (TODAS, incluso las que encarga y paga el gobierno) las que dan a la Unidad Democrática una amplia ventaja. El Comando Venezuela Unida ha realizado encuestas en cada uno de los 87 circuitos electorales (hay que recordar que las legislativas no son una elección nacional, sino 87 elecciones simultaneas), y el resultado ha sido incluso mejor que en los sondeos nacionales. Esto que nos dicen las encuestas lo confirma la calle. El cambio dejó hace mucho tiempo de ser una consigna política para transformarse en un clamor nacional. Y eso es lo ÚNICO en que podemos confiar: En la firme decisión de cambio del pueblo venezolano. 


2) Aun siendo mayoría, ¿Es posible ganarle al gobierno teniendo ellos el control del CNE? 

No sólo “es posible”: ¡Ya lo hemos hecho, numerosas veces! En efecto, les ganamos en el referendo constitucional del 2007 y les ganamos en numerosos y muy importantes escenarios regionales. ¿Alguien se imagina al gobierno “regalando” victorias como las que hemos obtenido en Petare o en San Diego, en Miranda o en San Cristóbal, en Porlamar o en la Alcaldía Metropolitana de Caracas? Todos esos resultados y muchos más son prueba clara de que cuando hay voto masivo y esos votos se cuidan y defienden, ningún árbitro vendido puede contra el pueblo. 


3) ¿Cuál será la conducta de la Fuerza Armada Nacional ante un triunfo de la Unidad Democrática? 

La FAN, en su propio interés y en el de la República, cumplirá y hará cumplir la Constitución. Esa institución no amarrará su destino a ningún grupo de aventureros sin liderazgo, sin respuestas frente a la crisis económica y social, irresponsables que han permitido incluso la proliferación de grupos irregulares que violan el monopolio de la violencia legal que debe ser ejercido constitucionalmente por la FAN. Si el pueblo manifiesta, como lo va a hacer, su decisión de desplazar de la Asamblea Nacional a esa opción política, la Fuerza Armada Nacional actuará apegada a la Constitución. Lo contrario sería un suicidio institucional, y eso no va a ocurrir. 


4) ¿Qué va a pasar con los grupos violentos del oficialismo, los mal llamados “colectivos”, durante y después del 6D? 

Esa va a ser la prueba del ácido… para el liderazgo oficialista. El 6D venezolano estará bajo la mirada atenta del mundo. Todos los medios de comunicación del hemisferio estarán atentos a lo que aquí ocurra. Si ese día, y los días siguientes, se produce el desborde de la violencia anárquica de los grupos paramilitares oficialistas mal llamados “colectivos”, esa será la prueba final de que el “liderazgo” madurista no sirve para nada, que no puede ofrecerle gobernabilidad al país porque ni siquiera pueden gobernarse ellos mismos, y el tema de los “colectivos” dejara de ser un “problema político” para transformarse en un problema de orden público. Repudiados por el pueblo, derrotados en las mesas electorales, la acción de los minoritarios grupos violentos no pasará de ser un reconocimiento patético de su aislamiento. 


5) ¿Qué va a pasar si el CNE no anuncia los resultados, o anuncia resultados distintos a los verdaderos? 

La Unidad Democrática tendrá testigos y miembros de mesa en casi el 100% de las mesas electorales. Tendremos acceso a la copia de las actas de las mesas de votación y tenemos la capacidad tecnológica para totalizar en tiempo real esa información. LA CÚPULA DEL CNE NO TIENE NINGUNA POSIBILIDAD DE OCULTAR LOS RESULTADOS REALES. Y si retrasan su anuncio se exponen a que sean conocidos por el país y el mundo a través de otros mecanismos (medios de comunicación foráneos, organismos internacionales, etc.) que puedan verse forzados a actuar así ante un irresponsable silencio institucional que ponga en peligro la paz pública. Así es como es… 


6) ¿Es posible confiar en el “acompañamiento electoral” que hará UNASUR? 

NO. La misión de “acompañamiento” de UNASUR llego a Venezuela tarde, incompleta y mal. Tarde, porque hizo presencia en el país faltando sólo 18 días para el 6D, cuando ya fases cruciales del proceso han transcurrido. Incompleta, porque esta misión electoral llega sin Brasil ni Uruguay, y con la ausencia o la presencia menguada de Chile, Perú, Colombia, Paraguay, resultado de la tardanza y boicot del gobierno de Maduro. Mal, porque la misión Samper-Leonel Fernández-Exeni se estrenó intentando continuar la maniobra del PSUV-Gobierno y del PSUV-CNE de forzar un acuerdo de reconocimiento a priori de los resultados electorales, antes de intentar siquiera contener los abusos y el ventajismo oficial denunciado por la OEA, la Corte Electoral Uruguaya y el Tribunal Superior Electoral de Brasil. En esas condiciones, esa “misión electoral” de UNASUR no merece ni el beneficio de la duda, y su actuación será escrutada por el país, la región y el hemisferio. En materia de garantías electorales el pueblo venezolano confía en sí mismo, en nuestra capacidad de denunciar y enfrentar el abuso gobiernero. 


7) ¿Qué diferencia hay si la Unidad Democrática gana con mayoría simple o con mayoría calificada, es decir, si la ventaja a favor es amplia o estrecha? 

Ganar por un voto, por un curul, al inmenso poder del Petro-Estado será ya un triunfo que abrirá un nuevo proceso político en Venezuela. Sin embargo, la diferencia será mucho mayor. ¡Todo aquel que quiera cambios profundos y urgentes debe saber que su voto cuenta! 


8) Una vez ganada por la Unidad Democrática la Asamblea Nacional, ¿El cambio será “automático”? ¿Bajarán los precios, aparecerán los alimentos y las medicinas y disminuirá la inseguridad, como por arte de magia? 

El 6D será el fin de una hegemonía corrupta y el inicio de un nuevo ciclo político y social. Se abrirán las puertas para la construcción de soluciones. La destrucción económica, política, social y moral del país ha sido muy profunda. Recuperar el país llevara tiempo. Pero será un proceso seguro, que avanzará más rápido en la medida en que los venezolanos estemos más comprometidos con la construcción de la Venezuela Unida, la Venezuela con una economía libre y productiva, capaz de financiar una sociedad inclusiva y solidaria, que funcione en el marco de una democracia transparente y con pueblo. 


9) Una vez ganada por la Unidad Democrática la Asamblea Nacional, ¿Podemos los ciudadanos “darle permiso” a los partidos políticos para que se vuelvan a dividir? 

Unirse para gobernar bien es aún más importante que unirse para hacer oposición. Si después del triunfo viene la división, de nada habrán valido las luchas y sacrificios. La Unidad no es una feria de egos o un ardid electoral. Es una necesidad estratégica del pueblo venezolano. 


10) Entonces, ante la evidente ventaja que tiene la Unidad y ante la desmoralización y desmantelamiento del oficialismo, ¿Podemos asumir que el 6D “esta blindado”? 

¡El “blindaje” somos los ciudadanos, resueltos, organizados y sobre todo unidos, porque –como dice nuestro himno nacional- “La Fuerza Es La Unión”! ¡Palante!

NARCOTRÁFICO, CENSURA, TERRORISMO Y ELECCIONES

Columna publicada en los diarios La Voz y 2001 y en www.unidadvenezuela.org el domingo 15-11-2015


Nuestro pueblo, y en especial los sectores más humildes, los más desprotegidos, saben que la violencia criminal que asesina y secuestra impunemente, y que se ensaña con particular ferocidad contra los más jóvenes, tiene su origen, su combustible y la raíz de su poder en el tenebroso negocio de la droga. 

LA VERDADERA “EMBOSCADA IMPERIAL” LA TIENDE EL NARCO… 

En efecto: La verdadera “emboscada imperial” es la que el imperio del narcotráfico le tiende a los venezolanos en cualquier callejón, en cualquier escalera, cada vez que se entran a plomo por el control del territorio, dejando un reguero de inocentes muertos, atravesados en la línea de fuego. La sola posibilidad de que algunos de los capos de esa maquinaria de muerte circulen por el mundo con pasaporte diplomático venezolano y amparados en la pertenencia a entornos familiares de exclusivos círculos de poder es algo que hoy une a todo el país en la vergüenza y el repudio. 

No estamos en presencia de “un incidente” que por primera vez ocurra en años recientes en nuestro país. En otras ocasiones se han conocido ya denuncias sobre la vinculación de personeros vinculados a la cúpula gobernante con turbios negociados. Pero en esta oportunidad, según la información suministrada por medios internacionales, dos personas ( cuya presunta pertenencia al entorno familiar de la pareja presidencial no ha sido desmentida aun) fueron detenidas en flagrancia, tras una investigación de ocho meses de duración, a lo largo de la cual se recabaron elementos probatorios en fotografía y video. Esta circunstancia es la que da pie a la imputación de estas dos personas de apellido Flores ante un Gran Jurado en el Estado de Nueva York, enfrentando cargos que pudieran implicar una condena a cadena perpetua, de acuerdo a las leyes de ese país. 

No es ésta, pues, una “novedad anecdótica”. Es la confirmación de que existe un problema profundo en nuestro país, caracterizado por la existencia de nexos entre círculos de poder político y oscuros ámbitos delincuenciales. Tampoco es éste un “hecho aislado”. Ese par de jóvenes no podrían, solos, mover casi una tonelada de drogas, utilizando para ello un barco y desplazándose en un moderno avión para hacer la negociación. El pueblo venezolano tiene derecho a saber de dónde salió la droga, adonde llegaría el dinero, que intereses y de que naturaleza proveyeron el barco y el avión. El pueblo venezolano tiene derecho a conocer la trama completa de esta red de drogas, poder y corrupción, generada en gran parte por la amplia impunidad de aquellos que abusan del poder en virtud de sus conexiones con la cúpula gobernante. 

LA CENSURA, CONDICIÓN NECESARIA PARA EL CRIMEN… 

Una situación tan terrible como esta, escandalosa de por si tanto por la gravedad del crimen como por la especial condición de las personas implicadas, tendría que ser por fuerza noticia destacada en los medios nacionales. No sólo porque la razón de ser de los medios es la difusión de las noticias, sino además porque el pueblo venezolano TIENE DERECHO A SABER “detalles” como si es verdad o no que las personas imputadas por narcotráfico ante un Gran Jurado en Nueva York portaban pasaportes diplomáticos venezolanos, si es cierto o no que tienen nexo parental con la pareja presidencial, si es cierto o no que al menos uno de ellos es defendido por abogados del mismo bufete que representa a la empresa Citgo, filial en Norteamérica de PDVSA, así como la propiedad y procedencia de la aeronave y del yate implicados en el caso. El pueblo venezolano tiene derecho a saber adonde conducen las pistas del yate, del avión, de la droga y del dinero, y –en condiciones “normales”- hacia allí estarían apuntados los esfuerzos -y los titulares- de la mayoría de los medios locales. 

Pero con contadas y honrosas excepciones, no es así. Un espeso y vergonzoso manto de silencio ha cubierto el escandalo y ha pretendido escamotearle al pueblo venezolano su derecho a saber la verdad. Esta situación de ahora permite ver con claridad como la llamada “hegemonía comunicacional” más que una estrategia de control informativo al servicio de un proyecto político es en realidad una operación de encubrimiento masivo al servicio del crimen organizado. Nuestro país ha sido saqueado, y los saqueadores necesitan actuar al amparo del silencio, de la sombra, de la opacidad informativa. Para eso compraron medios, sin que sepa ni el origen de los fondos ni la identidad de los reales compradores. Para eso monopolizaron la importación y suministro del papel periódico, para colocar a los medios impresos a merced de los saqueadores. Para eso mantienen a la mayoría de las emisoras de radio en un limbo jurídico en materia de concesiones y permisología. Para eso siguen comprando televisoras, para seguirlas vaciando de contenido y de televidentes, porque su objetivo no es “operar” esos medios, sino destruirlos, esterizarlos. 

Por eso, medio que se atreve a difundir siquiera alguna información publicada en el exterior sobre las presuntas andanzas delictuosas de los capos disfrazados de funcionarios, es objeto de agresiones judiciales, juicios que se ventilan en tribunales como los denunciados no sólo por la oposición, sino por “camaradas” como Aponte Aponte, Velásquez Alvaray y Franklin Nieves, para solo nombrar testimonios de verdugos devenidos en perseguidos. Todo esto deja claro que la censura y la autocensura no es una medida política del gobierno contra la oposición: Es una agresión salvaje de los corruptos contra todo el país. Porque todo el país es víctima de los saqueadores, de los corruptos, de los criminales, que –gracias a la impunidad que les brinda la censura- delinquen a sus anchas. 

NO HAY “TERRORISMO BUENO” Y “TERRORISMO MALO” 

Justo cuando Venezuela empieza a digerir apenas lo que esta ocurriendo en el Gran Jurado de Nueva York, estalla la noche del viernes 13 la masacre perpetrada por terroristas en Paris. Cuando redactamos esta nota, la cantidad de víctimas fatales ascendía a 153. Sumamos nuestra voz a la del mundo entero que repudia la salvajada criminal. Y reiteramos: No hay “terrorismo bueno” y “terrorismo malo”. No se puede condenar de la boca para afuera a los terroristas del mal llamado “Estado Islámico” y ser amigo de los narcoterroristas de las FARC. No se puede condenar a Isis y pretender justificar, como en alguna desgraciada oportunidad ocurrió, los crímenes de Al Qaeda. Todo aquel que asesine con pretextos ideológicos o confesionales es un enemigo de la Humanidad. Y así debe ser denunciado. #TodosSomosParis! 

VENEZUELA EN LA ENCRUCIJADA 

Todo esto ocurre en el mundo cuando Venezuela inicia la parte formal de la campaña electoral de cara a las elecciones legislativas del 6 de diciembre, elecciones que tienen un signo muy especial: Ocurren en la fase terminal de una crisis política, en el ocaso de una larga y corrupta hegemonía. Que quede claro: En el año 2006, si no ganaba la oposición, ganaba el oficialismo, como pasó; En el año 2007, sino ganaba el oficialismo, ganaba la oposición, como en efecto ocurrió. Pero en este año 2015 la situación es muy distinta: Este 6D, en el supuesto negado de que no gane la oposición, no sería el gobierno quien obtendría la victoria, porque el gobierno es un ente en proceso de desmantelamiento. Si el 6D no gana la Unidad quien ganaría sería el proceso de disolución de la sociedad, el proceso de conversión de Venezuela en un NarcoEstado, ganarían los capos y los pranes y perdería Venezuela. Ganaría el Estado Malandro que le entrega al PSUV y a los “colectivos” los operativos de venta de alimentos en los barrios, que le da granadas a los choros y pasaportes diplomáticos a los narcos. Eso es lo que ocurriría. Eso es lo que hay que evitar. 

Afortunadamente, no existe NINGUNA posibilidad de que eso ocurra. La ventaja que le lleva la Unidad Democrática a los candidatos de Maduro supera los 30 puntos porcentuales. Hasta en la base del PSUV ganan 60 a 40 los que piensan que el gobierno es culpable de la crisis. Este país ya cambió, y el 6D servirá apenas para formalizar ese cambio, para cerrar el ciclo del pasado, de la impunidad del narcotráfico, de la censura alcahueta, de la vergonzosa cercanía de algunos con organizaciones y tendencias terroristas, y abrir las puertas de un futuro de paz, prosperidad, trabajo, libertad y progreso. 

Eso es lo que Venezuela Quiere. ¡Palante! 

domingo, 8 de noviembre de 2015

EL CAMBIO ES LA PAZ


En los años 60 y 70, manifestantes de izquierda solían corear, desafiantes, “las calles son del pueblo, no de la policía”. Hoy, con un gobierno que dice ser de izquierda pero que en realidad es mafioso, las calles ni son del pueblo ni son de la policía: ¡Son del hampa! El gobierno nacional desarmó a las policías municipales y estadales y les permite sólo tener una escopeta por cada 10 funcionarios, mientras que los hampones tienen fusiles de asalto AR15, AK47 y granadas fragmentarias. Para lo único que esta bien armada la Policía Nacional “Bolivariana” es para reprimir estudiantes, trabajadores, comerciantes y empleados públicos, pero frente al hampa el rol cada vez más frecuente de los policías es el de víctimas… o el de socios. 

Esta preponderancia del hampa sobre la policía, sobre la calle, fue construida durante años de alcahuetería ante el crimen, y de militarización de la seguridad ciudadana. Todo el que sale de madrugada a trabajar no sabe en realidad que posibilidades tiene de regresar sano y salvo al hogar en la noche. Por eso el pueblo quiere cambio, porque quiere paz. Y el cambio ES la paz. 


Las colas no son solo una humillación cotidiana, no son sólo un desafío a la paciencia. Las colas son también una amenaza, un peligro para quien las hace. Llegar de madrugada a las puertas del comercio o dormir en la calle esperando que el local abra sus puertas sería en cualquier parte del mundo apenas una incomodidad. En el madurismo, con 25 mil muertos al año en manos del hampa desbocada, con 98 % de impunidad porque jueces y fiscales en vez de castigar criminales andan haciendo las sinvergüenzuras políticas denunciadas por los “camaradas” Franklin Nieves, Aponte Aponte y Velasquez Alvaray, amanecer en la calle buscando comida es poner la vida en riesgo. Por fin, cuando el sol esta a punto de salir y se supone que van a empezar a repartir los “números” de los afortunados que podrán entrar a comprar alimentos, suelen llegar violentos grupos, protegidos además por los mismos efectivos de seguridad que debieran evitar irregularidades como estas, empujando a los ciudadanos que amanecieron haciendo cola. 

Por supuesto, siempre habrá manera de evitar tales atropellos. Pero para eso hay que “comprar” el puesto, para que no correr el riesgo de que se lo arrebaten. Situaciones como estas generan reyertas, trifulcas, empujones y navajazos entre gente harta de abuso. Son ya varias las víctimas fatales que en nuestro país se han producido en tumultos por hambre. Esa es la verdadera “guerra económica” que asesina al pueblo, la de las mafias rojas del mercado negro. Por eso el pueblo quiere cambio, porque quiere paz. Y el cambio ES la paz. 


¿Ha visto usted una película de catástrofe, de guerra, de desastre natural, de esas en las que una inmensa desgracia convierte a los hospitales en zonas de desastre, con pacientes atendidos en el suelo porque no hay camas, con quirófanos en los que se va la luz, con gente sufriendo en una sala de espera abarrotada porque no pueden ser atendidas ya que los tomógrafos no funcionan, los aparatos de rayos X no tienen placas o los laboratorios no tienen reactivos, y no los pueden trasladar de urgencia a ningún otro sitio porque ambulancias tampoco hay? Para los venezolanos eso no es ficción. Ese es el panorama cotidiano de cualquier hospital, igual o peor que el de un país en guerra. Por eso el pueblo quiere cambio, porque quiere paz. Y el cambio ES la paz. 


Hay que decirlo con absoluta claridad: En nuestra Venezuela, en estos momentos terribles que vivimos, no ha ocurrido aún una explosión social por la esperanza que el pueblo tiene en que ocurra un cambio democrático el próximo 6 de diciembre, que permita al país salir adelante en medio de esta crisis espantosa. El pueblo esta harto de violencia. Por eso precisamente apuesta a una salida pacífica, electoral, democrática. 


Ese deseo de cambio pacífico del pueblo venezolano tiene un enemigo, pequeño pero poderoso: Las mafias que saquearon la mayor bonanza petrolera que Venezuela ha tenido en toda nuestra historia no se resignan a soltar el botín, porque para ellos nuestra Venezuela es apenas eso, un botín. Se saben odiados hasta por las propias bases del PSUV. Saben que son unos “coleados” en el gran escenario del Poder, pues lograron entrar en él sólo escondidos tras la figura del líder hoy difunto, y usaron la popularidad de ese líder para, a su sombra, amasar inmensas fortunas, comprar canales de TV, periódicos, empresas, haciendas, mansiones en el exterior, relojes de lujo y carteras de Chanel. 

Y ahora, cuando el pueblo esta harto del engaño y avergonzado por la corrupción, incompetencia y evidente brutalidad de esas mafias; Ahora, cuando hasta los aliados ideológicos, políticos y económicos de UNASUR marcan distancia de estas mafias y rehúsan volver a formar parte de comparsas legitimadoras; Ahora, cuando el fin se les acerca, recurren a un último chantaje: El fantasma de la violencia. “Vendrán tiempos de sangre y masacre si gana la oposición”… “No entregaré, me tiraré a las calles”… “si llegamos a perder pasaremos a otra etapa”… son algunas de las cosas (¿propaganda de guerra, incitación a la violencia, promoción de la zozobra?) irresponsablemente dichas desde el poder. 


Quien ya no tiene ofertas recurre a las amenazas sin darse cuenta que, al hacerlo, sigue perdiendo puntos porque el pueblo esta precisamente harto de las amenazas, harto de vivir bajo la sombra del miedo, harto de tener que enfrentar la violencia hasta cuando se va a comprar alimentos o a buscar medicinas. Las amenazas desde el poder no mortifican en realidad al pueblo, porque quien las emite es alguien que ya no es tomado en serio por casi nadie. 

Lo que preocupa al venezolano humilde, al trabajador, al emprendedor, al empresario no es la amenaza de violencia que desde el poder se plantea como chantaje, sino la violencia real, actual, absurda y sangrienta: La acción del hampa o de los paramilitares oficialistas mal llamados “colectivos” es violencia, claro. Pero también lo es la angustia en el hospital sin insumos, o la humillación en la cola por alimentos, o el dolor de la familia dividida por la muerte o el exilio. Todo eso es violencia. Maduro es violencia. Los candidatos de Maduro lo único que garantizan es la continuidad de la violencia, violencia hamponil, violencia política, violencia económica, violencia social. Y el pueblo no desea más violencia. Por eso el pueblo quiere cambio, porque quiere paz. Y el cambio ES la paz. 


Por eso nuestra rebeldía se expresará electoralmente el 6D. Por eso derrotaremos la violencia con el arma del hombre libre, que es el voto. Por eso defenderemos ese voto ejerciendo el derecho que la Constitución establece a la movilización popular pacífica y contundente. 

Por eso vamos a ganar: Porque el pueblo quiere paz. Y el cambio ES la paz. 

¡PALANTE!