sábado, 14 de octubre de 2017

¡15-O: SIGAMOS SIENDO LA DIFERENCIA!

 
Llegamos al día.  Veamos también como y hacia donde salimos de él.

¿CÓMO LLEGAMOS AL 15-O?

Llegamos al 15-O a punta de esfuerzo y coraje.
Llegamos al 15-O a pesar de que el régimen ilegalmente retrasó las elecciones un año.
Llegamos al 15-O a pesar de que la oposición no exigió con fuerza la realización de las elecciones regionales en 2016 cuando correspondía, porque un sector de la dirigencia impuso la línea de subordinar todo esfuerzo a la búsqueda del Referendo Revocatorio, colocando así todas las esperanzas en una sola iniciativa, con los resultados ya conocidos.
Llegamos al 15-O a pesar de la mala fe del régimen, temeroso del voto popular.

 
Llegamos al 15-O a pesar de la irresponsabilidad de un sector de la dirigencia opositora que alentó la ilusión de que “la calle” no era para exigir elecciones sino para “salir del régimen”.

Llegamos al 15-O a pesar de que el régimen “adelantó el retraso” (frase insólita, sólo posible en dictadura) cuando intempestivamente las elecciones regionales que estaban anunciadas para diciembre 2017 fueron bruscamente convocadas para octubre 2017, con la intención de realizar los comicios lo más cerca posible de la derrota de la “La Salida Parte 2”, para que el desencanto y frustración de un sector de la población los llevara a la desmovilización y la abstención. Llegamos al 15-O a pesar de que, coincidiendo con el régimen, sectores minúsculos pero bulliciosos supuestamente opositores se pusieron a hacer campaña pro abstención, pensando en forma oportunista que de esa manera “capitalizarían” la justa indignación de la gente. 

 
Llegamos al 15-O gracias a que el ciudadano tiene más compromiso democrático que buena parte de su dirigencia, y valora más el voto que algunos que han llegado a posiciones de poder ungidos por él. En definitiva, llegamos al 15-0 porque -aunque el país esta molesto con la oposición- esta furioso contra el gobierno, y pesa más esto último que lo primero, ya que derrotar al régimen es para la inmensa mayoría de los venezolanos un urgente asunto de sobrevivencia,  en tanto que trabajar para tener un liderazgo democrático de mejor calidad es una tarea permanente.

 
¿A QUÉ 15-O ESTAMOS LLEGANDO?

El 15-O es una elección en dictadura y, en consecuencia, no es una “fiesta electoral” sino un desafío al poder y un acto de verdadera resistencia democrática.
El 15-O es la “elección” más sucia de todas las que hasta ahora a organizado el deteriorado Poder Electoral (esto se puede afirmar porque el 30-J no fue ni siquiera una elección sucia, sino una “fiesta privada” del oficialismo).
El 15-O es una elección en que hasta el tarjetón electoral es un factor tóxico, que genera confusión y que induce al voto nulo, al haber incumplido el CNE con el artículo 163 de la Ley Electoral que permite realizar sustituciones de candidatos hasta 10 días antes de las elecciones.
El 15-O es una elección en la que, gracias a las trampas del poder y sus agentes electorales, a pocas horas de los comicios casi un millón de votantes no saben a ciencia cierta donde podrán emitir su voto, pues cientos de centros de votación fueron “reubicados” a última hora.
El 15-O es la ocasión en que las trampas del poder demostrarán ser un dique roto, patético, desvencijado y rebasado por la gigantesca marejada de descontento popular.

 
¿Y DESPUÉS DEL 15-O QUÉ?

Escenario indeseable:

Tras una amplia victoria opositora, “liderazgos” y partidos creen que “el mandado esta hecho”, que “el gobierno esta caído”, y se dedican entonces a competir entre ellos para ver quien es el que termina por usufructuar el capital político generado por la victoria electoral del 15-O; Arrancan campañas electorales prematuras de precandidatos opositores que se insultan y descalifican entre si, desarrollan esas campañas y candidatos un discurso radical para  seducir al electorado opositor, lo que distancia a la oposición de la crisis económica y social que sufre la mayoría del país; El hambre, la inflación desbocada y el colapso general de los servicios detonan una convulsión social que se lleva por el medio al régimen… y también a la oposición.

 
Escenario deseable:

Se aprovecha el capital político y la inercia positiva de la victoria electoral del 15-O para re-institucionalizar la MUD, dotándola de una dirección colectiva y de una vocería única; Se utiliza la victoria para construir consenso en torno a una única hoja de ruta para iniciar en 2018 la transición a la democracia, hoja de ruta que comprenda los acuerdos políticos necesarios para garantizar que haya elecciones presidenciales competitivas en 2018;  Se usa la victoria del 15-O para obligar al régimen a concertar con la oposición y los actores económicos y sociales una Agenda del Estado y la Sociedad para atender y enfrentar la crisis humanitaria, en particular la urgencia alimentaria y el acceso a las medicinas.
 


La diferencia entre el escenario deseable y el indeseable (y las múltiples variantes posibles de cada uno de estos) la hará la presión de la ciudadanía:

Llegamos al 15-O porque el sentido común, la intuición popular y la cultura republicana de la ciudadanía supo derrotar la pretensión totalitaria del régimen, la incoherencia de un sector de la dirigencia opositora y el oportunismo abstencionista de los supuestos radicales.

Saldremos bien del 15-0, evitando que ésta (como la del 6-D) sea una victoria despilfarrada, si logramos que esa presión ciudadana siga enfrentando al régimen moribundo y continúe exigiendo al liderazgo democrático ofrecer al país la mejor de si mismos: Un liderazgo que sea capaz de diferir la gratificación y de anteponer el éxito de la transición democrática a las ambiciones de caudillos o grupos. 

¡Palante!


1 comentario:

  1. A pesar de los muchos pesares, llegamos al 15 de octubre. Como siempre, tu análisis cabalga entre lo duro que es lo que estamos viviendo y el optimismo impenitente de quien sabe que tiene la razón. También soy optimista impenitente. Apuesto por el escenario deseable porque hasta a los más obtusos les tiene que interesar vivir mejor y que ese "mejor" sea sustentable. Ya voté, con fe pero sobre todo voté porque mi mamá fue de la generación que pagó hasta con cárcel y exilio ese derecho y no soy yo quien va a conculcarlo. Pa'lante!

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