sábado, 15 de noviembre de 2014
EL ESCUDO DE TODOS: LA POLÍTICA SOCIAL EN LA VENEZUELA TRICOLOR
En 1988 llegó al poder un grupo de venezolanos que, no tenemos porque dudarlo, querían lo que ellos creían era lo mejor para nuestro país. El proyecto que tenían se llamaba “El Gran Viraje”.
Tal viraje era esencialmente económico. Pretendía romper con el rentismo petrolero, promoviendo la capacidad exportadora del aparato productivo nacional. Para quienes asumían la conducción de ese proceso, la viabilidad social y política de ese proyecto descansaba en el “carisma” y liderazgo de la persona que ocupaba la Presidencia de la República. El tema de los costos sociales del programa de ajuste era visto desde la óptica de lo “compensatorio”, esto es, aligerar un poco el impacto de los efectos inmediatos del ajuste sobre los pobres y la clase media baja. De acuerdo a la “lógica” manejada entonces, la resolución de los problemas sociales de fondo (inequidad, falta de acceso a las oportunidades, desigual posibilidad de aprovechamiento de las mismas…) sólo tendría respuesta verdadera en el largo plazo. “La mejor política social es tener una buena política económica”, fue la expresión utilizada entonces para colocar lo económico por encima de lo social. El “largo plazo” de este proyecto nunca existió. Es la costosa historia conocida...
En 1998 llegó al poder otro grupo de venezolanos que, tampoco lo dudamos, igualmente querían para el país lo que ellos creían que sería lo mejor. No llegaron al poder con un proyecto claro, pero si con consignas de gran capacidad movilizadora. Al principio dijeron que no eran comunistas, que en Cuba había una dictadura y que el control de cambios era indeseable. Su principal consigna fue la “Constituyente”, que implicaba la realización de un conjunto de cambios fundamentales en lo político-institucional.
Tras esos cambios se perfiló, entonces si, una suerte de proyecto político que llamaron “revolución”. Este proyecto profundizó el rentismo petrolero, pues para enfrentar la influencia política y cultural del sector empresarial optó por destruir el aparato productivo tanto en el sector agro-industrial como en el sector industrial manufacturero, lo que hizo al país extremadamente dependiente de las importaciones, y en materia social generó los siguientes efectos: los sectores pobres siguieron siendo pobres, amplios sectores de clase media se convirtieron en empobrecidos y la burguesía productiva nacionalista se vio sustituida por una boliburguesía parasitaria y verdaderamente apátrida. Nuevamente la viabilidad social y política de ese proyecto descansó sobre el “carisma” y liderazgo de la persona que ocupaba la Presidencia de la República. El tema de los costos sociales de esas prácticas es manejado desde una perspectiva clientelar y de control político, usando la política social del Estado para premiar lealtad o castigar autonomía.
De acuerdo a la “lógica” manejada ahora, la resolución de los problemas sociales de fondo (inequidad, falta de acceso a las oportunidades, desigual posibilidad de aprovechamiento de las mismas…) sencillamente no está planteado como objetivo del Estado, porque “no los vamos a sacar de la pobreza para que se conviertan en escuálidos”. “Con hambre y sin empleo con Chávez me resteo”, fue la expresión en algunos momentos utilizada para colocar lo político por encima de lo social. Ese proyecto si tuvo largo plazo, desastroso. Es la historia que hoy padecemos.
En la Venezuela Tricolor que habrá de suceder a este desastre rojo no habrá fundamentalismos político-ideológicos ni dogmas técnico-económicos que se erijan en camisas de fuerza: “Lo económico” y “lo político” serán los dos brazos necesarios para operar de manera concurrente y armoniosa sobre lo que debe ser el centro de la acción del Estado, que es LO SOCIAL.
Y “atender lo social” tras 15 años de destrucción sistemática de la infraestructura pública para operar en educación, salud y seguridad ciudadana; tras 15 años de deterioro del empleo público, privado y hasta del emprendimiento; tras 15 años de promoción expresa de los antivalores de la violencia y la muerte, y de también expresa agresión a los valores de la cultura del trabajo, será una tarea al mismo tiempo urgente e importante: Urgente, porque sin el abordaje exitoso de corto plazo no habrá la gobernabilidad necesaria para acometer los cambios de fondo; Importante, porque de lo que se trata es precisamente no de seguir “corriendo la arruga” sino de dar respuesta cierta a los problemas sustantivos: “inequidad, falta de acceso a las oportunidades, desigual posibilidad de aprovechamiento de las mismas…”.
En el ámbito de lo urgente se verificará un cambio sustancial en la lógica de los programas sociales: La política social del Estado Venezolano dejará de ser el instrumento de dominio y manipulación de unos, o el gran negocio de otros, sino que será el ESCUDO de todos. La política social del Estado será el Escudo que protegerá a los más débiles entre los débiles, a los más frágiles entre los frágiles, a los más pobres entre los pobres, de los nefastos efectos de 31 años de crisis y de los últimos 15 años de saqueo masivo. Y será también el Escudo que protegerá a TODA la sociedad de las indeseables consecuencias que en materia de lesiones gravísimas a la convivencia social tiene que más de un tercio de la población este hoy sumido entre la pobreza crítica y la pobreza extrema.
Este Escudo contra la pobreza y contra la desesperación no promoverá adicción, conformismo ni dependencia del ciudadano frente al Estado. Por el contrario, junto al auxilio socioeconómico para sacar a una familia de la precariedad urgente, estará también el apoyo socioeducativo para liberarla de la precariedad permanente. En vez de utilizar, como hoy, la política social para dotar al Estado de rehenes socioeconómicos, las herramientas, programas y proyectos de la política social estarán orientados a promover a un pueblo autónomo, independiente, dueño de su vida y capaz de gerenciar su futuro, en fin, un pueblo que sea capaz de ejercer el “poder popular” más allá de la ficción burocrática, un pueblo al que llamarlo “El Soberano” no sea una ironía.
Esto va mucho más allá, por cierto, de aquella simpleza de que “no hay que darle el pescado, sino enseñarlo a pescar”. Como alguna vez nos dijera en entrevista Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar, “en este país hay muchísimas necesidades de muy diverso tipo, y todas exigen respuestas diferentes y urgentes: A algunos hay que darles el pescado, a otros hay que enseñarles a pescar y a otros incluso hay que comprarles los peces que pescan, mientras desarrollan sus propios mecanismos de mercadeo y comercialización. Pero a todos hay que apoyarlos. El de la pobreza extrema no es un problema de dogmas académicos, sino de urgentes necesidades humanas”. Que esto haya sido afirmado no por algún sociólogo centroizquierdista, sino por el empresario privado más exitoso del país, revela la importancia de abordar el tema de la pobreza extrema no desde los también angulosos extremos de los dogmas ideológicos, sino desde la proactiva perspectiva del compromiso social y la vocación democrática.
Estos deberán ser algunos de los rasgos distintivos de la Política Social del Estado en la Venezuela que viene, la Venezuela Tricolor: Un Escudo de todos, una mano solidaria para alcanzar la sobrevivencia de quien se encuentre en situación desesperada, otra mano solidaria para -resuelta la emergencia- ayudar ese hermano nuestro, a esa familia humilde, a continuar de manera cada vez más autónoma construyendo su vida, ejerciendo ciudadanía, para que esté e sus propias manos el ya jamás volver a ser pobre.
¡Palante!
domingo, 9 de noviembre de 2014
DEL DESASTRE ROJO A LA VENEZUELA TRICOLOR: EL PROYECTO
El oficialismo no tiene ideas para salir de la crisis. En realidad nunca tuvieron ideas para gobernar a este país, si por "gobernar" entendemos la búsqueda del bien común, y por eso precisamente fue que nuestro país cayó en la crisis atroz en que actualmente se encuentra, con escasez de medicinas, alimentos y paciencia, con abundancia de violencia, corrupción e impunidad, pese a que el régimen dispuso en los últimos 15 años de la más alta cantidad de dinero, popularidad y control institucional que gobierno alguno haya disfrutado en los últimos 200 años.
Tuvieron, si, consignas. Tuvieron la habilidad para conectar esas consignas con profundos pozos de resentimiento social que encontraron en el alma nacional. Tuvieron la falta de escrúpulos necesaria para utilizar ese resentimiento como sustituto de su inexistente plan político, para así llegar al poder por la vía electoral cabalgando sobre el rojo caballo del odio. Y llegaron al poder de esa manera, con esa orfandad doctrinaria, recitando necedades como las de "El Oráculo del Guerrero" y reverenciando las obviedades fascistoides de Norberto Ceresole. Así fue como cayeron en manos de los Castro, cuyo único "proyecto" es la sobrevivencia de su casi sexagenaria tiranía. En vez de una propuesta para construir la Venezuela del Siglo XXI el oficialismo sólo atinó a encarnar en nuestro tiempo la pulsión militarista del Siglo XIX, de manejar a Venezuela como un botín de guerra, como una hacienda particular, como un potrero, salpicada con nostalgias ajenas que tomaron prestadas de la iconografía castro-guevarista que causó lamentable furor en la sexta década del Siglo XX. Pero, en materia de ideas, poco más.
En cambio, el pueblo demócrata si ha ideado, diseñado y presentado al país varios conjuntos de ideas articuladas, útiles para definir cómo será un país regido por los principios y valores que congregan a quienes luchamos por un cambio. En los Programas de Gobierno presentados por Henrique Salas en 1998, por Manuel Rosales en 2006, por Henrique Capriles en 2012 y 2013, así como en numerosos documentos y declaraciones emitidos por la Mesa de la Unidad Democrática, es posible constatar no sólo la existencia de un proyecto de país alternativo al actual Desastre Rojo, sino además es posible advertir como ese proyecto ha ido madurando, creciendo, enhebrándose, tejiéndose y retejiéndose, para expresar cada vez con mayor nitidez y eficacia los anhelos de esta Venezuela que conoció la democracia política en los 40 años de la República Civil y que ahora se apresta a construir una nueva experiencia democrática, en la que los mecanismos de la política, los resortes de la economía y las instituciones de lo social estén siempre llenas de pueblo, de gente, de ciudadanía en permanente ejercicio de soberanía, pues esa y no otra es la única garantía eficiente contra los desvaríos de la demagogia y el autoritarismo.
Lo agudo y grave de la crisis actual nos obliga sin embargo a que ese progresivo proceso de optimización del proyecto de cambio democrático cristalice hoy no en un "programa de gobierno", no en un "recetario" exhaustivo, sino en una oferta política clara, en un conjunto de pinceladas que dibujen con eficacia, ante la inteligencia y el corazón de los venezolanos, como será la Venezuela Tricolor que sustituirá al actual Desastre Rojo. Como contribución a esa elaboración colectiva, en la que trabajan centenares de equipos técnicos y profesionales de los partidos que integran la Mesa de Unidad Democrática y calificados grupos de trabajo independientes cercanos a la Alianza, adelantamos los siguientes criterios:
1) LA VENEZUELA TRICOLOR SERÁ LA DEL PUEBLO PROPIETARIO
Cada quién será dueño de lo suyo, de lo que haya logrado y construido con su trabajo honesto, con su dedicación y esfuerzo, con su compromiso y dedicación. Quien viva en una humilde casa en un barrio será dueño de la tierra en que la misma este levantada. Quien resida en una vivienda construida por el Estado será propietario y no "adjudicatario" de la misma. Quien trabaje en un puesto en un mercado será dueño de su negocio, y no "concesionario" del gobierno. Si esos y otros emprendimientos prosperan y llegan a convertirse en grandes empresas seguirán teniendo las mismas garantías, pues el derecho a la libre empresa es, como la libertad de trabajo, un derecho humano fundamental y una garantía constitucional.
2) LA VENEZUELA TRICOLOR SERÁ LA DEL PUEBLO SOLIDARIO
Nadie podrá discriminar a nadie, por no tener dinero o por tenerlo, por el color de su piel o por el nombre de su dios, por ser oficialista o por ser opositor. La pertenencia a la burocracia oficial tampoco será pretexto para la discriminación socioeconómica. Se acabará para siempre el Desastre Rojo en que los ciudadanos andan por las calles con dificultades extremas para encontrar medicinas, alimentos y hasta sin desodorante, mientras que los jerarcas van a hospitales del exterior en aviones de PDVSA con sus esposas, suegras y niñeras. En la Venezuela Tricolor "inclusión" y "solidaridad" dejaran de ser consignas cínicas y pasarán a ser realidades cotidianas.
3) LA VENEZUELA TRICOLOR SERÁ LA DEL PUEBLO PRÓSPERO Y EL ESTADO AUSTERO
Todos podrán llegar a ser lo que quieran ser. Progresivas medidas sociales, económicas y hasta constitucionales promoverán que el dinero del petróleo no siga siendo malbaratado en gasto corriente, en negocios de unos pocos o en la inútil promoción de la quincalla política de una cúpula, sino que será usado íntegramente para que todos tengamos un servicio de salud excelente, una educación de alta calidad (orientada a formar ciudadanos creativos, productivos y críticos, no a adoctrinar "cuadros" dóciles a un credo político), una vivienda propia y confortable y pensiones de monto suficiente para una vejez tranquila y segura. El Estado vivirá de su legítima y razonable participación en la riqueza generada por los ciudadanos, y los ciudadanos viviremos del ingreso estable que proporcionarán empleos de calidad creados por empresas privadas que producirán riqueza y bienestar en áreas como el turismo, agroindustria, industria, comercio y servicios, ciencia y tecnología. En la Venezuela Tricolor solidaria e inclusiva nadie podrá ser pobre, pero una economía abierta y productiva brindara oportunidades para que todo el que quiera ser rico pueda serlo, tanto como su inteligencia y su trabajo se lo permitan.
4) LA VENEZUELA TRICOLOR SERÁ LA DEL PUEBLO SEGURO
Los únicos que se sentirán inseguros serán los delincuentes, los violentos, los criminales. Policías profesionales y competentes los atraparán; fiscales eficientes e independientes los acusarán; tribunales autónomos los juzgarán, y un sistema penitenciario decente administrará castigo y oportunidades de rehabilitación. En la Venezuela Tricolor las personas tendrán seguridad ciudadana para vivir y disfrutar, y las empresas (nacionales y extranjeras) tendrán seguridad jurídica para trabajar y producir.
5) LA VENEZUELA TRICOLOR SERÁ LA DEL PUEBLO UNIDO EN SU DIVERSIDAD
Los venezolanos dejaremos de estar enfrentados en "bandos" y volveremos a ser un NOSOTROS, diverso pero armonioso: Al contar con seguridad social eficiente que aleje el peligro de la pobreza, con la seguridad económica que acerque el objetivo de la prosperidad, y con una seguridad pública respetuosa del ciudadano y firme frente al delincuente, volveremos a vivir en vez de sobrevivir, volveremos a disfrutar nuestras ciudades en vez de padecerlas, volveremos a tener nuestras familias unidas en vez de tenerlas separadas por la muerte o el exilio. No se acabarán las diferencias, obviamente. Pero cada quién podrá expresar sus opiniones y preferencias sin riesgo de ser perseguido, preso, torturado, asesinado o expuesto al escarnio público sólo por pensar distinto a quien circunstancialmente ejerza el poder.
Y todo esto estará garantizado no por la voluntad displicente de un caudillo, sino por una democracia participativa de verdad, por unas instituciones eficientes y con pueblo, por unas fuerzas armadas al servicio de la Nación y no de un partido o una ideología, por un Estado al servicio de la ciudadanía y por una ciudadanía educada, organizada y movilizada, todo ello en el marco del pacto de convivencia que es la Constitución Nacional.
Construir una Venezuela Tricolor como la aquí descrita es plenamente posible. Los venezolanos tenemos perfecto derecho a vivir en un país del Primer Mundo. Y la ruta hacia ese objetivo no es Maiquetía, sino LA UNIDAD: Unidad de sueño y compromiso, unidad de preocupación y ocupación, unidad de reflexión y lucha, UNIDAD DE VOTO Y CALLE. Y, por encima de todo, unidad de quienes siempre hemos adversado al Proyecto Totalitario con los compatriotas hermanos nuestros que en los últimos dos años han descubierto que ese proyecto es una oferta engañosa, una estafa. Venzamos a los estafadores, construyamos la viabilidad para este sueño plural, avancemos desde los escombros del Desastre Rojo hacia la libertad, la igualdad y el progreso de la Venezuela Tricolor. Y hagámoslo JUNTOS porque, como dice nuestro entrañable Gloria al Bravo Pueblo, "¡La Fuerza Es La Unión!"
¡PALANTE!
domingo, 2 de noviembre de 2014
PASO A PASO: ASI ES COMO OPOSITORES, CHAVISTAS E INDEPENDIENTES VENCERÁN A LA PELIGROSA BANDA “LOS ENCHUFADOS”…
Pero desde la ventanilla del automóvil del ciudadano común la ciudad si existe, y agrede: el tráfico se congestiona aunque no sea “hora pico”, el semáforo no sirve, los cruces ilegales de otros conductores y las agresivas acrobacias de los motorizados enmarcan el toc toc de los cachazos que sobre el vidrio anuncian el atraco...
Y desde la ventanilla del microbús en que se mueve el ciudadano de a pie el caos no es menor, pero es distinto: Su altura permite ver no sólo al sujeto que asalta al transeúnte, sino también al individuo que desde atrás “le canta la zona” y hasta se puede observar, un poco más allá, a los policías que -de espaldas- fingen “chatear” en sus teléfonos celulares, cumpliendo con ello el acuerdo de “blanqueo” que consiste en dejar desprotegida un área determinada por un tiempo acordado, a cambio de una cantidad fija o de un porcentaje del botín…
EL ENCHUFADO VIVE DE LA CRISIS, EL CIUDADANO MUERE POR ELLA…
Lo mismo pasa con la crisis. Es la misma, pero se aprecia de muy distinta manera de acuerdo al punto de mira. Para el enchufado la crisis es un titular de prensa (de la poca prensa independiente que queda, claro), es unos puntos menos en una encuesta o unos puntos más en la evaluación del riesgo-país; Para el ciudadano de nuestra agredida clase media, la crisis se expresa en la amenaza permanente del secuestro (express o del otro), en el dolor de la familia dividida por la emigración forzada por la inseguridad, por la situación económica o la persecución política, en el deterioro de la calidad de vida; Para el ciudadano habitante de los sectores populares la crisis ya no plantea el deterioro de la calidad de vida sino el inminente peligro de perder la vida misma bajo la lluvia de balas del hampa impune, o por no encontrar las medicinas necesarias a tiempo, mientras se desgasta cotidianamente en la dura lucha que significa llevar comida a la mesa de manera honrada, gracias a un gobierno que hace quince años empezó peleando contra los hacendados, luego peleó contra los industriales, luego contra los comerciantes formales y hoy terminó peleando contra los buhoneros, pero que nunca, nunca, ha peleado contra el hampa...
DE ESTA CRISIS NO SE SALE SÓLO CON VOTOS, PERO SIN VOTOS TAMPOCO…
Para el enchufado la crisis es una oportunidad de negocios, es una garantía de impunidad, es la perpetuación de su poder. Por eso jamás la resolverá. Al contrario, trabaja para perpetuarla y agravarla. Pero para el ciudadano (sea de clase media o de los sectores populares, sea chavista, opositor o independiente), la crisis es una tragedia que se traduce en que una banda nos ha expropiado el país. Los chavistas del pueblo ya van sabiendo que para los enchufados “la patria” es un botín y la “revolución” es un negocio; Para los independientes ya es evidente que el “no meterse en política” no ha impedido que la política se meta con ellos; Para los opositores ya está claro que un régimen totalitario como este no sale sólo con votos, PERO SIN VOTOS TAMPOCO, por lo que se hace necesario combinar la lucha social y política del día a día, por mejores condiciones de vida y por el derecho a que esa vida sea en libertad y democracia, con una actuación clara y TOTALMENTE UNITARIA en materia electoral, para que las victorias parciales que venimos acumulando desde hace ya siete años se conviertan en la victoria completa que permita iniciar entre todos la construcción de una Venezuela del Primer Mundo, con alta calidad de vida para todos, en la que todos seamos clase media, en la que todos tengamos trabajo de calidad, productivo y bien remunerado, en la que el Estado esté al servicio de la gente y no al revés, como ahora.
LA POLARIZACIÓN MURIÓ, ES TIEMPO DE CONVENCER
Vivir en una Venezuela así no debe ser “un deseo” sino UN PROPÓSITO, una meta por la que estamos dispuestos a luchar y trabajar. Para lograr esa meta es preciso alcanzar primero una serie de objetivos: debemos consolidar la unidad de los partidos políticos democráticos, y de estos con la ciudadanía opositora no partidista; debemos construir la unidad entre los venezolanos que siempre nos hemos opuesto al proyecto totalitario, y aquellos que en los últimos 15 meses han venido descubriendo que ese proyecto es una estafa. Y para alcanzar esos objetivos es preciso CONVENCER. La antigua polarización murió. Ya no existe un país dividido en dos bloques 55 a 45, 51 a 49, 52 a 48. Hoy en Venezuela lo que hay es una cúpula gobernante con 80 % de rechazo, y una oposición que (para convertirse en alternativa de poder) debe salir al encuentro de ese rechazo y transformar esa indignación popular en energía de cambio.
SI QUIERES RESULTADOS DISTINTOS, CAMBIA TU FORMA DE ACTUAR…
Y para eso es necesario reinventar nuestra manera de proceder. Para ir al encuentro del descontento hoy no es útil ni aquella versión de “calle” que se expresaba en grandes concentraciones de los ya convencidos, ni aquella otra “calle” llena de escombros y gas lacrimógeno, que facilita al gobierno hacer uso y abuso de la violencia. Esta es la hora del casa por casa, del cara a cara, del puerta a puerta, de las reuniones dentro del rancho o del apartamento, en la acera, la esquina, la cancha o frente a la bodega, explicando y escuchando, enseñando y aprendiendo, y sobre todo dejando siempre un saldo organizativo, dejando siempre funcionando un espacio desde el que todos (militantes, independientes y chavistas descontentos) puedan HACER POLÍTICA allí mismo. Y “hacer política” es eso: luchar por mejorar sus condiciones de vida en su comunidad, teniendo siempre en perspectiva la necesidad del cambio democrático en toda Venezuela.
“DE QUE CALLADA MANERA SE ME ACERCA USTED SONRIENDO…”
Y si usted, como millones de venezolanos, ya está haciendo esto pero ve que “la cosa está como callada”, siente que “no se está haciendo nada” y que eso que usted está haciendo “no se sabe o no se conoce”, ¡NO SE ANGUSTIE! Recuerde que cuando usted mismo dice que “enfrentamos un proyecto totalitario” está diciendo una verdad y que la “hegemonía comunicacional”, ese perverso sistema de desinformación, en efecto existe. HOY LO IMPORTANTE NO ES QUE ESTAS ACTIVIDADES “SE SEPAN”, SINO QUE SE HAGAN Y SE MULTIPLIQUEN, hasta lograr que su número, efecto e impacto sean inocultables y le lleguen a la gente no a través de la aérea dispersión mediática, sino a través del muy concreto contacto persona a persona, ese contacto que construye solidaridades y derrumba tiranías.
Más de una vez usted ha escuchado decir “no se pueden lograr resultados distintos haciendo las cosas de una misma manera”.
Pues bien: ¡Este es el nuevo camino! ¡En la calle con el pueblo!
¡Palante!
Ante el peligro fascista y la amenaza maoísta... ¡LA FUERZA ES LA UNIÓN!
Publicado en @ElDiarioLaVoz y en www.LaPatilla.com el domingo 26/10/2014
La mayoría de los titulares de prensa del sábado 25 de octubre de 2014 recogen la destitución del Mayor General Miguel Rodríguez Torres del Ministerio de Relaciones Interiores como una consecuencia directa de su enfrentamiento con los grupos paramilitares y parapoliciales pro-oficialistas mal llamados “colectivos”, que se hizo dramáticamente evidente el pasado martes 7 de octubre, cuando integrantes de esos grupos armados y efectivos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas sostuvieron un enfrentamiento. Como se sabe, el saldo del mismo fue de 5 víctimas fatales, integrantes de los llamados “colectivos”. Sus compañeros y familiares afirman que fueron ejecutados. El Ministerio Público abrió averiguaciones y como resultado de las mismas varios efectivos del CICPC están detenidos y son investigados. Nadie sin embargo ha ordenado investigación alguna sobre el hecho de que existan grupos irregulares con el poder de fuego suficiente como para sostener un enfrentamiento de nueve horas de duración con la fuerza pública en plena capital de la Republica...
LA CRISIS REAL DETRÁS DE LA ANECDOTA
El conflicto con los mal llamados “colectivos” es la causa aparente, pero no la causa eficiente de la destitución de Rodríguez Torres. Ésta en realidad es consecuencia y expresión de las pugnas entre las diversas facciones de un proyecto político que alguna vez pretendió ser hegemónico y que ahora, ante la evidente pérdida de popularidad y patética falta de liderazgo, se esfuerza para mantener el control de las instituciones a pesar de estar perdiendo aceleradamente el favor popular. Esta crisis de gobierno ocurre en el contexto de una aguda conflictividad social (tan aguda que es protagonizada en buena parte por sectores de la antigua base social oficialista), que a su vez es consecuencia del caos económico generado por la desastrosa gestión de un gobierno que desaprovechó la bonanza petrolera más alta y más larga que haya tenido jamás nuestro país, al final de la cual lo que nos encontramos no es a Venezuela convertida en la Dubai caribeña o en la Noruega latinoamericana, sino en un país sin medicinas en las farmacias ni alimentos en los abastos. Y, para colmo, con el precio internacional del petróleo (que hace pocas semanas bordeaba los 100 dólares el barril) cayendo ahora tan aceleradamente como la credibilidad del gobierno. Cuando escribimos esta nota, la canasta de los crudos venezolanos tiene un precio promedio de 75 dólares, con tendencia a seguir bajando. Ese es el tamaño real de la crisis.
EL PELIGRO FASCISTA
Ante una crisis tan grave como ésta es inevitable recordar lo que ha ocurrido en otros países que se han encontrado en dramas similares. En la Italia en que surgió Mussolini y en la Alemania en que emergió Hitler es posible advertir los mismos ingredientes de la receta del desastre: Caos económico, conflictividad social y colapso político. En tales circunstancias surgieron en esos países liderazgos populistas-militaristas que, con el pretexto de “salvar la nación”, implantaron regímenes que fueron mucho más allá de simples “dictaduras”. En efecto, los regímenes implantados por Mussolini y Hitler, así como el de Stalin en Rusia, no se contentaron con controlar política y economía: Procuraron además colonizar los corazones y las mentes de adultos y niños, para asegurar así su continuidad. Así fue como nació el TOTALITARISMO: En medio del caos económico, la conflictividad social y el colapso político, siempre con el uso de la violencia ilegal para desmovilizar al pueblo (los “fasci di combatimento” en Italia, los “camisas pardas” en Alemania, tan lamentablemente similares en su accionar a los grupos paramilitares y parapoliciales mal llamados “colectivos” en nuestro país…). Hablar de “peligro fascista” en Venezuela no es, pues, retórica. Es una realidad que está ahí, en nuestra lamentable tradición histórica caudillista.
LA AMENAZA MAOÍSTA
Pero no es esa la única sombra que la declinante hegemonía del populismo militarista proyecta sobre la convivencia en Venezuela. También tenemos lo que podríamos llamar “la amenaza maoísta”, el empeño de sustituir lo que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela define como nuestro “Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia” por un “Estado Comunal” en que la vida económica y social estaría determinada desde la cúspide de un poder vertical y la democracia política moriría para ser sustituida por amaestradas elecciones de segundo grado, hechas a mano alzada en “asambleas” controladas económica y policialmente por el poder. El Estado Comunal no es una “etiqueta” para amenazar al pueblo opositor, ni una consigna para halagar a los radicales del oficialismo: Es lamentablemente una realidad en progreso, que cuenta con recursos aprobados, instancias funcionando y un entramado legal tan inconstitucional como ya vigente. Es la otra carta a ser jugada por la Nomenklatura para mantenerse en el poder aun a pesar de haber perdido ya el apoyo popular.
SI ES POSIBLE SALVAR A VENEZUELA AL FILO DE LA CRISIS
Entre los émulos de Hitler y Mussolini, por un lado, y los de Mao y Pol Pot, por el otro, la sociedad venezolana tiene recursos y capacidades para salir con bien de esta situación. Pero la activación de esos recursos y capacidades pasa porque la sociedad democrática venezolana (es decir, el país que siempre se enfrentó al proyecto autoritario y los sectores que ahora están descubriendo que ese proyecto degeneró en estafa) asuma con sentido de urgencia la necesidad de construir la solución política, constitucional, pacífica y democrática a esto que no es una “situación” sino una crisis, la más profunda y grave que nuestro país haya enfrentado desde la batalla de Ciudad Bolívar en 1902. Para ello es necesario que los partidos de la Alternativa Democrática se doten de un objetivo y una estrategia común, y remen juntos en una misma dirección.
En eso ya se está avanzando. Pero también es imprescindible y urgente la activación del pueblo, de toda la sociedad civil, a través de la definición de una agenda común de lucha para las redes de luchadores sociales (comunitarios, sindicales, gremiales, estudiantiles, ambientalistas, etc.), una agenda que vaya más allá de la polarización y que sea capaz de vencer la pasividad y superar la violencia. Una agenda autónoma, que permita a los ciudadanos ser algo más que espectadores y víctimas del deterioro. Una agenda que no sea “anti-política” pero que si sea transpartidista, es decir, que no pretenda que los ciudadanos ignoren a los partidos en su papel de actores del proceso político, pero que no permita que los partidos sustituyan a los ciudadanos en su central condición de depositarios de la soberanía. Una agenda que construya organización popular en la base de la pirámide. Una agenda que, en esta hora de crisis, promueva el encuentro del liderazgo social y comunitario con el liderazgo político partidista.
Porque, como dice nuestro Himno Nacional, “¡LA FUERZA ES LA UNIÓN!”
¡ESTA ES "LA CALLE" QUE NOS INTERESA! (Rayando la cancha, redefiniendo objetivo, estrategia y líneas de acción...)
Publicado en @ElDiarioLaVoz y en www.LaPatilla.com el domingo 19/10/2014
El 26 de Agosto (es decir, después de la renuncia de Ramón Guillermo Aveledo de la Secretaria Ejecutiva de la Mesa de la Unidad Democrática, y antes de la designación de Jesús Torrealba en esa misma responsabilidad) los partidos que integran la alianza opositora aprobaron POR UNANIMIDAD un documento que define el objetivo de la alianza y la estrategia para alcanzarla. De acuerdo a este documento, el objetivo de la MUD es lograr en Venezuela “un cambio político urgente, no sólo de gobierno sino de modelo”. La palabra “urgente” en esta definición no fue incluida para complacer impaciencias o voluntarismos, sino para establecer sintonía con el sentido de urgencia de la ciudadanía para la que la prolongación de la crisis implica poner en riesgo su puesto de trabajo, su salud y hasta su vida.
La estrategia de la MUD (también aprobada POR UNANIMIDAD) para alcanzar ese objetivo es definida como “democrática, constitucional, electoral y pacífica”, y se concreta en la unión de pueblo con pueblo para construir una nueva mayoría, muy amplia, producto de la sumatoria del pueblo que siempre ha estado en contra del proyecto autoritario con los crecientes sectores del chavismo descontento.
Para el logro de ese objetivo, para la ejecución de esa estrategia, la alianza democrática enfrenta el reto de reinventarse. No es lo mismo hablarle al que piensa igual que uno que hablarle al que hasta hace muy poco pensaba distinto, y que todavía por cierto no coincide con nosotros, aunque si está en abierto desacuerdo con el gobierno. Redefinir el discurso opositor es, entonces, esencial. Para poner un ejemplo claro, el ciudadano opositor que ante la protesta de unos ciudadanos humildes, simpatizantes oficialistas, en vez de solidarizarse con ellos les suelte la conocida frase: “Quien los manda, sigan votando rojo…”, no está en la estrategia de la Unidad. La estrategia unitaria busca sumar al chavista descontento. Y eso no se logra mostrando indiferencia (y menos aún, hostilidad) a quien deberíamos atraer e incorporar.
Pero no es el área del discurso, del mensaje, la única que debe ser reinventada por la militancia y la ciudadanía opositora: Además debemos modificar urgentemente los mecanismos para hacer que ese mensaje llegue adonde nos interesa que llegue. En efecto, descartada la “política mediática” como forma de ejercicio político, no sólo porque se haya cobrado conciencia de que eso es una perversión, sino porque sencillamente no hay medios para ese tipo de práctica debido a la hegemonía comunicacional oficialista y la autocensura, el único mecanismo que queda para la transmisión del mensaje es la MOVILIZACIÓN. Y movilización implica “calle”. Hay que definir entonces QUE TIPO DE CALLE NOS INTERESA, para avanzar en la implementación de nuestra estrategia en procura del objetivo aprobado.
Como esa estrategia consiste en ir al encuentro del descontento social, de poco nos sirve por los momentos esa versión de “la calle” que se expresa en las grandes concentraciones opositoras, que terminan siendo grandes “reuniones familiares”, concentraciones de los ya convencidos. Tampoco nos sirve la otra versión de la calle, la calle violenta, esa que el gobierno aprovecha para hacer uso y abuso de la violencia legal e ilegal. Esa calle no nos sirve porque en esa versión de la calle no hay pueblo. En la calle violenta lo que hay es vanguardias, policías, guardias nacionales, infiltrados y paramilitares oficialistas mal llamados “colectivos”, y esos actores no nos interesan. A nosotros nos interesa la calle con pueblo, y sobre todo CON PUEBLO POR CONVENCER.
Teniendo claro ya cual es la calle que nos interesa, queda claro también entonces cual es el tipo de movilización que debemos realizar. No es este el tiempo de las grandes concentraciones, ni de las barricadas voluntaristas: Este es el tiempo de las movilizaciones en variado formato (medianas, pequeñas y aun muy pequeñas) que sean capaces de llegar hasta el último rancho del ultimo barrio, hasta el último caserío del último municipio rural. Y debemos llegar allí, donde pocos llegan, donde muchos viven, con una palabra de solidaridad, con un mensaje de esperanza, con un oído presto a escuchar y aprender. No se trata de movilizaciones para “impactar con simpatía” sino para CONSTRUIR EMPATIA.
El nuevo tipo de movilización de la Alternativa Democrática es nuevo no solo en su forma, sino en su naturaleza y propósito: Esta movilización no es solo vehículo propagandístico, sino también herramienta para la construcción de tejido social, de organización popular. Esta movilización es para organizar tejido social. Responde no solo a la necesidad electoral de la oposición, sino a la necesidad social del pueblo de ponerse en condiciones para enfrentar con mas eficiencia la crisis económica, la coflictividad social y el deslave político, inherentes al Diosdado-Madurismo…
En eso estamos. Ese es el momento actual de nuestra lucha. A esa calle convocamos. En paz. Para la paz. Para construir entre todos u país que de verdad sea de todos. ¡Palante!
------------------------------------------------------------------------------------------------------------- CRONICAS UNITARIAS
EN CUMANÁ: Nos reunimos con más de doscientos dirigente de la MUD regional y de las MUD municipales.
EN CARIACO: Asistimos al Encuentro Nacional de Luchadores Sociales. EN RIO CARIBE: Acompañamos al lanzamiento de la Karla Andreina Malave, viuda de nuestro asesinado alcalde Enrique Franchesqui, como candidata a la alcaldía del Municipio Arismendi del Estado Sucre.
EN PORLAMAR: Juramentamos al nuevo Secretario Ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática de Nueva Esparta, el compatriota Manuel Antonio Narvaez.
EN NAGUANAGUA: Conocimos la experiencia de las Casas de la Alegría, centros de organización y educación popular.
EN EL SUR DE VALENCIA: Asistimos a una reunión de 400 dirigentes populares en la Parroquia Miguel Peña.
EN EL NORTE DE VALENCIA: Asistimos a una nutrida y combativa Asamblea de Ciudadanos en La Trigaleña.
EN CARACAS: Asistimos a la Caminata por la Paz y a la Asamblea Popular Contra la Violencia, el 18/O
#LaMudPaLaCalleConElPueblo!
PUEBLO, ALERTA: EL GOBIERNO BUSCA TAPAR LA CRISIS SOCIAL CON VIOLENCIA POLÍTICA (a propósito del manejo hecho por el gobierno del atroz y condenable asesinato del diputado Robert Serra)
Publicado en @ElDiarioLaVoz el domingo 5/10/2014
En
discurso televisado pronunciado desde el Cementerio General del Sur en la noche
de este viernes 3 de Octubre, Nicolás Maduro descalificó en bloque a toda la
oposición venezolana, de la que dijo “desecho a toda la derecha”, y además
calificó como “infames” las declaraciones de “esa basura que designaron como
secretario de la MUD”.
¿PORQUÉ
Y PARA QUÉ DICE MADURO LO QUE DICE?
Esta
descalificación de la oposición democrática, acompañada de la agresión contra
quien ejerce la secretaria ejecutiva de la alianza opositora, agrava la crisis
política, tiñe de violencia el discurso oficial y procura crear un clima
público de agresión y crispación, con un solo propósito: procurar que la
violencia política desplace de la atención popular la crisis de la salud, el
caos de la economía y la tragedia de la inseguridad, entre otras calamidades
que 15 años de desgobierno han traído sobre nuestro pueblo. Además, con estas agresiones y esta irresponsabilidad
confrontacional el gobierno intenta evitar la creciente y cada vez más intensa
y fluída comunicación entre el pueblo opositor y el pueblo chavista, hoy en su
mayoría decepcionado y descontento.
A TODAS ESTAS… ¿QUE FUE LO QUE EN REALIDAD DIJIMOS?
Ante
esta reprochable andanada de violencia, nosotros RATIFICAMOS nuestra respetuosa
palabra de pésame y condolencia a los familiares, amigos y copartidarios del
asesinado diputado Robert Serra; REITERAMOS nuestra exigencia de que una
investigación profesional, institucional y técnica ubique y capture a los
culpables de ese horrendo crimen y REPETIMOS nuestro llamado a todos los
actores institucionales, políticos y sociales a unir esfuerzos para contribuir
efectivamente a la paz y la calma del país, como hicimos nosotros con nuestro
gesto de suspender la actividad de protesta prevista para el sábado 4 de
octubre, mucho antes de que el Gobierno decidiera decretar Duelo Nacional.
AL
DESCUBIERTO EL GOBIERNO COMO PROMOTOR DE LA VIOLENCIA
El
país y el mundo están observando todo lo que ocurre. El país y el mundo están
evaluando quien promueve la paz y quien alienta la violencia. El país y el
mundo deben evitar que una hegemonía menguante e irresponsable fracture la
convivencia y promueva nuevos enfrentamientos de hermanos contra hermanos,
simplemente porque quieren resucitar artificialmente la polarización para
intentar reagrupar a sus hoy descontentos seguidores.
NO HAY
CAMINO A LA PAZ: ¡LA PAZ ES EL CAMINO!
Finalmente,
reiteramos lo definido POR UNANIMIDAD por la Mesa de la Unidad Democrática en
su documento de fecha 26 de Agosto de 2014: Nuestra lucha es por construir un
cambio político urgente, de gobierno y de modelo, mediante mecanismos
CONSTITUCIONALES, PACÍFICOS, ELECTORALES Y DEMOCRÁTICOS. De ese empeño no nos
apartará nadie. Seguiremos luchando, uniendo pueblo con pueblo, para juntos
aislar y derrotar a los violentos, para juntos vencer a la burocracia inepta y
corrupta que nos desgobierna, y para juntos construir la Venezuela justa,
próspera, solidaria y de todos a la que todos tenemos derecho.
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TIPS:
ESCASEZ
Y ABUNDANCIA: Mientras en el discurso oficial abunda la violencia, en los
comercios y en las casas de los venezolanos continúa la escasez de medicinas,
alimentos y repuestos automotrices. ¡Que
no escasee la esperanza, ni la decisión de lucha!
APOYO
PLENO: Henry Ramos Allup, vocero de la MUD en rueda de prensa de ayer sábado 4
de octubre: “Lo que dan es vergüenza las agresiones de Nicolas Maduro contra
Chuo Torrealba, que es nuestro vocero designado por unanimidad de la Mesa…”
SOLIDARIDAD INTERCEPTADA: Los diputados Juan Carlos
Caldera y Miguel Pizarro (Unidad Democrática-PJ) informaron que hicieron diligencias ante la
Presidencia de la AN para que una representación de la bancada opositora en la
Asamblea Nacional (es decir: los representantes del 52% de quienes votaron en
las pasadas elecciones parlamentarias) pudiera asistir a la Capilla Ardiente
para presentar sus respetos a su colega vilmente asesinado, el joven diputado
Robert Serra. “No hay condiciones para eso”, fue la respuesta que
recibieron. Lamentable sectarismo cuando
el rechazo a la violencia debería unir a todos los venezolanos.
VICTORIA
ARROLLADORA: Así puede calificarse la obtenida por la Plancha 7, la plancha de
la Unidad Democrática, en las elecciones nacionales del Colegio de Ingenieros
de Venezuela. La plancha de la Unidad
derrotó ampliamente, con 70% de los
votos, a la fórmula del oficialismo, la Plancha 4, que solo pudo captar el 30%
de los sufragios. Enzo Betancourt repite en la presidencia del CIV, tras ganar
en 20 estados.
“COMPATRIOTAS
FIELES, ¡LA FUERZA ES LA UNIÓN! : En la próxima semana se ofrecerán detalles
del Plan Nacional de Movilización de la Unidad Democrática. En esta oportunidad los partidarios de la
Alternativa Democrática contarán con dos herramientas de apoyo: “El ABC de la
Movilización Ciudadana” y “La Caja de Herramientas para un Casa por Casa Exitoso”. La idea es que cada recorrido deje un saldo
organizativo, un Comité de la Unidad del Pueblo en cada barrio o caserío.
EL
RADAR SIGUE ENCENDIDO: Aunque por razones ya suficientemente conocidas nos
hemos vistos obligados a hacer un alto en nuestros espacios “Del Dicho Al
Hecho” y “Conexión750”, El Radar de los
Barrios continúa al aire de lunes a viernes a las 10am por la señal de Radio
Caracas Radio, 750AM, sirviendo de tarima y megáfono para las protestas y propuestas
de los habitantes de los sectores populares de toda Venezuela, sin distinción
de partido político u orientación ideológica.
EL BARRIO PROTESTA Y PROPONE
Publicado en @ElDiarioLaVoz el domingo 28/09/2014
“No podemos seguir esperando o siguiendo falsos mesías. El mesías verdadero está en cada uno de nosotros. Tenemos que asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos”, dijo Yusleiny Aristiguieta, de Simón Rodríguez; “El poder que nos interesa es el poder fortalecer la familia y los principios”, afirmó Ama Aguilar, del kilómetro 10 de El Junquito; “En el oeste el oficialismo tiene más empleados que votos, es decir, ni siquiera los empleados públicos votan ya en su totalidad por el gobierno”, compartió Beisy Valdespino, de Catia; “Si desde los barrios ponemos los votos, llegó la hora de que desde los barrios pongamos también la agenda”, dijo Víctor Hugo Oviedo, de La Vega; Hablando de agendas, Evelyn Martínez –del Barrio El Carmen en la parroquia Antímano- aseguró que “la presencia de Chúo Torrealba en la Secretaria Ejecutiva de la Mesa de la Unidad Democrática abre la posibilidad de fusionar la agenda política de los partidos con la agenda social de la gente”.
Carlos Texeira, de Vargas, lo fraseó de la siguiente manera: “la presencia de Chuo en la MUD significa que puede haber una línea directa de comunicación entre el barrio como escenario privilegiado de acción social y la dirección política de la oposición, pero es importante recordar que ‘comunicación’ significa intercambio bidireccional de información, es decir, ese puente que puede tender Chúo debe tener tránsito en los dos sentidos: para que la oposición difunda su mensaje en el barrio, pero también para que el barrio haga sentir su voz en los espacios en los que se elabora la política de la oposición”. Todo esto y mucho, mucho más, fue lo que se dijo este sábado 27 de septiembre en el Salón La Neblina del Colegio de Ingenieros de Venezuela, en el evento denominado “El Barrio Protesta y Propone”, convocado por la Asociación Civil Radar de los Barrios para debatir con líderes sociales y dirigentes populares de Caracas y el centro del país cual deberá ser el rol que juegue, de cara a las comunidades populares, el nuevo secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática.
Algunos respaldaron sus opiniones con experiencias concretas: Carlos Graffe, de Valencia, narró como diversas comunidades del sur de la capital carabobeña, concretamente de la Parroquia Miguel Peña (que concentra la mayor cantidad de barrios populares de esa ciudad), lograron poner a funcionar equipos estables de activismo ciudadano e integrarlos en una red flexible, centrada en la promoción del bien común, que por torpeza del oficialismo termino enfrentada a un gobierno regional que quiso resolver con represión lo que no puedo lograr con argumentos. Marlene Mora y José “Bonavena” Quintero, de PRO-CATIA, compartieron el contenido de un documento que sintetiza 30 años de amor y lucha por esos barrios y su gente; Sofía de Pasquale, de las zonas campesinas de la Parroquia El Junko, narró lo duro de la lucha para lograr sobrevivir y trabajar en un sector de población rural y hampa urbana. Desde la pobreza extrema del Barrio Apolo 8, en Mariches, en el más lejano Este Popular Caraqueño, Coromoto Pérez exigió los partidos democráticos esforzarse por la unidad verdadera, efectiva y afectiva, mientras que proveniente desde la otra punta de Caracas, desde Vista Alegre, urbanización de clase media ubicada en el suroeste capitalino, Hortensia Fonseca lo cantó claro: “Puede que haya más tiempo, lo que no se sabe es si habrá más país. Chuo tiene que dar este paso ahora no solo para ayudar a unir a los partidos, sino para ayudar a unir pueblo con pueblo, detener el camino al desastre e iniciar la recuperación de Venezuela”.
Al final, intervine, expliqué y agradecí. Expliqué cómo y porqué se produjo nuestro cambio de opinión en cuanto a la posibilidad de ser secretario ejecutivo de la MUD. Narré como el ofrecimiento hecho por numerosos partidos de los diferentes ámbitos de la Alternativa Democrática nos llevó a la conclusión de que esta decisión podía ser una contribución a la Unidad no sólo de los partidos entre sí, sino también entre ellos y el pueblo opositor, para que juntos (partidos y ciudadanía opositora no partidista) puedan establecer una relación empática y solidaria con el chavismo descontento, ese que antes el gobierno llamaba “El Soberano” y que ahora etiqueta como “Guarimbero”. Agradecí tanto cariño y tanta confianza: El cariño que hemos construido juntos a lo largo de una década de trabajo, arduo y con las uñas, desde el dolor y la esperanza del barrio pobre y de la clase media empobrecida; La confianza, esa que ahora depositan en mí ante el ejercicio de esta nueva responsabilidad, con la certeza de que Chúo Torrealba en la MUD significa que el pueblo todo, barrios y clase media, pobres y empobrecidos, tendrán otra voz clara, una más, en esos espacios donde tienen la responsabilidad de elaborar las propuestas que deberán cambiar el presente para conquistar el futuro.
Desde nuestra niñez en Los Magallanes de Catia y Caricuao hasta hoy, es mucho lo que hemos transitado, lo que hemos aprendido. Todo ese tránsito vital, todo ese aprendizaje social está al servicio de mi país, de mi pueblo. Del pueblo que desde hace 15 años está enfrentado al proyecto autoritario, y también al servicio del pueblo que desde hace menos años está descubriendo que ese proyecto es una estafa. Allá voy, a ayudar a fortalecer nuestros partidos, porque sin partidos no hay democracia. A incrementar la participación popular, porque sin pueblo tampoco hay democracia. A promover a nuestros líderes, a TODOS, porque todos son parte de nuestro capital común. Allá voy. Con ustedes, para ustedes. Y cada madrugada, aunque no me escuchen en la radio, sepan que estoy pensando en cada uno de ustedes y enviándoles desde mi corazón nuestra palabra de aliento, nuestro santo y seña: “Ahora más que nunca… ¡FUERZA, VENEZUELA!”
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